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Estrés, esa vida loca.

Estrés, esa vida loca.

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ESTRéS, ESA VIDA LOCA

Hoy por hoy la palabra “estrés” está tan incorporada al lenguaje cotidiano que su utilización crea más de una confusión: porque tener estrés puede representar desde un cansancio excesivo, hasta una enfermedad grave que incluso desencadene una depresión aguda o el suicidio.

¿Qué es el Estrés?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo define como el conjunto de reacciones fisiológicas que preparan al organismo para la acción. Se trata de una reacción de alarma del organismo, responsable de la activación de una serie de modificaciones biológicas para hacer frente a un evento amenazador. La paternidad del término “estrés” se debe a un endocrinólogo de Viena, Hans Selye (1907-1982) que estudió medicina en Praga, Paris y Roma, y que se dedicó desde sus primeros años de práctica médica al “síndrome de enfermedad”. Para que nos entendamos, una situación determinada, real o imaginaria, que llamaremos “estresor”, en una persona genera una respuesta determinada. Este hecho puede ser negativo (un trabajo desagradable) y conduce a una respuesta negativa o estado de distrés; o puede ser un hecho positivo (la preparación de un viaje), y en este caso la respuesta es positiva y se denomina eustrés. Así pues, una gran cantidad de situaciones (buenas o malas) pueden conducir al estrés, y los “estresores” son de intensidad y características muy variadas. Además conviven con nosotros permanentemente, estimulando en forma reiterada nuestro organismo.

¿A qué lleva el estrés?

El estrés genera cefaleas, dolores de espalda, alteraciones gastrointestinales, cardiovasculares y renales, insomnio, alteraciones del sistema inmune, depresión y mal humor?En los tiempos que corren, la influencia del estrés sobre el deterioro de la salud física y psíquica ya es innegable.

EN EEUU LAS SEIS PRINCIPALES CAUSAS DE MUERTE (ENFERMEDADES CORONARIAS Y RESPIRATORIAS GRAVES, TUMORES, ACCIDENTES, CIRROSIS HEPÁTICA Y SUICIDIO) ESTÁN RELACIONADAS CON EL ESTRÉS

Lo que dicen los expertos

Según nos explica el Dr. Valter Lombardi, Director de Investigación del CIBE, la “respuesta inespecífica” a una situación sentida como peligrosa es activada por parte de dos sistemas distintos presentes en el organismo: el nervioso y el endocrino. Los dos sistemas ponen en marcha las glándulas suprarrenales, pero con dos efectos diferentes:

  1. Reacción nerviosa (simpático):
  • El corazón acelera los latidos.
  • Las arterias y las venas subcutáneas se contraen, y los tiempos de coagulación de la sangre disminuyen.
  • La respiración se hace más rápida y profunda.
  • Las mucosas de las vías respiratorias superiores se secan.
  • La sudoración aumenta.
  • Los músculos se contraen.
  • Las funciones que podrían absorber energía se ralentizan o reprimen.

  1. Reacción hormonal (endocrina):
  • Palpitaciones.
  • Digestión difícil y hambre exagerada.
  • Cefalea (dolor de cabeza).
  • Aumento de la presión sanguínea.
  • Diabetes.
  • Hipercolesterolemia.
  • Reducción de las defensas del organismo.

Agentes desencadenantes

Agentes físicos

  • Falta o exceso de luz
  • Ruidos molestos
  • Exposición solar
  • Situaciones fisiológicas o
    problemas orgánicos

    • Parto
    • Menstruación
    • Infecciones
    • Hemorragias
    • Quemaduras

    Tareas intelectuales

    • Resolución de pruebas aritméticas
      o nuevos problemas
    • Hacer exámenes, exponer temas

    Factores psicosociales

    • Emigrar
    • Mudanzas
    • Fallecimientos
    • Problemas de pareja o
      de relación con los hijos

    Problemas laborales

    • Despidos
    • Cambios de empleo o funciones
      en el mismo trabajo
    • Inseguridad laboral
    • Competencia
    • Exceso de obligaciones

    Cómo afecta a los órganos

    El estrés es producto de una gran variedad de estímulos y también se manifiesta de múltiples maneras. Es importante estar “alerta” para descubrir cuándo comienzan los primeros síntomas. La ansiedad, una forma común de presentación, puede aparecer ante un “estresor” determinado -un problema laboral o tener que hacer un examen- y esto es normal. Ahora bien, cuando esta situación se perpetúa y se convierte en algo crónico y reiterado hay que estar advertidos.
    Otras situaciones como el insomnio, pérdida de deseo sexual, anorexia, falta de alegría o mal humor, también pueden ser debidas a este problema. Nuestro organismo puede enviarnos señales que deberíamos analizar. Muchas personas comienzan a tener menos energía o sensación de fatiga (astenia) para realizar las tareas habituales. En otros, la agresión se produce contra el sistema inmune disminuyendo las defensas y hay una mayor propensión a los resfriados, estados gripales o herpes bucal.

    Cuando el órgano afectado es la piel pueden aparecer sudoración excesiva, caída del cabello y prurito (comezón).

    Si el afectado es el tubo digestivo, las manifestaciones son gastritis, úlceras de estómago, duodeno y colon irritable. El estrés es un gran simulador y ataca por el lugar más débil.

    ¿Cómo sé si tengo estrés?

    1. Si me levanto por la mañana sin energías, a pesar de haber descansado bien.
    2. Si siento ganas de encerrarme y no comunicarme con nadie.
    3. Si estoy de mal humor constantemente.
    4. Si tengo falta de concentración.
    5. Si estoy a disgusto en un trabajo donde siempre me he sentido bien.
    6. Mucho trabajo? mucho estrés

      Para solucionar el estrés, empieza buscando la manera de distraerte en las horas libres: inicia alguna actividad interesante fuera del trabajo y, mientras te sea posible, mantente lejos del televisor y de la cama. La clave es darle un descanso a la mente.

      Qué son las endorfinas

      Son unas hormonas que dan sensación de bienestar natural y que conseguirás liberar haciendo ejercicio físico. Si sientes que tu estado de agotamiento es muy grande y que no tiene solución, incluso con estos cambios, es conveniente que consultes a un profesional.

      En la actualidad se considera al estrés como uno de los grandes problemas del siglo XX. Sin embargo, no es correcto considerarlo una enfermedad sino un mecanismo de defensa natural.

      Cuidado con la grasa

      Según un estudio realizado en la Universidad de Yale (EEUU), las mujeres que presentan una cierta tendencia al estrés o que poseen una menor resistencia a éste, tienen más probabilidades de acumular grasa en la cintura, lo cual aumenta el riesgo cardiovascular y de diabetes.

      Ello se debe a la liberación de una hormona llamada hidrocortisona que se produce en momentos de estrés y que hace que la grasa se acumule en la zona central. El experimento llevado a cabo por estos investigadores demostró que las mujeres con grasa abdominal son más proclives al estrés y por lo tanto a la segregación de hidrocortisona.



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