ESTÁS LEYENDO...

Especial gripes y resfriados: qué nos dan y qué no...

Especial gripes y resfriados: qué nos dan y qué nos quitan


Estar resfriado nos abstiene de muchas otras actividades como salir de copas, pasear o hacer deporte. Sin embargo, una encuesta revela que, contrariamente a la mayoría de los europeos, los españoles seguimos practicando sexo con la misma frecuencia aunque nos invadan los virus.

Según el Estudio Primera Defensa sobre Comportamientos y Actitudes en Europa ante el Resfriado, puesto en marcha por los Laboratorios Vicks, y realizado por la Consultora Consumer en Francia, España, Portugal, UK  e Italia, España es el país europeo donde los resfriados afectan más a las actividades diarias y al carácter. Así, siete de cada diez españoles, un 10% más que la media europea, dejan de hacer actividades diarias como deporte, quedar con los amigos o salir de copas. Sin embargo, uno de cada dos sigue manteniendo relaciones sexuales con la misma frecuencia a pesar de los virus, contrariamente a lo que ocurre en países de nuestro entorno.

Cuestión de carácter
Las conclusiones que se derivan de este estudio ponen de manifiesto que España sobresale por ser el país donde el resfriado provoca en el carácter un mayor impacto: el 51% señala que se encuentra más triste, el 47,9%, más serio y un 29,5%, más mimoso. Los más irritables son los británicos (52,9%) y en Francia y Portugal es donde apenas tiene efecto el resfriado en el carácter e incluso un 21,1% indica que no les afecta nada.
Así, los españoles hacemos gala de ser los europeos a los que más afecta nos afecta al carácter y confesamos encontrarnos más tristes en un 51,5%, más serios en un 47,9% y más mimosos en un 29,5%. Además, uno de cada dos españoles tiene relaciones sexuales cuando está resfriado mientras en Portugal el 80% de las personas manifiesta que dejan de mantenerlas y los ingleses destacan por admitir que lo primero que dejan de hacer al estar resfriados es besar a su pareja.

En el capítulo referido al asesoramiento, mientras que en España consultamos en primer lugar a la familia y los amigos, en Francia se acude en primer lugar al farmacéutico o al médico, y en Portugal y Gran Bretaña se sigue la propia intuición sobre cómo actuar. En España se prefiere que sea la pareja quien nos cuide cuando estamos resfriados. Y en Italia es donde más se requieren los cuidados de la madre. Por el contrario en Portugal y Reino Unido no se quieren recibir los cuidados de nadie.

El resfriado: la enfermedad más común
Pero, ¿por qué se habla tanto del resfriado, hasta el punto de hacer un estudio de estas características? Pues porque es la enfermedad más común en todo el mundo, afectando a la media mundial de adultos de dos a cinco veces cada año, lo que supera los 80 millones de  Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentosresfriados anuales en España. Además, es el primer motivo de consulta, según afirma la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SemFYC), seguido a cierta distancia por el dolor de espalda.

Se debe a una infección por virus, generalmente de la familia de los rinovirus y coronavirus. Ante la variedad de virus que pueden ocasionar un resfriado (más de 200), el organismo no tiene preparadas sus defensas inmunológicas, lo cual explica que podamos resfriarnos varias veces al año. Aunque afectan a todas las edades, son mucho más frecuentes en niños, en especial entre los que acuden a guarderías.

El contagio se produce normalmente entre el segundo y cuarto día desde el comienzo de los síntomas, a través de minúsculas gotitas que se emiten al toser, hablar o estornudar, y en cuyo interior se vehicula el virus, permaneciendo un tiempo en el aire que respiramos o en los objetos y utensilios del entorno. Es decir, se puede contagiar al acercarnos los dedos a los ojos, la nariz o la boca. Los virus atraviesan la capa de protección de la nariz, que es la mucosa respiratoria, y en ella se multiplican y dan lugar a una respuesta defensiva del sistema inmunológico del organismo que se manifiesta con los síntomas típicos de resfriado. Por todo ello es aconsejable tomar precauciones ante situaciones que puedan favorecer el desarrollo de un proceso catarral como son los cambios bruscos de temperatura, las temperaturas bajas y los enfriamientos. 

