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¿ERES CELÍACO? Nada de alarmismos

¿ERES CELÍACO? Nada de alarmismos

¿ERES CELÍACO? Nada de alarmismos


Muchos padres relatan el camino tortuoso que han tenido que recorrer hasta dar con un diagnóstico definitivo de Enfermedad Celíaca en sus hijos. Hoy en día, esta patología hasta hace poco desconocida ya no genera tantas incertidumbres: análisis, biopsias y pruebas genéticas se lo ponen cada día más fácil a los especialistas para “dar en la tecla”.

Lejos de lo que ocurría hace unos años, la intolerancia al gluten es hoy en día una de las patologías sobre la que más sabemos. Por suerte o por desgracia, el incremento de casos en el mundo entero ha vuelto la mirada de los investigadores y expertos sobre esta enfermedad que afecta  en España a alrededor de 450.000 personas (más del 60% se presenta en la edad pediátrica), aunque tan sólo el 10% se encuentra diagnosticado, según datos de la Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE). Desde entonces, todo ha contribuido a hacerle la vida más fácil a un enfermo cuya patología deja de ser tal en el momento en que elimina todo contacto con la sustancia que le produce el trastorno: el gluten.


Qué es


Tal y como la define la Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE), la enfermedad celíaca es una enfermedad crónica del aparato digestivo que se define como una intolerancia permanente al gluten, y que en individuos predispuestos genéticamente, ocasiona  Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentosuna lesión severa en la mucosa del intestino delgado provocando una atrofia de las vellosidades intestinales que conlleva una inadecuada absorción de los nutrientes de los alimentos (proteínas, grasas, hidratos de carbono, sales minerales y vitaminas).


Te presentamos al enemigo: el gluten

El gluten es una proteína que se encuentra en algunos cereales, como el trigo la cebada y el centeno. Los síntomas son muy variados siendo los más frecuentes:
• La pérdida de apetito y de peso.
• Diarrea crónica con deposiciones blandas y voluminosas y/o vómitos.
• Distensión abdominal.
• Alteración del carácter.
• Retraso en el crecimiento del niño.
• Anemia ferropénica.
• Alteración del esmalte dentario.
• Aparición de aftas bucales.

En los niños, la Enfermedad Celíaca puede manifestarse poco tiempo después de incorporar los cereales a la alimentación. Sin embargo, tanto en el niño como en el adulto, los síntomas pueden ser atípicos o estar ausentes, dificultando su diagnóstico. La osteoporosis, la anemia, la infertilidad -tanto masculina como femenina-, los abortos de repetición, la enfermedad tiroidea, la depresión, etcétera, se encuentran entre las formas atípicas de aparición de la enfermedad.


Un antes y un después


Nada más fácil para el control de la enfermedad que eliminar de la dieta el agente que la provoca. De hecho, el tratamiento para esta enfermedad crónica se basa en una dieta sin gluten estricta y de por vida, basada en alimentos frescos y naturales que en su origen no contienen gluten: leche y sus derivados, carnes pescados y huevos, frutas, verduras, hortalizas, legumbres, aceites y grasas, y cereales sin gluten como el maíz y el arroz. 

Para el paciente celíaco acabado de diagnosticar, realizar correctamente la dieta conlleva una importante recuperación clínica y funcional, así como la normalización de la mucosa intestinal. De hecho, cuando el gluten es eliminando de la dieta, el intestino delgado empieza a recuperarse, y en general la salud mejora, aunque dependiendo de la extensión del daño intestinal los signos y los síntomas pueden tardar mas en remitir. La FACE hace hincapié en recordar al enfermo y sus familiares que no seguir una dieta estricta exenta de gluten aumenta el riesgo de desarrollo de linfomas y carcinomas. La experiencia ha demostrado que tras cinco años de seguimiento de una dieta exenta de gluten, el riesgo de malignización desaparece.


