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Envejecimiento cutáneo. ¡Cuídate! Los años no perd...

Envejecimiento cutáneo. ¡Cuídate! Los años no perdonan.

Aunque el proceso de envejecimiento de la piel se inicia a partir de los 25 años, cuando se aproximan los 35 solemos vivir un hecho clave en nuestras vidas: al mirarnos en el espejo descubrimos que han aparecido las primeras arrugas.

Hay factores que influyen en el envejecimiento cutáneo de un modo decisivo como son: el estrés, la polución, mala alimentación, pérdida de peso o el sol en exceso. Gracias a los avances científicos tener hoy una piel envidiable no es solo cuestión de edad. El paso del tiempo y las agresiones externas terminan generalmente con la humedad natural de la epidermis. Para hidratarla no es suficiente con ingerir grandes cantidades de agua. Afortunadamente, hoy los productos cosméticos aportan a nuestra piel una dosis diaria imprescindible de hidratación, mejorando la textura, aumentando el grosor y prolongando la juventud de nuestra piel. Es cierto que a medida que envejecemos el contenido hídrico de la piel disminuye de manera natural pero ello no implica que las pieles más jóvenes no tengan riesgo de deshidratación. Una alimentación poco saludable, el consumo de alcohol y tabaco, las largas exposiciones solares y pasar prolongados periodos de tiempo en ambientes demasiado fríos o calientes son asimismo factores que conllevan pérdida de humedad, una condición que se manifiesta con rapidez en la epidermis en forma de sequedad, enrojecimientos, arrugas prematuras o granitos.

La cosmética te ayuda

Desmaquíllate todas las noches: es el primer paso para que tu piel reciba mejor las cremas hidratantes y antiarrugas.

  1. Por las noches aplícate una crema “antiarrugas” o “antiedad” de última generación. Estos productos contienen principios activos que han demostrado su eficacia en la lucha antienvejecimiento. Son productos a base de vitamina A ácida (retinol) o de vitamina A, que estimulan la renovación celular. Las vitaminas C y E tienen acción antiradicales libres.
  2. Por las mañanas y desde el momento en que cumplas los 20, utiliza siempre una crema hidratante, sobre todo si tienes la piel seca, de mayor tendencia al envejecimiento. Así la protegerás de agentes externos como el viento, el frío y la polución.
  3. A partir de los 35 años decrece la concentración de la coenzima Q10 en la piel que es la que la mantiene elástica y lisa. Esta coenzima, que también incide en el sistema cardiovasculary el sistema de defensa inmunológico, es un componente natural de las células humanas que produce la energía dentro de ellas, y además, al tratarse de un antioxidante, actúa como protector contra los radicales libres que agreden la piel. Además de tratamientos tópicos, resulta muy efectivo recurrir para suplir esta carencia a suplementos alimentarios en forma de cápsulas de coenzima Q10 que permiten prevenir las principales alteraciones cutáneas, como arrugas, pérdida de elasticidad y opacidad.
  4. Además de los cuidados cosméticos, las técnicas estéticas y médicas también combaten las arrugas: relleno de arrugas, peelings, técnicas de abrasión, inyección de colágeno y ácido hialurónico.

Consejos

1. Hidratación

Utiliza productos hidratantes o bien nutritivos si tu piel es especialmente seca o se encuentra sometida a agresiones externas como el estrés, niveles de polución… también es importante la alimentación rica en fruta y verduras o beber dos litros de agua al día. El yogur, el jugo de frutas, la miel y la leche aportan también principios hidratantes. Prueba a combinarlos para encontrar la fórmula con mejores resultados en su caso.

2. El colágeno y los radicales libres.

Los radicales libres provocados por las radiaciones UV juegan un papel fundamental en el envejecimiento, ya que provocan cambios en el colágeno de la piel. Utiliza productos que aporten colágeno a la dermis y estimulen su formación natural.



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