ESTÁS LEYENDO...

Fármacos y alimentos: por una buena convivencia

Fármacos y alimentos: por una buena convivencia

¿Creéis que la alimentación puede repercutir en el efecto de los fármacos que se consumen? Nuestro nutricionista Eric Iges nos cuenta los distintos tipos de interacciones entre fármacos y alimentos existentes, distinguiendo cuáles de ellas podrían resultar beneficiosas y cuáles debemos evitar.

Las interacciones de los fármacos con algunos alimentos existen y se pueden producir a muchos niveles, tanto a nivel de absorción, metabolización o excreción del fármaco, como a nivel de afección de determinadas enzimas o sitios diana donde actúa el fármaco, pudiendo aumentar o disminuir la actividad del fármaco, y ocasionando así interacciones ventajosas o perjudiciales.

Alimentos que actúan sobre la absorción de fármacos:

1. ALIMENTOS RICOS EN VITAMINA C.
Algunos ejemplos de alimentos ricos en vitamina C serían el kiwi, las fresas o la naranja. Este tipo de alimentos pueden aumentar la absorción de hierro. Por ello, si estás tomando sales de hierro o un complemento de hierro, se recomienda tomarlo junto a este tipo de frutas. Como podéis ver, es una interacción entre alimento y fármaco positiva.

2. LÁCTEOS.
El grupo de alimentos lácteos, al que pertenecen la leche, el queso o el yogur, pueden provocar una reducción de la absorción del grupo de fármacos antiinfecciosos. En este caso, estamos ante una interacción negativa entre alimento y fármaco, por lo que deberíamos espaciar la ingesta de lácteos con respecto a la toma de estos fármacos.

3. SOJA.
Los productos derivados de soja y la propia soja pueden disminuir la absorción de levotiroxina en personas con hipotiroidismo. Es recomendable espaciar la toma de productos derivados de soja si se tiene que tomar esta hormona (al menos 4 horas).

Alimentos que actúan sobre la metabolización de fármacos:
El zumo de pomelo actúa como inhibidor enzimático. Debido a los flavonoides como la naringina, naringerina o furanocumarinas, presentes en su composición, actúa inhibiendo un complejo enzimático que interviene en la metabolización de distintos fármacos. Los grupos de fármacos principalmente afectados serían las estatinas, los antagonistas de calcio, los inmunosupresores, o los antihistamínicos. El consumo simultáneo de zumo de pomelo con estos fármacos lo que puede provocar es un aumento de los niveles del fármaco en sangre, pudiendo llegar a concentraciones tóxicas, especialmente en fármacos de rango terapéutico estrecho.

Alimentos que actúan sobre la excreción de fármacos:
En tercer lugar, sobre la excreción de fármacos también puede haber interacciones entre alimentos y fármacos. Los alimentos que alcalinizan la orina (porque los alimentos pueden alcalinizar o acidificar la orina, pero nunca la sangre) como la leche, las legumbres, las verduras y algunas frutas, pueden aumentar la eliminación de fármacos ácidos y disminuir la eliminación de fármacos básicos. En cambio, alimentos acidificantes de la orina, como podrían ser la carne, el pescado, el marisco, los huevos, el queso o los cereales, actuarían de forma contraria. La incorrecta eliminación de fármacos de nuestro organismo puede generar toxicidad.

Interacciones entre alimentos y el mecanismo de acción concreto que tiene el fármaco en el organismo para ejercer su efecto.

– ALIMENTOS RICOS EN TIRAMINA.
Los quesos (especialmente), los embutidos y el vino tinto son alimentos ricos en tiramina. Estos alimentos pueden ocasionar una interacción negativa con los fármacos antidepresivos (IMAOs). Se recomienda no consumir alimentos ricos en tiramina si se consumen antidepresivos, debido a que las concentraciones de tiramina pueden aumentar, acarreando como consecuencia una posible crisis hipertensiva o taquicardias fuertes.
– ALIMENTOS RICOS EN VITAMINA K.
La col verde y las coles de Bruselas, el brócoli, las espinacas, los espárragos y el hígado, serían ejemplos de alimentos ricos en vitamina K. Estos alimentos pueden provocar una interacción negativa si se consumen en exceso junto a anticoagulantes orales. Al consumir un exceso de alimentos ricos en vitamina K podría producir una disminución de la eficacia terapéutica de estos fármacos.
– ALCOHOL
Una ingesta aguda de alcohol puede actuar a nivel del sistema nervioso central, potenciando la acción de fármacos depresores como las benzodiacepinas, barbitúricos, opiáceos y antihistamínicos. Por otra parte, el consumo de alcohol puede aumentar el riesgo de hepatotoxicidad por el consumo de distintos fármacos como el ácido acetil salicílico, paracetamol y ketoconazol (antimicótico).





¿TE HA GUSTADO ESTE ARTÍCULO?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.