El cole: un disparadero de virus
Según los expertos, el inicio de curso suele coincidir con un aumento de contagios por rinovirus, uno de los agentes responsables de los resfriados comunes. Esto es importante tenerlo en cuenta, ya que aunque en algunos casos el catarro común se manifiesta de una forma leve, en otros pueden conducir a infecciones secundarias bacterianas en los oídos (otitis), en los senos paranasales (sinusitis) en la faringe (faringoamigdalitis) o en los pulmones (bronquitis o incluso a asma). De hecho, este patógeno es  también el mayor responsable de las crisis asmáticas, que registran su máxima incidencia en escolares en este periodo, de ahí la importancia de su prevención.

Del resfriado a las crisis asmáticas
En estos casos, las primeras manifestaciones del rinovirus se expresan como un catarro en las vías altas, aunque días después pueden desarrollarse sibilancias (pitos) y dificultades respiratorias. Su sintomatología favorece la transmisión entre los escolares y la coincidencia del inicio del curso escolar con su periodo de circulación provoca que septiembre y octubre siempre sean los meses con mayor número de ingresos por asma infantil.

Desde la Sociedad Española de Neumología (SENP) alertan de que uno de los principales factores desencadenantes es la supresión de los tratamientos preventivos del asma durante los meses de verano por la mejora de su sintomatología, por lo que recomiendan que no se interrumpa la medicación en los niños que padezcan crisis frecuentes o que sufran tos cuando realicen ejercicio, se pongan nerviosos, rían o lloren. Aconsejan que, en caso de suspensión temporal del tratamiento durante el periodo estival, se realice una valoración sobre si es oportuno retomarlo varias semanas antes del comienzo escolar.

Resfriado frente a gripe estacional y gripe A:
Infórmate en tu farmacia

La similitud que encierra un resfriado con los síntomas de una gripe a veces puede dificultar el diagnóstico. Para facilitar la distinción entre ambas enfermedades, la campaña Diferencias entre el resfriado común, gripe estacional y gripe A puesta en marcha por laboratorios VICKS y SEMERGEN ha distribuido, a través de las Oficinas de Farmacia, 100.0000 trípticos informativos elaborados por las doctoras Eugenia García Virosta y Agustina Cano Espín, Médicos de Familia del Centro de Salud de Canillejas de Madrid y miembros del Grupo de Actividades Preventivas de Semergen. “Es muy importante que la población esté informada de cuáles son los síntomas que diferencian los resfriados de la gripe A y de la gripe estacional y cómo evitar su contagio. Hay que destacar que los tres procesos son muy contagiosos, ya que se transmiten de persona a persona a través de las gotas de saliva que los infectados expulsan al toser o por las manos, al cubrir la boca o nariz. Incluso, es importante destacar que el virus puede permanecer activo hasta dos horas en una superficie o en la piel, por eso es fundamental el continuo lavado de manos para evitar el contagio”, explica la doctora Agustina Cano Espín, médico de familia y miembro del Grupo de Actividades Preventivas de SEMERGEN.

Entre los síntomas que diferencian una dolencia de otra se hallan los siguientes:

  • El resfriado común no siempre produce fiebre y de aparecer, ésta no suele ser muy alta (de 37,5ºC ó 38ºC) a lo largo de un par de días. En cambio, la gripe se caracteriza por fiebre alta (de 39ºC ó 40ºC) que persiste durante tres o cuatro días y va acompañada de dolores musculares, poco habituales en el caso del resfriado.
  • El lagrimeo y la congestión nasal son síntomas más propios del resfriado, mientras que la tos se
    ca y el dolor de garganta pueden aparecer en ambos tipos de infecciones. 
  • El resfriado común no suele derivar en complicaciones. Por el contrario, la gripe debilita el estado inmunológico de los pacientes y abre la puerta a neumonías e infecciones agudas que, en el caso de los ancianos, pueden ser graves e, incluso, conducir a la muerte. Las personas con mayor riesgo de sufrir complicaciones son las mayores de 65 años, los enfermos crónicos, las mujeres embarazadas y los niños de corta edad.

