Enma suárez.

La fragilidad es el sello
personal de esta actriz de rara y encantadora belleza. Nacida en Madrid, de
padre escritor y madre modelo, comenzó muy temprano en el cine, con 14 años, en
un papel de una adaptación cinematográfica de una novela de Rosa Chacel. Ha
sido actriz fetiche de Julio Médem, que la dirigió en ?Vacas?, ?La ardilla Roja?
y ?Tierra?, tres exitosas películas del arriesgado cineasta vasco. Con
Médem ganó un Goya a la mejor interpretación femenina y comenzó su vinculación
como pareja  profesional con el actor Carmelo Gómez, con
quién trabajaría posteriormente en la adaptación de una pieza teatral, ?El
perro del hortelano?
y en ?Tu nombre envenena mis sueños?, ambas
adaptaciones al cine de
la directora Pilar Miró. Por su papel en la obra de Lope de
Vega, Enma obtuvo un nuevo Goya en la misma categoría.

En televisión la actriz ha
realizado numerosos trabajos: ?Tristeza de amor“, “Querido
maestro
”  o su más reciente
intervención en la serie de TVE ?Cuéntame?. Sus incursiones en el teatro
no han sido muchas, pero sí muy escogidas: interpretó a una de las sádicas protagonistas de “Las
criadas
” de Jean Genet, junto a Aitana Sánchez Gijón y participó en un
trabajo del reputado director Bob Wilson en el Festival de Teatro de
Mérida.  En febrero de este mismo año
participaba en la versión de la obra de Eugene O?Neill ?A Electra le sienta
bien el luto?, estrenada en el teatro María Guerrero de Madrid y rodeada de un elenco de
actores de lujo entre los que se encontraban Emilio Gutiérrez
Caba, Eloy Azorín o Contantino Romero.

En los últimos meses ha sido Alberto San Juan su
pareja artística cinematográfica, un tándem que funcionó muy bien en ?Horas
de Luz
? y que vuelve a repetir la próxima temporada con el estreno del
primer largometraje de Félix Viscarret titulado ?Bajo las estrellas?,
adaptación de una novela de Fernando Aramburu. Dada su trayectoria, es normal
que se confiese admiradora de la literatura, pero también de la buena mesa,
aunque lo suyo no sea la cocina.
Por si se nos olvida, su nombre es completo es Enma Suárez.

Desde su última película, ?Horas de luz?, ha habido una larga ausencia
suya en la gran pantalla ¿A qué se debe esta especie de ausencia cinematográfica?

El cine ha pasado últimamente
por un momento delicado. Lo que hice fue participar en el Festival de Mérida con una
obra de teatro de
Bob Wilson y en otras obras. A mí, si realmente no me seduce el proyecto, cada
vez me cuesta más salir de casa, me he vuelto un poco vaga. Solamente puedo trabajar
si creo en lo que voy a hacer, sino me siento una farsante y creo que ya hay un
montón….

Con Alberto San
Juan había coincidido ya en el film ?Sobreviviré?,  después en ?Horas de Luz? y ahora, nuevamente
en esta tercera película ¿Tan buena es la química entre ustedes?

Muy buena, muy buena química.
Alberto y yo coincidimos en ?Sobreviviré? pero no teníamos muchas escenas en
común, hemos trabajado más a fondo en ?Horas de Luz? y a partir de ahí, ha
nacido una amistad increíble entre los dos. Tenemos muy buena química, sí, nos
comunicamos muy bien.

 

Parece un
actor muy serio pero a la vez muy cercano ¿es así?

Es que hoy estaba muy serio,
pero es muy tímido y un hombre con una ternura y con un encanto muy especial.
Lleno de humanidad, muy buena persona, muy solidario y muy comprometido.
También es muy exigente trabajando, lo cual a mí me encanta porque no se
conforma, siempre está buscando algo más, y esto provoca que las escenas
crezcan.  Cuando trabajas con un actor es
muy importante el trabajo en equipo, desde el auxiliar o el meritorio que
participa hasta el operador o el primer protagonista. La armonía, la química o
la energía que se crea en el rodaje son muy importantes para el resultado final
de la película.