Más de la mitad son niños

Según datos de la FACE, la prevalencia de Enfermedad Celíaca en España es similar a la del resto de Europa: 1 por cada 100 individuos, siendo la enfermedad crónica gastrointestinal más frecuente en nuestro medio y con la peculiaridad de que el 60 % de los casos se diagnostican en la edad pediátrica. Tal y como explica la doctora  Carmen Ribes, jefa del servicio de Digestivo Infantil del Hospital La Fe de Valencia y una de las expertas que han participado en el libro Celíacos Famosos (Editorial LoqueNoExiste), una de las características más importantes de la intolerancia al gluten es “la gran variedad de formas en que puede manifestarse”, además de que es una enfermedad que puede aparecer “a cualquier edad, si bien en el 60 por ciento de los casos se presenta en edad pediátrica”, asegura la especialista. Por su parte, la doctora Isabel Polanco, jefa del servicio de Gastroenterología y Nutrición Pediátrica del Hospital Universitario La Paz, de Madrid, y profesora titular de Pediatría en la Universidad Autónoma de Madrid explica también en el libro cuáles son las claves para el diagnóstico de la enfermedad: “En el niño pequeño, el retraso de crecimiento, mientras que en los adultos lo más común es la diarrea crónica, todo ello agravado siempre que exista parentesco con otros celíacos”. En este libro han participado 16 celíacos famosos, así como Roberto Sabrido, presidente de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (ASEAN) e Ignacio Santamaría, presidente de la Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE).


La cesta de la compra
¡Por las nubes!



Precisamente, la entrada en vigor del reglamento comunitario de etiquetado de alimentos sin gluten el 21 de enero de 2009, impulsado por el Ministerio de Sanidad y Política Social, acaba de salvar el principal escollo para las familias con miembros celíacos: el gasto familiar, ya que supondrá abaratar una cesta de la compra en la que el precio de los alimentos básicos que no contienen gluten llega a ser hasta un 800%  más elevado que el del resto de productos (1.500 € más al año que la cesta de la compra de cualquier hogar sin celíacos). Esta normativa contempla que se podrá etiquetar como sin gluten cualquier alimento convencional (no específico para celíacos) cuando en su composición el contenido de gluten no supere los 20 mg/kg, lo que abriría un gran abanico de posibilidades de elección a los celíacos, que hasta ahora disponían sólo de 4.000 productos segura para llenar la cesta de la compra, y abarataría la cesta de la compra hasta un 30%.

No obstante, las Asociaciones de Celíacos reclaman más ayudas económicas para la adquisición de los productos especiales, ya que algunos celíacos no pueden hacer frente al precio de estos productos de carácter básico, y no seguir la dieta supone un alto riesgo para los celíacos. En los países de la Unión Europea estos productos están incluidos dentro del régimen de la Seguridad social, o bien el celíaco recibe algún tipo de ayuda para su compra.


ALIMENTOS QUE CONTIENEN GLUTEN


– Pan, harina de trigo, cebada, centeno y avena.
– Bollos, pasteles, tartas.
– Galletas, bizcochos y productos de repostería.
– Pasta alimenticia (fideos, macarrones, tallarines)
– Patés diversos.
– Bebidas malteadas y bebidas fermentadas a partir de cereales: cerveza,  agua de cebada, algunos licores.
– Productos manufacturados en los que entre en su composición cualquiera de las harinas citadas y en cualquiera de sus formas: almidones, féculas, sémolas, proteínas, etc.


ALIMENTOS QUE PUEDEN CONTENER GLUTEN


– Embutidos: choped, mortadela, chorizo, morcilla, etc.
– Productos de charcutería.
– Quesos fundidos.
– Patés diversos.
– Conservas de carne.
– Conservas de pescado en salsa.
– Caramelos y golosinas.
– Sucedáneos de café y otras bebidas de máquina.
– Frutos secos fritos o tostados con sal.
– Helados.
– Sucedáneos de chocolate.
– Colorante alimentario


ALIMENTOS QUE NO CONTIENEN GLUTEN


– Leche y derivados: quesos, requesón, nata, yogures naturales y cuajada.
– Todo tipo de carnes y vísceras frescas, congeladas y en conserva al natural, cecina, jamón serrano y cocido de calidad extra.
– Pescados frescos y congelados sin rebozar, mariscos frescos y pescados y mariscos en conserva al natural o en aceite.
– Huevos.
– Verduras, hortalizas y tubérculos.
– Frutas.
– Arroz, maíz y tapioca, así como sus derivados.
– Todo tipo de legumbres.
– Azúcar y miel.
– Aceites, mantequillas.
– Café en grano o molido, infusiones y refrescos.
– Toda clase de vinos y bebidas espumosas.
– Frutos secos naturales (con o sin sal).
– Sal, vinagre de vino, especias en rama y grano y todas las naturales.





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