Un tratamiento común
El tratamiento de estas infecciones es asintomático, con reposo en domicilio, ingestión de líquidos abundantes y analgésicos /antitérmicos (paracetamol, ibuprofeno…), que alivian el malestar general y la febrícula. Están indicados para aliviar los síntomas los descongestionantes nasales y los antitusígenos que son útiles en la tos persistente o con producción de mucosidades. También se recomiendan los lavados nasales que reduce la congestión nasal al arrastrar las secreciones y humidificar las mucosas, y beber abundantes líquidos. Los antibióticos sólo están indicados como tratamiento de las complicaciones (sinusitis, bronquitis, otitis, neumonías, etc.), que son causadas por bacterias. En personas con gripe A, y en los casos en que esté indicado, se usan antivirales específicos: oseltamivir y zanamivir, y aunque ninguno de estos dos fármacos cura la enfermedad, sí acortan la duración del proceso aproximadamente un día y disminuyen la aparición de complicaciones.

Gripe estacional y gripe A, en una sola vacuna
Según destaca Ángel Gil, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos, en la vacuna de la gripe estacional siempre se incluyen los componentes del virus que han causado epidemias más recientes y próximas a nuestro momento. Por ello, la vacuna de la gripe estacional llevará este año el de la gripe A como uno de sus antígenos. Así, desde este mes de octubre se contará con vacunas con un virus B y dos A, siendo uno de ellos el A H1N1 con la cepa California 2009, del año pasado. Es decir, habrá una sola vacuna con los componentes de la gripe estacional, que incluirá el virus de la gripe A, y no habrá que vacunarse frente a ésta de manera específica. En cuanto a los grupos de riesgo serán “los clásicos de la gripe estacional”, es decir las personas con más de 65 años y con alguna enfermedad de base, según las indicaciones del Ministerio de Sanidad y Política Social.

Según Ángel Gil, hay que olvidarse de esta gripe, a no ser que se diagnostiquen nuevos casos y la situación cambie. “Pero, según los datos epidemiológicos de este momento, en el hemisferio sur, que atraviesa el invierno, no ha habido ondas epidemiológicas importantes o graves. La ventaja que tenemos en el norte es que los virus circulan del sur al norte y podemos saber qué sucede a través de la información que nos llega desde lugares como Australia. Ahora, apenas hay casos de la gripe A, son leves y la incidencia es baja”, aclara.

Cómo “cazan las cepas”
El virus de la gripe se caracteriza por su gran capacidad de mutar y sus variaciones implican que cada año aparezcan nuevos virus gripales, frente a los que el ser humano no tiene protección. Por este motivo, se cambia de manera periódica la composición de las vacunas antigripales con el objetivo de que se pueda vacunar a la población contra la cepa del virus que se prevé que sea la más común en cada temporada.

Para ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) instauró hace 50 años un sistema de alerta encargado de vigilar y aislar los virus de la gripe circulantes en el mundo. España participa en este programa mundial a través del Sistema de Vigilancia de la Gripe, en el que trabajan los llamados “médicos centinela”. Estos profesionales reciben material para tomar muestras de exudado faríngeo cuando aparecen los primeros casos de gripe. Para ello, recogen dos muestras al principio de la temporada de gripe (enero o febrero), dos a mitad del periodo y otras dos hacia el final, cuando parece que ha terminado. A partir de esas muestras que se obtienen en los hospitales se registran las de las cepas del virus que circulan cada año.

