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EPOC Y TABACO. RELACIONES IMPOSIBLES

EPOC Y TABACO. RELACIONES IMPOSIBLES


Quizás estas siglas por si solas poco tengan que decir a quien no sea especialista en medicina o haya vivido de cerca la enfermedad. Sin embargo, se trata de una patología pulmonar de enorme seriedad a la que suelen ir asociadas otras enfermedades de gran envergadura como el ictus, la diabetes o la enfermedad cardiopulmonar, y que en la mayoría de los casos tiene al tabaco como origen de sus males.

 

Caracterizada por una limitación del flujo aéreo progresiva y asociada con una respuesta inflamatoria anormal del pulmón, la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), afecta directamente a los pulmones bloqueando parcialmente los bronquios, aunque también provoca una de consecuencias sistémicas significativas. Ampliamente relacionada con el tabaquismo, la EPOC constituye una de las mayores causas de morbilidad y mortalidad en los países industrializados y se prevé que su importancia continúe aumentando en las próximas décadas. En España, esta enfermedad afecta a un millón y medio de personas (9,1% de la población entre 40 y 69 años) y representa la cuarta causa de mortalidad en varones.

 



Sus vínculos con el tabaco


 

Prácticamente todos los casos de EPOC están asociados al consumo de tabaco, si bien sólo el 15-20% de los fumadores desarrollan esta patología, por lo que el abandono del tabaco es un elemento esencial en su tratamiento. Por este motivo, la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) acaba de presentar un estudio pionero que analiza las enfermedades asociadas a la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), entre ellas el tabaquismo, durante la celebración de la XXVIII Edición del Congreso Nacionalque esta Sociedad ha celebrado a finales de año en Sitges. Según este estudio, uno de cada tres pacientes que ingresan en el hospital por EPOC presenta también comorbilidad asociada al hábito tabáquico, ya sea activo o no, apareciendo en cerca del 30% de los pacientes atendidos. Tras el tabaco, las comorbilidades más frecuentes en estos pacientes son la hipertensión arterial, la diabetes mellitus y la enfermedad cardiopulmonar, aparececiendo en cerca del 25% de los casos, seguidas por las arritmias supraventriculares y la insuficiencia cardiaca (15% de los casos), la cardiopatía isquémica (13,2%), la obesidad (7,6%), la anemia (4,1%), el alcoholismo (4%), las alteraciones del sueño (3,5%), la insuficiencia renal crónica (3,1%) y la neumonía (2,6%). Además, el riesgo de depresión en pacientes con EPOC es 2,5 veces superior al de la población general.

 


 Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentos

 

Unos síntomas altamente incapacitantes:

 

  • Tos y expectoración, especialmente por las mañanas.
  • Sensación de ahogo o falta de aire (disnea).
  • Infecciones respiratorias recurrentes que aumentan los síntomas, sobre todo en invierno.
  • Otros síntomas menos habituales, salvo en los casos en que exista otro problema asociado (neumonía, neumotorax…), son dolor torácico y fiebre.
  • En fases avanzadas de la enfermedad pueden aparecer cefaleas relacionadas con el empeoramiento de la ventilación. Suelen ser de predominio matutino, al empeorar la ventilación durante la noche y mejorar durante el día.
  • En fases avanzadas de la enfermedad puede darse pérdida de peso, presencia de sangre en el esputo y alteraciones durante el sueño.


 



Por qué es un vicio






 

Tal y como apunta la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tabaquismo es una enfermedad crónica y reincidente, y la nicotina crea tal adicción psicológica y fisiológica que dejar de fumar requiere un esfuerzo considerable y normalmente varios intentos antes de conseguirlo. Cuando un fumador da una calada, la nicotina llega al cerebro en unos segundos y aumenta los niveles de dopamina en las áreas del cerebro que controlan el placer y la motivación. Cuando bajan los niveles de nicotina, la satisfacción retrocede rápidamente provocando ansiedad e irritabilidad y la llamada abstinencia. De ahí que en los últimos años hayan salido al mercado medicamentos que estimulan la liberación de la dopamina parcialmente, para atenuar el ansia de fumar y los síntomas derivados de la abstinencia, que además bloquean la unión de la nicotina a los receptores cerebrales, para disminuir así la sensación de bienestar asociada al consumo de tabaco.