¿Qué le ha interesado más del personaje de Nines, una de las protagonistas
de esta nueva producción que dirige el navarro Félix Visccarret?

Me ha seducido porque es una
chica que ha creado su propio espacio dentro del pueblo, Estella. Es una
náufraga, un personaje perdido, una mujer que vive con su hija de seis años con
la que apenas tiene comunicación, no hay una 
buena relación. Es una mujer que se ha pasado un montón en su
adolescencia y se ha quedado un poco colgada… Me llamó la atención porque
estos son personajes muy reales, muy de verdad. En este mundo que vivimos, que
va a tanta velocidad, sino te enganchas a este ritmo te quedas un poco
descolgado.  La película cuenta lo que
pasa cuando uno se queda descolgado, habla de personajes así, que no pertenecen
a una mecánica social convencional, que viven un poco aislados. En esta isla se
encuentran solos y necesitados de cariño, pero sobreviven, qué remedio. Por eso
me parecen personajes muy de verdad.

Habla con mucha pasión de su trabajo ¿se imagina alguna vez haciendo
otra cosa que no fuese esto?

Por casualidad estoy en este
mundo. Por decisión de mis padres, que me presentaron a unas pruebas en las
cuales quedé seleccionada. A partir de ese momento se abría para mí una
oportunidad para trabajar, una puerta al trabajo. No tenía decidido nada
concreto sobre mi vida, era muy joven. La verdad es que es muy complicado,
cuando tienes 12 o 13 años, no saber que vas a hacer en tu vida o elegir lo que
vas a estudiar, tu personalidad todavía se está formando y no tienes nada
claro. A mi me facilitaron una opción y al cabo del tiempo descubrí lo que
realmente significaba ese trabajo para mí y lo que me daba. Se fue alimentando la vocación. Este
trabajo es una forma de expresarme, una forma de relacionarme con el mundo, de
transmitir emociones a través de personajes. No sé a qué me hubiese dedicado si
no estuviese en esto.

La mayor parte de sus películas proceden generalmente de adaptaciones
de obras literarias, de novelas, incluso participó en la versión
cinematográfica del Don Quijote, de Gutiérrez Aragón ¿le atrae en especial la
literatura o es mera casualidad?

Son adaptaciones siempre, sí.
Me gusta mucho leer. Desde pequeña he leído muchos libros, bastante densos,
aunque ahora no tengo todo el tiempo que me gustaría para leer. Creo que es uno
de los placeres que hay que alimentar, y más ahora que todo es virtual, porque
te permite imaginar y reflexionar. El cine, la televisión y los ordenadores han
convertido el mundo en un todo muy fácil, la información te la imponen sin que
te de tiempo a plantearte lo que te están contando. La literatura es otro
?tempo?. Sí, es una casualidad que participe en proyectos literarios, como ?La
Ciudad de los Prodigios?, ?Tu nombre envenena mis sueños? o ?Memorias de
Leticia Valle?, una adaptación de una novela de Rosa Chacel. Son coincidencias.
Cuando participas en un guión que es adaptación de una novela  normalmente hay una historia qué contar y eso
es para mí el cine, sino hay historia ¿para qué hacer una película?.

¿Qué está leyendo en estos momentos, por ejemplo?

Ahora me estoy leyendo un
libro buenísimo, El libro del desasosiego de Fernando Pessoa, que es
para leerlo a ratos, a sorbos. Además quiero leerme otro de Belén Gopegui que
se llama ?El lado frío de la almohada?. Me han hablado muy bien de él, y
además, me ha dicho el chico que me lo ha recomendado, que cuando leía la
novela, me veía a  mí. 

¿Suele pensar en poder encarnar a 
los personajes que lee en los libros?

No suelo pensar en personajes
de novela para encarnar en el cine, lo suelo hacer más en teatro. Tengo muchas
ganas de hacer teatro.  En el teatro la
palabra es fundamental y trabajar con un buen texto, nuestra herramienta de
trabajo, es magnífico porque te permite desentrañar. Lo último que hice en
teatro, no lo de Bob Wilson, que era un himno homérico que recitaba, sino Las
Criadas, de Genet, fue una experiencia increíble ya que había que desentrañar
un texto que te hacía descubrir cosas nuevas cada día sobre el escenario. Esto
es una maravilla.

