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Esa tos… ¿no te deja dormir?.

Esa tos… ¿no te deja dormir?.

Aunque lo normal es que desaparezca en pocos días, una tos persistente puede revelar diagnósticos bastante graves, que en la mayoría de los casos tienen mucho que ver con el tabaco

Un escudo

En cualquiera de sus variantes, la tos no es otra cosa que un medio de defensa natural del aparato respiratorio. Es una expiración brusca y violenta de aire que se produce por una irritación de la mucosa que recubre los bronquios, la tráquea o la garganta. Normalmente se trata de un acto reflejo, aunque también puede ser voluntario. El aire, con todo lo que pueda haber en ese momento en las vías aéreas, es expulsado al exterior con la violencia de un golpe seco, dejando libre el camino para que el oxígeno llegue intacto a los pulmones.

Qué la provoca

Un exceso de secreciones bronquíticas, la presencia de un cuerpo extraño, un virus, una bacteria, un alérgeno del tipo polen o ácaros o la polución atmosférica, en especial la que propicia el tabaco, son factores capaces de desencadenar la tos. Cuando se tiene un resfriado o una gripe, las secreciones que la tos trata de eliminar de la garganta son el exceso de mucosa o el goteo postnasal que genera el rinovirus.

¿Cómo es tu tos?

La tos es un síntoma que desaparece en general tras varios días de tratamiento adecuado. En cambio, si persiste más de dos o tres meses, puede hablarse de una tos crónica. La tos crónica no es una enfermedad, sino el síntoma de una enfermedad subyacente que podrá ser diagnosticada con un examen médico. Las causas de una tos crónica pueden ser múltiples:

  1. El flujo nasal descendente desde la nariz hacia la garganta suele ser la causa más común. La tos, a menudo matinal, puede ser seca si estas secreciones nasales llegan a deglutirse. También puede ser productiva o húmeda, en cuyo caso la expectoración trae consigo algunos fragmentos espesos mucopurulentos, a menudo responsables de mal gusto. El origen de esta tos hay que buscarlo a menudo en sinusitis crónicas producidas por condiciones climáticas desfavorables y en la polución atmosférica.
  2. El asma es la segunda causa de tos crónica, siendo la tos predominantemente nocturna. La tos normalmente viene acompañada de dificultad para respirar y de silbidos, produciendo una expectoración de color perlado. Si es persistente, repetitiva, se presenta a diario, causa dolor o produce expectoración, la tos es siempre síntoma de enfermedad respiratoria.
  3. Una tos que se presenta en el lugar del trabajo y que sin embargo se calma los fines de semana y en vacaciones, puede estar ligada a factores alérgicos.
  4. El reflujo gastroesofágico es la tercera causa de tos crónica por su frecuencia. La tos es, en este caso, consecuencia de una irritación faríngea causada por la subida del líquido ácido desde el estómago. El golpe de tos suele venir después de comer o cuando nos tumbamos.
  5. La tos debida a una insuficiencia cardíaca es seca y se acucia con el esfuerzo. La pérdida de aliento y la dificultad para respirar en posición horizontal suelen acompañar estos golpes de tos asociados a insuficiencia coronaria.
  6. Algunos medicamentos pueden igualmente provocar tos, como es el caso de algunos antihipertensivos. Esta tos, seca, puede aparecer a las varias semanas o incluso a los varios meses de comenzar el tratamiento.
  7. En los casos más graves de tos crónica, ésta puede deberse a un cáncer de la faringe o de los bronquios. Por este motivo, la causa de una tos crónica debe ser rápidamente identificada por el médico. En todos estos casos, los medicamentos tienen por efecto calmarla, pero nunca curan la causa.

La tos del fumador

En el fumador, la tos se va desarrollando progresiva e insidiosamente a lo largo de días, semanas, meses, e incluso años. Se manifiesta principalmente por las mañanas nada más levantarse, y la suele precipitar el primer cigarrillo de la mañana, trayendo consigo una expectoración mucosa. Los síntomas suelen agravarse con tiempo frío o húmedo, o a raíz de episodios de sobreinfección (un resfriado, por ejemplo). La tos de algunos fumadores evoluciona con frecuencia a bronquitis crónicas, que a menudo se encuentran en el origen de complicaciones cardíacas. Otras veces, tras la tos puede descubrirse un cáncer de bronquios o de laringe, en cuyo último caso también aparecen cambios en la tonalidad de la voz.

Pero las complicaciones del tabaco no son sólo respiratorias. Su nocividad sobre el corazón y el sistema venoso es tal, que a su consumo se le achacan nada más y nada menos que el 50% de los infartos de miocardio. También tiene consecuencias nefastas sobre el aparato urinario y digestivo, sobre el desarrollo fetal y sobre el sistema nervioso y sensorial.

Fumador: ¿te silba el pecho?

Muchos fumadores se quejan de silbidos en el pecho, fatiga o ronquera. De entre ellos, 25 de cada 100 tienen, sin saberlo, una enfermedad llamada Enfermedad Pulmonar Ostructiva Crónica, también conocida como EPOC, y que constituye una de las consultas más frecuentes de Atención Primaria, fácil de detectar con la técnica de la espirometría. La mayoría de las personas con EPOC tienen una combinación de enfisema y bronquitis crónica, aunque generalmente, uno de los dos trastornos es dominante. La bronquitis crónica se caracteriza por la inflamación persistente del revestimiento interior de los bronquios, mientras que el enfisema se caracteriza por el daño irreversible en las bolsas de aire (alvéolos) que hay al final de los bronquios en los pulmones. La mayoría de los que sufren EPOC son fumadores severos, actuales o previos.

¿Antitusivo o expectorante?

Las toses secas o no productivas suelen tratarse con medicamentos destinados a acabar con ella, conteniendo principios activos antitusivos del tipo de la codeína. Las toses productivas o húmedas tienen en cambio un tratamiento destinado a facilitar la evacuación de las secreciones bronquíticas. Para este tipo de tos, los principios activos utilizados tienen un efecto expectorante o mucolítico.

En cualquiera de los dos casos, si la tos persiste, no aumentes la dosis sin antes consultar a tu médico o farmacéutico. No olvides que un tratamiento para la tos es un tratamiento sintomático, que no debe extenderse más allá de varios días, sin que se determine antes su causa.



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