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El pelo. su turno, por favor.

El pelo. su turno, por favor.

Castigado por el verano, tu pelo ha resistido los
envites del sol, el viento y la sal del mar, estoicamente. Ha llegado la hora
de darle un repaso anual que evite su caída

La agresión que cada verano
supone para nuestro pelo salta a la vista cuando llega el mes de septiembre.
Sobre todo para los cabellos secos, permanentados y
teñidos, quienes han tenido en la playa su particular campo de batalla. El sol,
el calor, el viento, la sal del mar y el cloro de las piscinas dan ahora paso a
un pelo deshidratado, desnutrido, seco y debilitado, con una alta probabilidad
de caer en las fauces de la alopecia otoñal. Luchar contra los elementos es
posible sólo hasta cierto punto.

Hidratación y nutrición todo el año

Éstas son las reglas de oro
para devolverle al pelo toda su plenitud. Y para lograrlo, tienes a tu
disposición una amplia gama de champús en los que se incluyen toda clase de
elementos nutritivos, y de acondicionadores que, tras su aplicación, dejarán tu
pelo sedoso y con un brillo inusitado. De hecho, el acondicionador es el
producto cosmético que mejor contribuye a hidratar tu pelo, aunque sólo lo
utilice el 39 % de las españolas, a pesar de estar ampliamente recomendado por
los expertos, quienes comparan sus efectos a los de la hidratante corporal. Los
principios activos del acondicionador alisan la cutícula del cabello, lo que
restablece la capacidad para reflejar la luz, volviéndolo más brillante. Aunque
existen fórmulas que combinan el champú y el acondicionador, lo ideal es
utilizarlos por separado, pues resultan más efectivos. Además, los
acondicionadores en forma de sprays y que no
necesitan aclarado, aunque prácticos, dan peores resultados que los
acondicionadores tradicionales en crema.

El otoño, la estación ideal

El otoño reúne una serie de
requisitos que favorecen la caída del cabello, su resecamiento
y su pérdida de brillo. En primer lugar, es heredero del verano, estación que
ha ?vapuleado? sin clemencia nuestro pelo. En segundo lugar, anuncia los cambios
climáticos propios del invierno, que harán bajar los
termómetros por debajo de los 10º, lo que de por sí no va a mejorar el aspecto
reseco y electrizado de nuestro pelo. Y por si esto fuera poco, el otoño y el
invierno favorecen la aparición de caspa, trastorno que por el contrario mejora
en verano. Por estos motivos la estación otoñal es la más idónea para arreglar
los desperfectos de nuestro pelo y cuero cabelludo, y para fortalecerlos de
cara al invierno.

Cómo crece tu pelo

Cada pelo de tu cabeza vive
de 2 a 6 años, con un promedio de crecimiento de 1 cm
por mes. Es la fase denominada anágena o fase de
crecimiento activo, durante la cual las nuevas células se convierten en el
bulbo que dará paso a un nuevo cabello. Suele durar unos tres años por término
medio, aunque puede prolongarse hasta los 6 años. 

Durante la fase catágena, la reproducción celular empieza a disminuir,
interrumpiéndose la formación de queratina y retrayéndose los folículos
pilosos. Esta fase dura unas tres semanas.

La fase telógena
o de descanso tiene una duración media de tres meses. En esta fase, el cabello
muerto es desplazado por un nuevo cabello que ocupará el mismo folículo.

Por qué se cae

Un pelo sano implica que las
fases de crecimiento y caída del cabello estén en equilibrio. En el momento en
que este equilibrio se rompe a favor de la fase telógena
o de caída, quiere decir, cuando menos, que algo no va bien. Una pérdida
anormal del cabello implica la caída de más de 100 pelos al día y afecta a la
densidad del pelo que se vuelve más fino, con lo que disminuye el volumen de la
cabellera.

Casi la mitad de la población
sufre la caída prematura del cabello de una manera u otra. Mientras que la
caída del pelo en otoño no reviste mayor importancia y puede combatirse con
productos creados para tal efecto, sí la adquieren otros tipos de alopecia
cuyas causas habría que buscarlas en factores hereditarios, ambientales o de
tipo psicológico, y para cuyo remedio hay que ponerse en manos de dermatólogos
profesionales.

