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ESTE VERANO ¡pisa firme!

ESTE VERANO ¡pisa firme!

ESTE VERANO ¡pisa firme!

Verrugas plantares, pie de atleta, durezas, callos, onicomicosis, descamaciones… Con el destape del verano aparecen todos los vicios ocultos del pie. Tanto si te vas a la playa o a la piscina, toma tus precauciones.

El calor, el cambio de calzado, el abandono de calcetines o medias y el contacto directo con piscinas y baños públicos, suponen un caldo de cultivo muy propicio a los hongos, como el pie de atleta, y a las verrugas plantares (papilomavirus). El pie de atleta se produce por una infección por hongos que aparece en los dedos y provoca una piel enrojecida, seca y escamosa, debida a una sudoración extrema y una humedad concentrada en los pies por el calor, y debe ser tratado con antimicóticos. En el caso de las verrugas, los contagios son frecuentes en zonas calientes y húmedas como piscinas o saunas. En ocasiones, también pueden aparecer grietas o ampollas. Tal y como recuerdan los expertos del Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad Valenciana (Icopcv), lo fundamental para que este tipo de patologías no te amarguen el verano, es utilizar chanclas en los lugares de baño públicos, no compartir toallas ni calzado y secar bien los pies.

Cuando caminar es tortura

Otros problemas habituales en la época estival son las rozaduras y ampollas provocadas por la fricción de la piel desnuda contra el nuevo zapato o sandalia, que pueden llegar a provocar una herida. Una ampolla es una separación o rotura entre dos capas de la epidermis. En este espacio se forma una bolsa con líquido seroso que da aspecto de burbuja. Las ampollas se forman por la fricción y roce continuados, especialmente cuando se produce un cambio en los hábitos de uso del calzado. Para evitarlas, los podólogos recomiendan utilizar un calzado cómodo, transpirable y flexible. En caso de que aparecieran laceraciones es necesario desinfectar las heridas y, en el caso de las ampollas, atravesarlas con un alfiler para evacuar el líquido y posteriormente proceder a su desinfección. Otro de los problemas propios del verano es el exceso de sudoración que, en algunos casos extremos, puede provocar grietas interdigitales. En estos casos puede ser recomendable la utilización de productos reguladores de la transpiración.

Igualmente el hecho de llevar los pies al aire, unido a la elevada temperatura, provocan una mayor sequedad de la piel. Ésta se manifiesta sobre todo en la zona de los talones, cuyos bordes aparecen blanquecinos debido a la falta de hidratación y acumulación de hiperqueratosis (dureza de la piel). Para evitar esto, los podólogos valencianos recomiendan utilizar una lima o piedra pómez en las zonas rugosas un par de veces por semana e hidratar correctamente la piel, preferiblemente por la noche, para evitar aumentar la sudoración durante el día.

¡Qué alivio!

1. Para prevenir todos estos trastornos, es muy importante elegir un calzado adecuado: cómodo, de material transpirable y suave, amplio y con una suela amortiguadora a la par que flexible. Esto evitará de modo considerable la aparición de rozaduras y ampollas. Una buena hidratación del pie puede evitar la aparición de ampollas en los pies a la hora de estrenar calzado. También sería aconsejable llevar los zapatos nuevos a ratitos para que la piel del calzado se vaya amoldando a la forma de nuestros pies.

2. En caso de producirse una rozadura debemos desinfectarla y cubrirla con un apósito. Si es una ampolla lo que se ha producido, se debe atravesar con una aguja fina para evacuar el líquido, presionar sobre ella, desinfectarla y cubrirla con un apósito. Hay que dejar que la piel se desprenda por sí sola cuando la epidermis esté totalmente regenerada.