Preguntas con respuesta
1.    ¿En qué época del año son más frecuentes?
Resfriado: cualquier época del año está indicada para pillar un resfriado, aunque lo más común es hacerlo en los cambios de estación (septiembre, octubre y mayo).
Gripe estacional: durante el invierno.
Gripe A: afecta a gran cantidad de personas en diferentes lugares del mundo.
2.    ¿Cuál es la causa de estas enfermedades?
Resfriado: puede estar producido por más de 200 virus diferentes, fundamentalmente de la familia del rinovirus.
Gripe estacional: es una infección producida por el virus de la gripe, que varía cada año según el lugar en que nos encontremos, de ahí la importancia de vacunarse cada año. Existen tres tipos: A, B y C.
Gripe A: está causada por un virus de la gripe de tipo A, llamado H1N1, para diferenciarlo de la gripe estacional.
3.    ¿A quién afecta?
Resfriado: cualquier persona puede enfermar de un resfriado. Los adultos generalmente presentan de 2 a 4 episodios por año y los niños pueden tener hasta 8.
Gripe estacional:  afecta a cualquier persona y a cualquier edad, siendo un grupo de riesgo los niños menores de 2 años, personas mayores de 64 años y aquellas que padecen enfermedades crónicas (cardíacas, pulmonares, hepáticas, renales, diabetes, enfermedades de la sangre u otras que puedan producir una disminución de las defensas naturales del organismo.
Gripe A: afecta al mismo grupo de personas que la gripe estacional.
4.    ¿Qué síntomas producen?
Resfriado: irritación nasal, molestias en la garganta seguidos de estornudos y goteo nasal.
Gripe estacional: fiebre alta, dolores articulares y musculares, dolores de cabeza y garganta, importante malestar general, tos seca y secreción nasal abundante.
Gripe A: sus síntomas son similares a los de la gripe estacional, aunque más leves. Sólo las pruebas de laboratorio pueden confirmar qué virus es el causante del cuadro gripal.
5.    ¿Qué complicaciones puede tener?
Resfriado: aunque son raras las complicaciones, en niños puede derivar en una otitis o en una laringitis y en adultos, en una sinusitis o en una bronquitis.
Gripe estacional: la complicación respiratoria más frecuente de la gripe estacional es la neumonía, producida por bacterias en la mayoría de los casos, pero también posible por el mismo virus gripal. En los niños la complicaciones de la gripe son las mismas que en el resfriado.
Gripe A: la neumonía viral es la más frecuente complicación de la gripe A, que suele ocurrir en personas jóvenes. Aunque la gripe A es una enfermedad leve, las personas pertenecientes a los llamados grupos de riesgo tienen mayor probabilidad de desarrollar complicaciones.
6.    ¿Existe vacuna?
Resfriado: no existe ninguna vacuna eficaz frente al resfriado.
Gripe estacional: sí existen vacunas eficaces para prevenir la gripe estacional. En los adultos sanos, la vacuna frente a virus de la gripe estacional previene un 70-90% de los casos y en los ancianos disminuye la gravedad de la enfermedad, sus complicaciones (en un 60% de los casos) y en los casos mortales (80%). Los virus causantes de la gripe estacional sufren cambios constantemente y organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Red Mundial de Vigilancia de la Gripe y otros, vigilan cuáles son los virus gripales circulantes que pued
en afectar al hombre. La OMS, además, recomienda la administración de la vacuna cada año.
Gripe A: este año la novedad está en que la vacuna estacional incluirá la cepa del virus de la gripe A como uno de sus antígenos. Así, este mes de octubre se contará con vacunas con un virus B y dos A, siendo uno de ellos el A H1N1 con la cepa California 2009, del año pasado.
7.    ¿Quién debe vacunarse?
Resfriado: no existe vacuna.
Gripe estacional: la OMS recomienda esta vacuna anual en los siguientes grupos de población: personas mayores de 65 años, personas con enfermedades crónicas (cardíacas, pulmonares, hepáticas, renales, enfermedades de la sangre o enfermedades que deprimen el sistema inmunitario), personas que viven en centros asistidos (discapacitados residencias para mayores, etc.), mujeres embarazadas, trabajadores con funciones sociales importantes como policías, personal de guardería, trabajadores sanitarios, etc.
Gripe A: los grupos de riesgo serán “los clásicos de la gripe estacional”, es decir las personas con más de 65 años y con alguna enfermedad de base, según las indicaciones del Ministerio de Sanidad y Política Social.

Las medidas de siempre

  • Nunca tomes antibióticos por tu cuenta para un catarro o para una gripe: son sólo efectivos contra las bacterias, no contra los virus. Además, no previenen una infección bacteriana secundaria, mientras que las bacterias pueden acostumbrarse a ellos y volverse resistentes, volviéndolos ineficaces.
  • Toma algún medicamento para aliviar los síntomas, pero consulta siempre a tu médico o farmacéutico.  
  • Bebe líquidos de forma abundante. Mejoran la hidratación y ayudan a fluidificar el moco. 
  • Toma tisanas calientes para aliviar las molestias de garganta y nasales.  
  • Haz baños de vapor o toma productos balsámicos que te ayudarán a aliviar la congestión nasal y mejorarán tu respiración.
  • En la medida que puedas, quédate en casa y guarda reposo para recuperarte y no contagiar a los demás. 
  • Cúbrete la boca con un pañuelo para toser o estornudar. 
  • Lávate las manos con frecuencia, en especial después de sonarte la nariz.
  •  Realiza lavados nasales con suero fisiológico o agua de mar: despejan la nariz y fluidifican la mucosa nasal.  
  • No fumes ni consumas alcohol o cafeína. 
  • En el caso de que el médico te haya indicado un antibiótico si hubiera alguna complicación secundaria, no los compartas con el resto de la familia y termina siempre el tratamiento.

