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FIESTAS, REGALOS Y REBAJAS. EL DÍA DESPUÉS

FIESTAS, REGALOS Y REBAJAS. EL DÍA DESPUÉS



Este año, la cuesta de enero se ha adelantado: los distintos sondeos y evidencias económicas no han dejado lugar a dudas. La subida de precios y la exacerbada tendencia al consumismo que se aprecia en nuestra sociedad, convierten a esta época de rebajas en especialmente “peliaguda” en lo que a la economía se refiere.

 

Alrededor de 912 euros: esta es la cifra media que, según un sondeo realizado por la Unión de Consumidores de España (UCE) a más de mil personas, nos habremos gastado cada español al final de las fiestas navideñas. Este dato coincide con el de otras estadísticas realizadas al respecto que dejan claro que, pese a la carestía de la vida, el consumo sigue disparado. Y es que parece ser que existe una especie de “laguna navideña” en lo que a eso de apretarse el cinturón se refiere. A raíz de todo ello, las entidades especializadas  han emitido recientemente varios informes sobre “lo que nos espera” y, también, acerca de la manera de evitar las consecuencias económicas de regalos, comilonas y pseudos-gangas.


 


 


Alimentación: el “lujo” preferido


 

De todos los estudios realizados al respecto se desprenden dos conclusiones muy claras: que el ahorro no se encuentra entre nuestras prioridades y que los “homenajes gastronómicos” son absolutamente indisociables de cualquier celebración. Así, según el estudio de la UCE, la previsión de gastos en concepto de alimentación para las cenas y comidas familiares asciende a 249 euros por persona. La segunda partida en importancia son los regalos, cuya cantidad se eleva a 220 euros. En cuanto al ocio y la diversión, se prevé que se han supuesto un desembolso de 120 euros. Las loterías (Sorteo de Navidad y El Niño) son otra partida destacada, con un gasto de 110 euros por persona. Otras partidas que se incrementan en esta época son las destinadas a gasolina (70 euros por persona) y a los gastos adicionales derivados de las fiestas, como telefonía y calefacción, que nos han supuesto alrededor de 43 euros más.

Cifras similares arroja el Informe de Navidad del Observatorio del Consumo, dependiente del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, según el cual, el gasto medio del consumidor español en estas fechas en productos alimenticios ronda los 300 euros.











 



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Así somos, así compramos, así celebramos






 

Poco caseros. Según el estudio de la UCE, la mayoría de los españoles (el 80 por ciento) realiza las comidas típicas de estas fiestas en sus domicilios, frente al 20 por ciento que opta por celebrarlas fuera de casa. En esta línea, el Informe de Navidad del Observatorio de Consumo refleja que durante estas fechas aumenta tanto el número de veces que se invita a familiares o amigos a comer en casa como las ocasiones en las que se sale a comer fuera.

 

Previsores. Los datos arrojados por el Informe de Navidad del Observatorio del Consumo, señala que seis de cada diez españoles han realizado las compras de estas fechas con al menos una semana de antelación. Un 12,5 por ciento adelantó un mes este desembolso y cerca del 30 por ciento lo llevó a cabo entre dos y tres semanas antes.

 

Menos ahorradores que los europeos. El “Estudio sobre el consumo navideño 2007”, realizado por la consultora Deloitte, ha evidenciado las diferencias existentes entre la forma de comprar en España y el resto de Europa. Según los datos arrojados por este sondeo, el aspecto que más tienen en cuenta los europeos en sus compras es el precio, mientras que los españoles nos mostramos más preocupados por la calidad y la confianza. Tal vez esta sea la razón por la que somos los que menos ahorramos de cara a estas fiestas.

 

Adictos al hiper. El estudio de UCE también pregunta a los españoles por su lugar preferido para realizar las compras navideñas. La mayoría, un 43,23 por ciento, señalan el hipermercado como su lugar preferido, seguido del pequeño comercio (30,63 por ciento). En tercer lugar se sitúan los supermercados, elegidos por el 16 por ciento de los encuestados y, finalmente, los mercados municipales, que alcanzaron cerca del 10 por ciento de los datos.

 


– Románticos.
La investigación de la consultora señala que la persona que recibe el regalo más caro es en la mayoría de los casos la pareja. En cuanto a las opciones preferidas, la ropa y los libros son las más mencionadas, siendo estos últimos el regalo “estrella”. 

  
                                                                                                           


– Amantes de la tecnología punta.
El estudio de Deloitte prevé un incremento en las ventas de todos los productos derivados de las nuevas tecnologías, siendo las opciones más demandadas los videojuegos y los MP3. Los CD y DVD, en cambio, presentan una demanda cada vez menor, debido a la facilidad de descargarlos vía Internet.

 

 Poco pacientes. Aglomeraciones, falta de personal, largas colas y escaso conocimiento de los dependientes acerca de los productos: estas son las principales quejas de los usuarios respecto a los establecimientos en los que realizan sus compras. Pero sin duda, la queja más unánime se refiere al alza de los precios que se produce y que se percibe fundamentalmente en los productos frescos que más se consumen en esta época: marisco, cordero, pescado y algunas frutas.