3. Para combatir el exceso de sudoración se puede optar por productos que regulan la transpiración: los desodorantes (que no evitan la humedad, sólo desodorizan) y los antitranspirantes que taponan en cierto grado los poros por los que sale el sudor, controlando así la humedad. Debido a una sudoración excesiva, pueden producirse grietas interdigitales. En estos casos debemos aplicar un antiséptico en ellas para facilitar su cicatrización y evitar la infección, además de procurar secarnos muy bien entre los dedos tras la ducha y usar algún producto secante como los polvos de talco antes de calzarnos. Se ha de evitar el uso continuado y diario de calzado deportivo cerrado. En caso de llevar calcetines tendrán que ser de hilo o algodón para ayudar a la transpiración del pie.

4. El pie de atleta, se trata con antimicóticos y suele curarse con constancia en el tratamiento. Para evitarlo, los expertos recomiendan utilizar chanclas o zapatillas de goma en piscinas, saunas, gimnasios y zonas públicas donde se está en contacto directo con la humedad. Igulamente hay que usar un calzado que permita la transpiración, a ser posible de piel o materiales naturales. Igualmente nunca se deben compartir toallas o calzado. Para evitar su proliferación, en verano es muy importante cuidar la higiene diaria de los pies, secándolos cuidadosamente especialmente entre los dedos.

5. Los papilomavirus (verrugas plantares), son muy frecuentes en niños. Con el uso de unas chanclas apropiadas en estos lugares se previene su contagio. En caso de aparecer se debe acudir al dermatólogo para su tratamiento. En las piscinas y lugares de entretenimiento acuático, al ser lugares donde la humedad se acumula en las baldosas y zonas antideslizantes, también sería conveniente el uso de zapatillas o chancletas para evitar la aparición de hongos y verrugas plantares.

6. Para evitar la sequedad se recomienda aplicar las cremas hidratantes, preferiblemente por la noche para evitar aumentar la sudoración durante el día. También se recomienda el uso de una lima o piedra pómez en las zonas rugosas y ásperas de los pies un par de veces por semana, con el objetivo de eliminar la acumulación de hiperqueratosis o dureza de las mismas. Andar por la arena húmeda es bueno para potenciar la musculatura de los pies, favorecer la circulación y eliminar ligeramente las durezas. En cambio, por algunas zonas sería conveniente caminar con un calzado de protección para evitar heridas (roces con las rocas o pinchazos con las púas de erizo).

7. Hay que aplicar protector solar también en el dorso de los pies varias veces al día para evitar las quemaduras solares en los pies. Muchos cánceres de piel empiezan en la planta del pie. Igualmente conviene aplicar crema hidratante diaria en los talones y dorso del pie, pero no entre los dedos ya que podrían aparecer maceraciones.

8. Las uñas han de cortarse rectas, para evitar que se incrusten en los laterales y provoquen dolor y si no se soluciona el problema, la aparición de infección. También es importante recordar el hecho que llevar calzado descubierto puede provocar la aparición de hematomas debajo de las uñas debido a los múltiples traumatismos/golpes que nos puedan dar. Nunca cortes las durezas o las callosidades y evita utilizar callicidas para sacarlos. Podría provocar una herida o quemadura con graves consecuencias.

9. El hecho de caminar cada día durante un rato, con un calzado adecuado y cómodo es un buen ejercicio, pero si estamos sentados podemos hacer movimientos del pie (flexión y extensión del tobillo, rotación del tobillo).

10. En caso de cualquier problema acuda al podólogo. Es el profesional que le aconsejará sobre el cuidado que ha de tener en los pies y pondrá remedio a cualquier alteración.