 



 


Dale esquinazo desde primeros de año


 

Según indican los expertos, el inicio del año marca el mejor momento para dejar de fumar. De hecho, la cifra de fumadores dispuestos a dejarlo es cuatro veces mayor en los meses de enero y febrero. Según ha explicado Ángel Luis Guirao, subdirector general de Desarrollo Organizativo de la Dirección General de Salud Pública de esta autonomía, en el marco de un seminario para periodistas organizado por la compañía biomédica Pfizer, “con los datos de 2007 en la mano y hasta la fecha, febrero ha sido el mes con la mayor lista de ciudadanos atendidos en Madrid por este motivo”. En palabras de la doctora Teresa Salvador, psicóloga, miembro fundadora del Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo (CNPT), motivación, ayuda médica y tratamientos eficaces se convierten en los tres pilares de la deshabituación tabáquica. “Es el médico quien puede aumentar la motivación del paciente y ofrecer los tratamientos más adecuados, ya que en el tabaquismo hay una combinación de dependencia psicológica y dependencia física que hacen que la ayuda de terapias farmacológicas también sean necesarias”.

De hecho, sólo el 5% de quienes fuman e intentan dejar el tabaco sin tipo alguno de ayuda, lo consigue. Así lo demuestran los resultados del estudio SUPPORT, elaborado por la Compañía Harris Interactive con la colaboración de Pfizer, que trata de recopilar y analizar las actitudes de los fumadores (sobre una muestra de 2.510 fumadores).

  • Según este estudio, el 73% ha tratado de dejarlo al menos una vez.
  • El 57% asegura que es una de las cosas más difíciles que ha intentado en toda su vida.
  • El 59% opina que el apoyo de su médico es fundamental en su lucha.

 

 



El peso de la Ley


 

Más de un millón de personas han dejado de fumar en el último año, algo que a juicio de los expertos, guarda una enorme relación con la aprobación en diciembre de 2005 de la Ley Antitabaco 28/2005. Según ha evidenciado el estudio SEPAR (Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica)sobre Tabaquismo Pasivo en España 2005-2007, las más importantes aportaciones de esta ley han sido:

 

  • La prohibición absoluta del consumo del tabaco en los centros  sanitarios y educativos y en los lugares de trabajo.
  • La prohibición del consumo de tabaco en los lugares de ocio, bares y restaurantes, aunque en estos lugares la prohibición no es completa, ya que ésta se estipula en función de los metros cuadrados de cada local.
  • Este estudio ha demostrado que la prevalencia de exposición global al aire contaminado por humo del tabaco descendió desde un 49,5% en el año 2005 a un 37,9% en el 2007, tras la entrada en vigor de la Ley.
  • Las mayores reducciones se encuentran en los lugares de trabajo con una disminución del 60% y en la escuela con una reducción por impacto de la ley de casi un  50%. Las reducciones menos notables ocurrieron en el hogar con una reducción del 27% y en los lugares de ocio con un descenso del 16%.

Por todo ello, el doctor Julio Ancochea, presidente de SEPAR, ha valorado positivamente la entrada en vigor de la Ley Antitabaco ya que según él “ha implicado una disminución del número de fumadores y ha generado un incremento de la sensibilización social respecto a un problema tan importante de salud pública como es el tabaquismo”.

 



Contra la EPOC: 7 consejos farmacéuticos (poner cartel)


 

Por su parte, dado el alcance de la EPOC y su alta prevalencia en nuestro país, el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos puso en marcha una campaña a mediados del pasado año en la que participaron cerca de 3.000 profesionales, cuyo objetivo ha sido optimizar el tratamiento de los pacientes con EPOC, así como fomentar el papel del farmacéutico como agente sanitario. Con esta iniciativa sanitaria, desarrollada durante dos meses, los farmacéuticos colaboraron en el seguimiento de los tratamientos prescritos por el médico, ayudando a mejorar el uso de los dispositivos de inhalación (la mitad de los pacientes con EPOC toman menos del 75% de la medicación inhalada prescrita) y disminuyendo la probabilidad de reacciones adversas.

 

Entre las recomendaciones del farmacéutico a los pacientes de EPOC, destacan:

 

  1. DEJAR DE FUMAR, ya que el tabaco es la principal causa de la enfermedad.
  2. SEGUIR LAS RECOMENDACIONES DEL MÉDICO Y TOMAR LA MEDICACIÓN tantas veces como se haya indicado. Para no olvidarse de la medicación, los farmacéuticos recomiendan hacer coincidir la toma de inhaladores con alguna rutina diaria.
  3. NO AUTOMEDICARSE.
  4. EN CASO DE DUDA, CONSULTAR al especialista o al farmacéutico sobre el uso correcto de los dispositivos para inhalación.
  5. APRENDER A DISTINGUIR LOS INHALADORES que alivian inmediatamente los síntomas de los que lo hacen a largo plazo.
  6. Mantener un ENTORNO SALUDABLE, evitando la exposición al humo del tabaco y a los ambientes contaminados.
  7. HACER EJERCICIO de manera regular y COMER DE FORMA SALUDABLE.

 

 



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