Hace poco la hemos visto en el Festival del Cine del
Sahara, un festival con intención humanitaria a favor del pueblo Saharaui ¿Cómo
vivió aquella experiencia en medio del desierto?

Nunca había ido y ha sido muy
interesante porque no es lo mismo saberlo que vivirlo y compartirlo con ellos.
Ha sido una experiencia dura porque desgraciadamente tú pasas allí cuatro días
con ellos y luego te vas a tu casa donde se abre el grifo y sale agua, donde
tienes comodidades y perspectivas de futuro pero ellos se quedan allí donde no
tienen nada, viven en el desierto más árido y llevan esperando 30 años para
volver a los territorios ocupados por Marruecos. A nadie le interesa lo que les
pasa, ningún gobierno se interesa por ellos y están abandonados en mitad del
desierto. Un pueblo que sigue creciendo, que tiene hijos y ¿ qué futuro le
espera a esos niños?.Ninguno. Algunos se van a Cuba y hacen allí carrera de
cirujanos o médicos, pero vuelven y no pueden desarrollar lo que han estudiado
porque no tienen estructura. Allí me preguntaba por el sentido que tenía ir a
ese festival… los actores no podemos solucionar el problema, somos, como
mucho, voces que cuentan lo que pasa allí y hacen que la gente se entere y tome
conciencia del problema.

 

Pero seguro que el pueblo saharaui agradece mucho
poder distraerse de su situación gracias al cine?

Al menos el festival funciona
y la gente sale de su rutina durante tres días y comparte su vivienda con otra
gente que viene de otros lugares, con otras culturas, ven películas y salen de
lo cotidiano.  Los jóvenes viven con la esperanza de que se va a
solucionar el conflicto pero hay chavales de 30 años que han nacido allí.

Podría decirse, de forma esquemática, que hay dos
tipos de actores, los que tienen mucha personalidad y siempre tiñen sus
personajes con sus rasgos psicológicos y los que no tienen ninguna y adoptan la
personalidad de sus personajes ficticios en cada interpretación ¿Está de
acuerdo con esta división, y, si es
así, en cuál se clasificaría?

Me gustaría pertenecer a los
que tienen mucha personalidad (risas). Vamos a matizar un poco…supongo que te
refieres a actores como Woody Allen o Brando, que son tipos que impregnan con
su personalidad cualquier personaje. Me gusta interpretar personajes muy
diferentes. Cada uno tiene una manera diferente de hacer las cosas. Félix
Viscarret me ha llamado para esta nueva película porque tenía claro que quería
que fuera yo el personaje de Nines, y supongo que eso es porque hay algo en mí
o en mi manera de trabajar que tiene algo que ver con este personaje.  Con los personajes, llenas de emociones una
personalidad, pero claro, hay cosas de uno transmite de inmediato y otras tiene
que buscarlas. Cuando hice ?Las Criadas? tenía que encontrar dentro de mí a una
sádica, una masoquista, una mujer que disfrutaba con las humillaciones
¡imagínate¡, para mí era aquello un abismo, y sin embargo se encuentra, porque
somos seres humanos muy complejos y tenemos de todo, aunque no lo
desarrollemos. Eso es lo que me gusta, poder profundizar en el alma del ser
humano; soy una curiosa, me gusta descubrir como son las personas y cuáles son
sus motivaciones.

¿Se ha saltado 
las normas alguna vez, como su personaje de Nines en Bajo las estrellas?

Todo lo que puedo, lo hago
todo lo que puedo. Y me va bastante bien, me divierto un montón.

¿Podría calificarse su actual situación en el mundo
del cine como la de  una actriz ya
veterana?