Además de la edad y la
herencia genética, la alopecia se puede presentar por las siguientes razones:

  1. Problemas
    hormonales:
    niveles elevados de
    hormonas masculinas (testosterona sobre todo), funcionamiento alterado de
    las tiroides (hiper o hipotiroidismo),
    menopausia, etc.
  2. Estados
    de alteración psicológica:
    cuadros
    de ansiedad, estrés, depresión, parto y postparto,
    etc.
  3. Efectos
    secundarios:
    tras la aplicación
    de una determinada terapia médica. Desde la aplicación de radioterapia a
    pacientes oncológicos hasta reacciones adversas a medicación común.
  4. Infecciones
    y estados febriles prolongados:
    infecciones
    bucodentales, fiebres de malta, etc.
  5. Problemas
    alimentarios:
    anorexia, falta de
    vitaminas (avitaminosis), anemias, problemas de absorción de nutrientes,
    etc.

?Verdaderas? o ?falsas? soluciones

Los remedios caseros para
combatir la caída del pelo han sido muy frecuentes desde tiempos remotos, de lo
que dan fe muchas crónicas y obras literarias. Remedios contra el ?mal de ojo?,
contra el ?mal de amores? o ungüentos contra la caída del pelo formaban el
grueso del arsenal que los buhoneros ambulantes vendían de aldea en aldea allá
por la Edad Media. Sin embargo, también eran objeto de sonadas tomaduras de
pelo, nunca mejor dicho.

Hoy en día, muchos
tratamientos ?anticaída? y centros estéticos gozan de
mejor imagen, pero no todos pueden presumir de ser igualmente eficaces. Al
respecto, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), tras realizar una
encuesta sobre la calvicie a 13.500 hombres en varios países de la Unión
Europea, corrobora que en la actualidad no existe una solución definitiva para
evitar la caída del cabello y que ello no impide la proliferación de todo tipo
de productos y sistemas que suscitan expectativas que no pueden cumplir.

No obstante, incide en que
existen una serie de pautas de vida que es imprescindible adoptar cuando se
habla de alopecia, como son:

  • El consumo de dietas y suplementos vitamínicos. Si
    se tienen carencias de aminoácidos, sales minerales o vitaminas porque no
    se lleva una dieta adecuada, el folículo se resiente y el ciclo de
    crecimiento del cabello se ve afectado. Este hecho predispone a la caída.
    Por ello se recomienda llevar una dieta sana, consumir frutas y verduras,
    legumbres, carnes rojas, huevos, etc.
  • Conviene que los champúes los recete el dermatólogo.
    Su función en el tratamiento de la alopecia es la higiene capilar. Actúa
    como un eficaz coadyuvante pero por sí solo no constituye un tratamiento
    eficaz para luchar contra la calvicie.
  • Existen algunos tratamientos cosméticos a base de
    pastillas y ampollas que han demostrado ser útiles en algunos casos. No
    obstante, conviene que se lleven bajo la supervivencia del dermatólogo. 
  • Ojo con los centros estéticos y la publicidad
    engañosa del ?antes? y el ?después?. Según médicos y especialistas,
    generan en el paciente falsas expectativas y aumentan su estrés, factor
    que de por sí solo precipita la alopecia. Además, en estos centros se enmascaran
    como tratamientos médicos aplicaciones de carácter estético.
  • Lo ideal es consultar siempre con un dermatólogo,
    quien pondrá un tratamiento concreto al tipo de alopecia que se padezca.

Adopta buenos hábitos

  1. Lleva el pelo preferentemente corto y no te hagas
    colas o trenzas muy apretadas si lo tienes largo.
  2. Es mejor utilizar peines de púas anchas que
    cepillos. No abuses de los tirones y péinate de forma suave.
  3. Cuando te laves el pelo, hazlo con suavidad,
    masajeando el cuero cabelludo y nunca rascándolo.
  4. Acláralo siempre con agua tibia o aún mejor, con
    agua fría.
  5. Nunca te laves el pelo más de 3 ó 4 veces por
    semana.
  6. No utilices nunca el secador a menos de una palma
    de distancia del pelo.
  7. No abuses de los tintes y permanentes, que
    debilitan el pelo y precipitan su caída. Utiliza preferentemente tintes
    naturales.

La alopecia en el hombre

Más difícil de combatir que
en la mujer, la alopecia masculina alcanza al 30 % de los hombres de 35 años,
al 50 % de los hombres con 50 años y al 60 % a partir de los 60. Suele afectar
a la zona superior de la cabeza y normalmente responde a un trastorno
hereditario y hormonal (alopecia androgenética). Tras
la caída del pelo, éste es reemplazado por pelo cada vez más fino y corto.

La alopecia en la mujer

En los casos de alopecia androgenética, el aclarado se produce en toda la zona
capilar y suele darse a partir de los 50 años. En las mujeres es frecuente la
alopecia en la que están implicados factores de tipo psicológico como el estrés
o un trauma, o aquella ligada a situaciones especiales como el posparto o la
menopausia.



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