 


– Exigentes con la calidad
. Las conclusiones del Informe de Navidad del Observatorio del Consumo refleja que en estas fechas se aprecia un ligero aumento del consumo de los productos con denominación de origen, mientras que disminuye el de los ecológicos; también, que desciende ligeramente la importancia del folleto como medio publicitario para atraer clientes frente a las publicidades insertadas en medios de comunicación masivos. Asimismo, y según la opinión de los profesionales, los consumidores mantienen en estas fechas un nivel de exigencia en la compra de alimentos y se muestran igual de fieles tanto a las marcas como al establecimiento.

 


 


Ofertas en internet: pros y contras






 

Según la encuesta de Deloitte, Internet aún no es una de las opciones más demandadas para realizar las compras en esta época del año, sino que se emplea más bien para consultar precios y ver la variedad de producto disponible. No obstante, los que se decanten por este tipo de canal de compras, deben hacerlo con todas las garantías. Estos son algunos de los consejos que los expertos de la OCU dan al respecto:

-Desconfiar de los sitios que omiten las informaciones

exigidas por la ley o que no explican cuáles son sus medidas para mantener la seguridad en las comunicaciones.

– Comprobar la información relativa a las condiciones de venta, entrega y gastos de envío.

-Asegurarse de que las páginas en las que se dejan datos son seguras (https, candado cerrado, etc.).

-Si no se está interesado en recibir publicidad, señalarlo de forma clara en lugar destinado para ello.

-Repasar la cantidad a pagar para verificar que se corresponde con el importe de la compra.

-Conservar toda la información contractual (oferta, condiciones generales, etc.) por si hubiera futuros problemas.

-Revisar el paquete a la llegada para asegurarse de que no hay daños ni errores.

-Exigir siempre una factura detallada.

 

 

 


Adicción a las compras: patología al alza






 

Si hay una etapa de “alto riesgo” para los “shopaholics” o adictos a las compras, estas son las fechas navideñas y las rebajas de enero. Tal y como la define la OMS, se trata de una socioadicción caracterizada por la impaciencia y ansiedad por conseguir un artículo deseado, gastar más de lo necesario, engañar a la familia sobre los precios o adquirir productos innecesarios. El doctor José Luis González de Rivera, jefe del Servicio de Psiquiatría de la Fundación Jiménez Díaz, de Madrid y catedrático de Psiquiatría y Psicología Médica, señala que, aunque cada vez hay más casos, “actualmente se trata de un fenómeno meramente anecdótico, ya que raramente llegan a la consulta del psiquiatra para ser tratados de su adicción. En cuanto a sus causas, y al igual que ocurre con otras tantas adicciones, suele ocultar un trastorno depresivo: muchas personas que caen en conductas adictivas es porque no están satisfechos con su vida ordinaria, están buscado alguna manera de “automedicación” y descubren un  comportamiento  que les gratifica o les motiva de una vida habitual relativamente insulsa, poco gratificante o difícil”.

En cuanto al perfil del comprador compulsivo, un estudio de la psiquiatra norteamericana Susan Mc Elroy, especializada en las adicciones,  lo ha definido como una persona mayoritariamente mujer (un 90 por ciento de los casos), con una edad media de 36 años, en un 54 por ciento de los casos casadas. En cuanto a los objetos mayoritariamente adicionados, destacan la ropa (un 96 por ciento), los zapatos (un 75 por ciento), las joyas (un 42 por ciento), y los productos de belleza (un 33 por ciento).


 

 

 


Enero: consejos para las “vacas flacas”


 

Los expertos de las distintas organizaciones de consumidores y las conclusiones del Informe del Observatorio de Consumo coinciden en reflejar  que esta época del año encadena una serie de fiestas (Navidad, Reyes) y de circunstancias (las rebajas)  que desde el punto de vista comercial favorecen el consumo compulsivo. Para ello, recomiendan sustraerse a este “espíritu festivo” y adoptar una serie de estrategias para no caer ni en el consumismo…. ni en la bancarrota:

-Aprovechar la profusión de ofertas para obtener la mejor calidad en los productos al mejor precio posible.

-Elaborar con tiempo las listas (lo más cerradas posible) de productos correspondientes a los cuatro grandes ámbitos de consumo a los que se suele tener que hacer frente: alimentación, regalos, juguetes y rebajas.

-Intentar establecer un presupuesto acorde con las posibilidades de cada núcleo familiar.

-Comparar las mejores opciones de aquellos que se necesita. No perder de vista el binomio calidad-precio.

-Diversificar las compras, aprovechando las mejores ofertas en cada caso. No todos los productos están en oferta al mismo tiempo en todos los establecimientos.

-Escalonar el tiempo de la compra. Tan malo (económicamente hablando) es comprar todo a muy última hora (cuando los precios realmente se disparan) como adelantar innecesarimente las compras. Lo mejor s aprovechar en cada momento las buenas ofertas que se puedan encontrar en los productos que se prevé que se pueden necesitar.

-Recurrir a métodos de conservación como la congelación en aquellos alimentos que lo permitan. Ello permite anticipar las compras y, de esta forma, reducir el gasto.

-Evitar en la medida de lo posible la financiación a través de créditos rápidos ya que, según los expertos, con ellos se paga la comodidad y facilidad de adquisición con unos intereses muy elevados. También hay que tener cuidado con el uso desmedido de las tarjetas de



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