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Hombro congelado o capsulitis adhesiva, una enferm...

Hombro congelado o capsulitis adhesiva, una enfermedad en 3 fases

Hombro congelado o capsulitis adhesiva, una enfermedad en 3 fases

La capsulitis adhesiva, también conocida como hombro congelado, provoca la disminución progresiva de la movilidad del hombro por la inflamación y retracción de los ligamentos de la articulación glenohumeral.

Las causas que provocan esta enfermedad son desconocidas aunque existe cierta propensión en personas diabéticas o con problemas de tiroides, siendo las mujeres entre 40 y 70 años las más afectadas. Es un trastorno relativamente frecuente, que sufre entre un 3 y un 5% de la población. La mayoría de los casos sanan sin necesidad de recurrir a la cirugía, pero eso sí, el proceso es largo y puede superar los dos años hasta que se recupere por completo la funcionalidad del hombro.

Síntomas y fases

Disminución de la movilidad, dolor y rigidez son los síntomas característicos de la capsulitis, que generalmente evoluciona a lo largo de 3 etapas bien diferenciadas:

1. La fase dolorosa se inicia paulatinamente y tiene una duración de 2 a 9 meses. Se caracteriza por un marcado dolor que empeora por la noche y con el movimiento del brazo, a la vez que comienza a notarse una pérdida de la capacidad de mover el hombro.

2. En la fase de rigidez o congelación disminuye el dolor y aparece una rigidez severa de la articulación. Esta etapa puede durar entre 3 y 12 meses.

3. En la tercera fase, o de resolución, el hombro comienza a “descongelar”. El paciente poco a poco va recuperando la capacidad para moverlo de forma amplia y el dolor desaparece por completo. Esta fase puede prolongarse desde 5 meses a 2 años.

Cómo se trata

El dolor se trata con antiinflamatorios y analgésicos que, junto a la fisioterapia, permiten restituir la movilidad y el funcionamiento del hombro. El traumatólogo podrá también recomendar  infiltraciones de corticoides en la articulación, muy útiles para aliviar las molestias y acortar el tiempo de curación.

Si tras el tratamiento conservador no se recuperara la movilidad del hombro, puede ser necesario intervenir quirúrgicamente: en la mayoría de los casos se realizará una artroscopia de hombro, bajo anestesia, con el objetivo de liberar los ligamentos y devolver la movilidad.

A pesar de que algunas veces el hombro congelado se cura por sí solo al cabo de 18-24 meses, es recomendable acudir al traumatólogo lo antes posible ya que el tratamiento, además de aliviar los síntomas, puede evitar que se agrave el proceso.





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