Los medicamentos estrella: hazte con ellos

  •  Ibuprofeno: calma igualmente los dolores y la fiebre.
  • Paracetamol: alivia los dolores y la fiebre sin causar malestar al estómago.
  • Ácido acetilsalicílico: no debe ser administrado a niños y adolescentes pues puede originar el Síndrome de Reye, proceso que aunque es poco frecuente, puede causar la muerte. 
  • Descongestionantes nasales o por vía oral (efedrina, pseudoefedrina): alivian la congestión nasal. No deben ser administrados más de tres o cuatro días y deben evitarlos los pacientes hipertensos, diabéticos, embarazadas o con patología tiroidea por sus efectos secundarios. Se recomienda siempre consultar con el médico o farmacéutico antes de tomar este tipo de medicamento. 
  • Antihistamínicos (desclorferilamina, loratadina, elastina): son usados para detener la congestión y secreción nasal, el lagrime y los estornudos. 
  • Los antitusígenos (codeína, dextrometorfano, cloperastina): pueden ser útiles en tos irritativa pero se deben evitar en la tos persistente o con producción de moco. Algunos antitusígenos pueden estar contraindicados en determinados pacientes. 
  • Mucolíticos y expectorantes: pueden mejorar la eliminación de moco.

Biorreguladores en niños: también para gripes y resfriados
En los últimos años hemos asistido a un auge de los llamados medicamentos biorreguladores, un nuevo tipo de fármacos naturales que favorecen la respuesta inmunológica sin causar efectos secundarios, y que en España ya son utilizados por más de 2.000 pediatras. Estos fármacos están fundamentalmente indicados para tratar infecciones e inflamaciones en niños, tal como detalla la Asociación para el Estudio de la Medicina Biorreguladora (Asembior).

Según el presidente de esta asociación, el doctor Jesús Agudo, estos medicamentos homeopáticos de segunda generación contienen principios activos de origen vegetal y mineral, en microdosis, equivalentes a las de los mediadores de la inflamación. Se favorecen así los mecanismos de recuperación naturales del organismo, sin suprimirlos, como ocurre con los antiinflamatorios y analgésicos convencionales, por lo que en la práctica carecen de efectos secundarios e interacciones.

Por lo que se refiere a su uso en niños, “el resultado es más evidente, ya que tienen menos toxinas en su organismo y recuperan más rápido su estado de salud”, señala la pediatra de la clínica Teknon de Barcelona María Teresa Guarín. Los estudios clínicos realizados con este tipo de medicamentos “muestran una eficacia y tolerabilidad excelentes en todo tipo de pacientes, por lo que son aptos para proteger a los más pequeños de infecciones víricas de vías respiratorias, como la gripe o los resfriados, explicó.

Según nos explica esta doctora, los medicamentos biorreguladores “ayudan a modular la respuesta inflamatoria frente al virus, lo que permite el drenaje de toxinas para el recuperar el equilibrio y el estado de salud”, explica.

El médico de familia
¿Cuándo acudir a él?

2.    Si existe fiebre alta (más de 38ºC) y persistente durante más de tres días.
3.    Ante dolores de cabeza intensos.
4.    Si existe mucosidad nasal purulenta (espesa y con color).
5.    Si existe dolor de oído.
6.    Ante dolor localizado en el pecho.
7.    Si hay tos asociada a expectoración.
8.    En presencia de dificultad respiratoria o pitos.
9.    Si los síntomas duran más de siete días o empeoran.
10.    Si existe una enfermedad crónica que empeora (diabetes, bronquitis crónica, enfermedad cardíaca).
11.    Si se produce una recaída del cuadro catarral.