El deporte y la pisada

Desde el Colegio de Podólogos de la Comunidad Valenciana informan que la elección del calzado es muy importante para la salud y no deben correrse riesgos innecesarios que puedan perjudicar la estructura ósea o muscular. Según estos profeionales, un mal diagnóstico de la pisada podría acarrear graves lesiones en los deportistas, y señalan que sólo un profesional de esta rama sanitaria puede determinar en qué grado una persona es pronadora, supinadora o neutra. Un calzado deportivo estandarizado sin la corrección adecuada para cada caso podría conllevar dolor y desgaste de las rodillas, molestias en la espalda, provocación de contracturas o sobrecargas musculares. En todos los casos en general pero en el de los deportistas en particular, es muy importante la realización de un análisis personalizado de la pisada que determine el nivel de supinación o pronación, en caso de que exista, Por lo tanto, indican, “sólo los profesionales de esta rama sanitaria pueden hacer un correcto y completo estudio de la pisada para establecer el diagnóstico de cada paciente y el tipo de corrección que requiere. Establecer cómo realizar las compensaciones necesarias para una correcta pisada y eficiencia en la práctica deportiva es algo que compete a estos profesionales”. Han recalcado que es frecuente que el calzado deportivo que se comercializa haciendo estas dos distinciones sea muy estandarizado por lo que no se puede adaptar adecuadamente al grado que presenta cada persona y eso podría conllevar lesiones para el deportista.

El pie diabético, capítulo aparte

Si para el común de los mortales es importante cuidar el pie, en el caso del diabético es de obligado cumplimiento. Según ha puesto de manifiesto la doctora Esther Doiz, miembro de la Sección de Pie Diabético de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV), que ha participado en el 59º Congreso que la Sociedad ha organizado en Girona, el 15% de los pacientes diabéticos sufrirá una infección en el pie, con una incidencia anual del 1 al 4%. La infección de pie diabético, sobre todo si se asocia a isquemia, es la causa más frecuente de amputación de la extremidad inferior en la población general, así como de ingreso hospitalario y de disminución de la calidad de vida en los diabéticos. “Sin embargo, pese a su elevada prevalencia, existe un retraso en el diagnóstico y un problema de educación sanitaria y de desconocimiento por parte de los pacientes diabéticos sobre su propia enfermedad y sus complicaciones”, afirma esta especialista. “El tratamiento y diagnóstico precoz del pie diabético agudo condiciona la evolución y el buen pronóstico de la extremidad. Los especialistas de referencia hospitalarios deben trabajar en estrecha relación con los profesionales de podología y atención primaria, pero lo cierto es que, en la práctica clínica, existe un entramado sanitario que retrasa las derivaciones a los hospitales de referencia y no todos los centros disponen de protocolos de derivación con una puerta de entrada rápida y dinámica que garantice la atención precoz”, comenta la doctora Doiz. “Es necesario reforzar la labor de información al paciente desde la propia consulta para que ante los primeros síntomas, se pueda tratar la enfermedad de forma precoz y evitar que derive en deformaciones, úlceras o incluso en una amputación”, comenta la doctora.

La implicación del mal control glucémico, lipídico y el tabaquismo activo sobre la aparición y progresión de las complicaciones crónicas asociadas al pie diabético obliga a establecer mecanismos de regulación y evaluación periódica de indicadores de control metabólico que permitan identificar áreas deficientes y desarrollar planes de actuación orientados a mejorar las distintas alteraciones metabólicas con el objetivo de evitar o retrasar el desarrollo de dichas complicaciones. No obstante, a juicio de la doctora, “pese a su importancia, son pocas las unidades de diabetes que evalúan de forma periódica y automatizada algún tipo de indicador de resultados intermedios, como la HbA1c, el LDL-colesterol, la presión arterial o las amputaciones. Los resultados de trabajos nacionales e internacionales muestran una consecución de objetivos insuficientes”. La solución, según los especialistas, pasa por la creación de las Unidades de Pie Diabético, que permiten un abordaje multidisciplinar y que han demostrado ser una herramienta fundamental tanto para el tratamiento de esta enfermedad como para su prevención. “Se trata de Unidades funcionales que agrupan equipos multidisciplinares de profesionales con el fin de tratar el pie diabético desde todos los ámbitos posibles, como cirugía vascular, endocrinología, traumatología, infecciosos, podología, rehabilitación o asistencia social, y así mejorar su pronóstico”, explica la doctora.

 





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