ESTÁS LEYENDO...

Estrías. cógelas a tiempo.

Estrías. cógelas a tiempo.

t=”300″ v>

ESTRÍAS. C�GELAS A TIEMPO

Si no quieres que tu busto, tu vientre o tus nalgas se echen a perder, la primera regla es prevenir

Roturas de la piel

Aun en la condición de órgano más extenso y elástico de nuestro cuerpo, la piel también se rompe, ya sea por efecto de las continuas pérdidas y ganancias de peso, ya sea por factores hormonales implicados en los dos momentos en los que con más facilidad pueden producirse estrías: la pubertad y el embarazo. Las estrías son lesiones de la piel, resquebrajamientos a los que siguen cicatrices violáceas que con el tiempo van adquiriendo un color madreperla. Éstas tardan en romperse por completo unos tres meses, desde que aparece el tono violáceo (fase inflamatoria, cuyo tratamiento mejora en un 60 % o en un 70 % ), hasta que adquieren su característico color madreperla (segunda fase atrófica, cuyo eficacia de tratamiento disminuye considerablemente). Cuanto más recientes sean las estrías, más posibilidades tendrás de disminuir su tamaño y atenuar su color.

Las mujeres de origen caucásico tienen gran predisposición a la aparición de estrías, contrariamente a las japonesas, indonesias y africanas

Variaciones de peso: el efecto acordeón

Los cambios de volumen de nuestro cuerpo están directamente implicados en la aparición de estrías, ya sea por obesidad o por adelgazamiento. Lógicamente, cuando sometemos un material a constantes estiramientos, a continuación pueden aparecer surcos más o menos extensos. En la piel ese estiramiento lo acusan las fibras de elastina y el colágeno, que se desatan y se rompen. Es lo mismo que decir que la piel pierde su elasticidad y resistencia, lo que se podría evitar sometiéndola intensamente a la acción de productos cosméticos que aumenten la elasticidad de la piel y consoliden la red de fibras de la epidermis, así como a sesiones de hidratación que la hagan resistente a los estiramientos.

La herencia de los hijos

Hasta 10 veces más puede estirarse la piel del vientre durante el embarazo. Razón suficiente para que desde el primer trimestre pongas todo tu empeño en prevenirlas, aplicándote cremas corporales específicas para las estrías dos veces al día con movimientos circulares hasta que se absorba, y prolongando esta práctica incluso hasta después del parto y hasta que te encuentres completamente recuperada. También puedes utilizar un buen aceite corporal o un producto emoliente rico y untuoso por todo el cuerpo. Tras el parto, puedes tratar las estrías con ácido retinoico que estimula el colágeno.

Cómo prevenir: el “antes”

Es necesario mantener la piel nutrida siempre pero sobre todo en los momentos en que se prevé un estiramiento importante. En el embarazo hay que utilizar un producto específico prácticamente desde el principio, sobre todo en el vientre y el pecho, extendiéndola también por caderas, glúteos y parte superior de los muslos, lugares todos en los que más estiramientos se producen durante la gestación.

Cómo combatir: el “después”

Actualmente, no existe ningún producto que elimine las estrías, pero sí tratamientos que te ayudan a “borrarlas”. Si las estrías son viejas (surcos blanquecinos), sólo podrán ser eliminadas con tratamientos de instituto o cirugía estética. Además de los productos a base de vitamina A ácida o de cremas derivadas de ácidos de frutas, algunos tratamientos están dando muy buenos resultados, como son la dermoabrasión con microcristales de aluminio, que estimula la renovación celular. Este tratamiento indoloro erosiona la estría, rompiendo la piel afectada para que ella misma se regenere, ya que la abrasión provoca un estímulo celular que favorece la regeneración, aunque sus resultados no son 100 % eficaces. Otros métodos son la cirugía láser y la cirugía estética, esta última sólo indicada para las estrías de al menos medio centímetro de grosor.



COMPARTIR Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestBuffer this page