Nada de antibióticos
Casi la mitad de la población hace un uso inadecuado de los antibióticos para la gripe o el catarro, pese a que la mayoría (53,9%) cree estar bien informada sobre su utilización. Así lo demostró una encuesta realizada para analizar el nivel de conocimiento de la población sobre los antibióticos, en la que participaron 3.200 personas y que formaba parte de una investigación puesta en marcha por la Comisión Europea y coordinada en nuestro país por la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC). Para el doctor José Mª Cots, coordinador del Grupo de Enfermedades Infecciosas de semFYC, a pesar de que el consumo de antibióticos ha disminuido en los últimos años, sigue habiendo una excesiva automedicación entre los españoles. “Por eso-añade-, es importante que la población también sea consciente de que un uso inadecuado puede generar la aparición de resistencias”. En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha hecho un llamamiento a los gobiernos nacionales sobre el uso responsable de los antimicrobianos, con el fin de luchar contra la resistencia bacteriana a los fármacos, un problema de salud pública cada vez más importante en el mundo. La llamada de alerta sobre el problema de la resistencia a los antimicrobianos y la necesidad de tomar medidas adecuadas se dirige también a los profesionales sanitarios, la industria farmacéutica y los propios pacientes. En este sentido, la OMS sugiere a las autoridades de que se desarro
llen leyes para acabar con la venta de antibióticos sin prescripción y se haga un seguimiento estricto de las medidas de prevención de infecciones, tales como el lavado de las manos, sobre todo en los centros sanitarios. El control de los microorganismos multirresistentes se ha conseguido con éxito en muchos países, lo que demuestra que “las medidas de prevención y control de las infecciones existentes son eficaces para reducir su propagación cuando se aplican de forma rigurosa y sistemática”.

Las influencias de la dieta
Para ayudar a evitar las infecciones respiratorias virales, como constipados, catarros y gripe, o enfermedades más graves, como la neumonía y la bronco-neumonía, los expertos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) advierten que los menús infantiles deben incrementar durante el invierno las raciones de verduras y frutas, sobre todo cítricos. Según la neumóloga pediatra Amparo Escribano, las infecciones respiratorias agudas constituyen una de las causas más frecuentes de hospitalización pediátrica y ocasionan un gran número de consultas, tanto en urgencias como en atención primaria. Además de los rinovirus y los virus de la gripe estacional, otros muchos virus pueden causar estragos en los niños durante los meses de invierno: entre ellos se encuentran el virus respiratorio sincitial, que afecta a un 85% de los niños antes de los dos años y provoca, a esta edad, más de la mitad de las hospitalizaciones por bronquiolitis”, explicó Escribano. También son frecuentes entre los niños las infecciones por el virus parainfluenza, responsable, entre otras, de la mayor parte de las laringitis en niños menores de cinco años; o el adenovirus, que produce hasta un 10% de las infecciones respiratorias en los más pequeños. Además, el virus de la gripe y otros como el rinovirus, bocavirus o metaneumovirus, pueden causar tanto infecciones agudas como patología respiratoria recidivante e incluso relacionarse con el desarrollo posterior de asma, según la SEPAR.

Por todo ello, “es muy importante consumir frutas y verduras ricas en vitaminas A y C como la naranja o la mandarina para reforzar el organismo”, apuntó la doctora Escribano. También se aconseja el lavado frecuente de manos y evitar el uso de elementos comunes como juguetes, vasos, platos y otros utensilios de comida, además de lavarlos y desinfectarlos cuando corresponda.

La SEPAR también aconseja evitar recintos cerrados y muy concurridos; una temperatura muy alta de la calefacción, ya que reseca el ambiente y las vías respiratorias; y ventilar de forma frecuente los espacios donde permanece el niño para evitar infecciones respiratorias. La sociedad recomienda abrigar a los niños para evitar la exposición brusca al frío, así como mantener la casa templada para dejar que el organismo utilice sus propios mecanismos reguladores de adaptación al frío.

Un laboratorio para la sociedad
Con objeto de tener un registro epidemiológico de la enfermedad, así como de sus picos de incidencia, la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) y Laboratorios Vicks han puesto en marcha “El Observatorio del Resfriado”, una plataforma informativa donde se recopila desde el pasado año y por primera vez, toda la información y datos relacionados con el resfriado común, derivados de estudios epidemiológicos poblacionales, y se encarga de difundir los principales síntomas del resfriado, prevención y tratamiento. Según la doctora Dulce Ramírez, Coordinadora del Grupo de Trabajo de Actividades Preventivas de SEMERGEN, “se trata de una iniciativa pionera en nuestro país ya que, hasta la fecha, A través de ella, se pretende recopilar, por primera vez, toda la información relacionada con el resfriado: datos epidemiológicos del resfriado común, estudios sociológicos, información sobre los principales síntomas, prevención y tratamiento del resfriado común, etc.