No. Creo que la veteranía es
algo muy respetable y considero veteranos a personas tan respetables como
Fernando Fernán Gómez o Emilio Gutiérrez Caba, personas con una larga
trayectoria, para mí son maestros. No me puedo considerar  en absoluto una veterana o una maestra, en
todo caso soy una privilegiada por hacer un trabajo que me gusta y poder
ganarme la vida con ello. Lógicamente, no llego a un rodaje como si fuese el
primer día porque ya hay una mecánica que he cultivado, pero un personaje
siempre es la primera vez que voy a interpretarlo, entonces soy tan novata como
si no hubiera hecho nunca antes nada.

¿Le preocupa el paso de la edad a la hora de poder
aceptar papeles determinados?

Te puedo decir que las edades
son algo muy abstracto, hay personas de veinte años que son adultas, maduras, y
otras que con cincuenta son unos niños absolutos. Yo soy muy niña también. En
mi familia somos todos muy niños, muy infantiles, y creo que eso es algo que
hay que proteger.

Hablemos de salud ¿ha tenido alguna vez una enfermedad
grave?

No. Soy una persona bastante
sana. La única enfermedad que puedo padecer en un momento dado es el stress,
por el ritmo tan vertiginoso, por la presión a la que te ves sometido, por la
responsabilidad y los compromisos. A veces quieres abarcar demasiado y eso te
produce stress. Lo combato con relax total con reposo; antes hacía yoga, que es
muy bueno. No hay tiempo para hacerlo ahora.

¿Y tiene algún remedio concreto para cualquier
contratiempo, por ejemplo, si le falla la voz durante una representación
teatral?

Cuando hago teatro tomo
infusiones de tomillo porque el tomillo es muy bueno para la voz, es un
antibiótico natural, es un digestivo, es bueno para las vías respiratorias, se
lo doy hasta a mi bebé.  Tengo una niña
de once meses, y un niño, Juan, de doce años.

¿Y sigue algún tipo de alimentación especial, alguna
dieta?

Como de todo, a mi me encanta
comer. Paso por épocas en las que al trabajar más, con los nervios, no como tan
bien y para comer bien, hay que disfrutar. Para mi es muy importante la comida
y disfrutarla. En casa comemos de todo y normalmente casero, se hacen lentejas,
cocidos, arroces, pasta, un poco, de todo…

¿Sabe cocinar?

(Suspiro prolongado). Admiro
mucho a la gente que sabe cocinar, pero, sobre todo, me gusta comer bien. Lo
que se dice cocinar, no te creas que soy una especialista, sé cocinar para
alimentarme pero no para seducir. Mejor que me cocinen ellos ¿no?.  

 

Dicen que ha sido usted una de las actrices que más
papeles destacados ha rechazado ¿es verdad o ha sido las circunstancias las que
le llevaron a ello?

Algunas veces he tenido que
rechazar proyectos, y me ha dolido no hacerlos, por coincidir con otros, por
falta de tiempo o porque las circunstancias de mi vida  personal no se podían compaginar con un
proyecto interesante. Esas decisiones son muy difíciles de tomar. Cuando dices
que no, no puedes dar marcha atrás, y esta vida te pone en la situación de
decidir, no es tan sencillo. Tampoco te creas que soy una actriz que rechaza
muchas cosas, rechazo lo que no me gusta, incluso proyectos muy
?suculentos?,  pero si no los siento, no
puedo aceptarlos. Hay algo que está por encima del dinero que me paguen, del
significado que tiene la película, algo más privado, que pertenece a la
intimidad, al hecho de porqué uno hace algo o no lo hace…

¿Cuáles son sus próximos proyectos tanto en cine como
en teatro?

Estoy estudiando hacer en
cine una historia sobre un pintor canario del surrealismo francés, Oscar
Domínguez, compañero de Picasso y de Dalí. Se trata de la historia de este
pintor, este año se celebra el centenario y se mezcla la historia actual con la
que corresponde a la vida del pintor. Trabaja Victoria Abril y rodaremos en
agosto. Me apetece mucho trabajar con ella, en una película anterior hice un
par de escenas con ella pero vamos…era en A solas contigo, ella hacía de
ciega y yo era su hermana, aunque solamente salía en un escena. Siempre me ha
parecido una actriz muy talentosa y además todo lo que tengo en esta nueva
película es con ella. Hago de su mejor amiga.

 

 



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