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Garganta Irritada descubre las Causas, Síntomas y...

Garganta Irritada descubre las Causas, Síntomas y Tratamiento

Garganta Irritada  descubre las Causas, Síntomas y Tratamiento

Aunque tenga todas las papeletas, el frío no es el único agente que puede conseguir una garganta irritada: el tabaco, la polución y profesiones como la de profesor o cantante pueden ejercer el mismo efecto

Picor, aspereza, inflamación, carraspera, quemazón, dolor al tragar? Son palabras que resumen bien el malestar de una garganta que se resiente no sólo por efecto de los virus, el frío y la humedad, sino también de la polución, de los ambientes cargados, del humo del tabaco y de los sobreesfuerzos de profesiones como la de cantante o
profesor.

Aprende a distinguir entre:

Faringitis: 

La faringitis aguda se manifiesta por un dolor localizado en la parte central de la garganta y por molestias al deglutir la saliva y los alimentos. Suele ir acompañada de catarro, tos y carraspera de garganta.

Laringitis aguda:

La laringitis aguda provoca una ronquera progresiva que en ocasiones puede desencadenar una afonía. También se acompaña de cosquilleos y picores, así como de tos sibilante, que afecta sobre todo a los niños de entre 6 meses y 3 años. La laringitis crónica, cuyo síntoma principal es la ronquera persistente, se diagnostica mediante una laringoscopia, exploración directa de la laringe que se hace bajo anestesia general y que sirve para descartar lesiones cancerosas o tumores benignos de las cuerdas vocales.

Amigdalitis:

Los síntomas de la amigdalitis o angina son fácilmente reconocibles: molestias al tragar, dolor en la faringe, fiebre elevada de aparición brutal y malestar general. Ante un cuadro de anginas, la inflamación se extiende a la orofaringe y sobre todo a las amígdalas que se vuelven rojas y se inflaman. En ocasiones, las amígdalas se cubren de puntos blancos de pus (angina blanca), mientras que los ganglios del cuello y del ángulo de la mandíbula se inflaman, provocando dolor. La angina suele ser de origen vírico en el 70 % de los casos, mientras que el 30 % restante tiene un origen bacteriano.

El diálogo farmacéutico: tu test más fiable

El dolor de garganta reviste muchas formas. Saber diferenciarlas y tratarlas debidamente es algo para lo que puedes contar con tu farmacéutico. De manera que si éste te hace preguntas, no pienses que es indiscreto. Más bien piensa que está evaluando tu afección para elegir la idoneidad de uno u otro tratamiento. Por regla general el
farmacéutico te preguntará si tienes dolor, si existe fiebre, si hay inflamación en los ganglios, si tienes molestias al tragar, si el dolor de garganta se acompaña de malestar general, etc. En caso de responder afirmativamente a todas estas cuestiones, es probable que estemos ante un cuadro de anginas, para el que puede ser necesario un tratamiento antibiótico que deberá ser prescrito por el médico.

Desinfectar, calmar, suavizar?

En presencia de dolor faríngeo de aparición reciente, sin fiebre y sin signos de malestar general (dolor de cabeza, escalofríos, agujetas?), tu farmacéutico podrá recomendarte el más idóneo entre el arsenal de medicamentos que existen para calmar las afecciones de garganta. Este arsenal se compone principalmente de
antisépticos en forma de colutorios (procuran una buena desinfección e impregnan las amígdalas y las vías faríngeas), sprays, chicles, tabletas y pastillas para chupar, y que pueden contener o no un anestésico local. Estos medicamentos no conviene utilizarlos más allá de cinco días, ya que pueden perturbar la flora microbiana de la orofaringe.

Aquellos medicamentos que contienen anestésico local no deben administrarse a niños menores de seis años. Los extractos de plantas, los aceites esenciales de eucalipto, pino, tomillo, ciprés y las pastillas elaboradas con miel también están indicados para calmar el dolor de garganta gracias a sus virtudes desinfectantes y suavizantes. La vitamina C contribuye a prevenir el resfriado y el dolor de garganta y a disminuir su duración, ya que es un nutriente que estimula las defensas del organismo. Las
mejores fuentes de esta vitamina son las frutas y verduras, aunque también la encontrarás como componente de algunos medicamentos. Otros nutrientes que
estimulan la función inmune son el selenio, presente en alimentos como el huevo, los cereales completos, las legumbres, la carne y los pescados, y el zinc, también presente en algunos medicamentos y cuyas principales fuentes alimentarias son el hígado, el queso curado, los mariscos, las legumbres, el huevo y los frutos secos.

¿Curar el mal trago?

La tos seca que acompaña la laringitis provoca inflamación y debe ser tratada con ayuda de jarabes. La inhalación de aerosoles y los gargarismos aportan igualmente alivio local. Para completar el tratamiento local el farmacéutico también podrá recomendarte medicamentos analgésicos y antiinflamatorios del tipo paracetamol e ibuprofeno. Si el tratamiento indicado no mejora los síntomas en tres o cinco días, se impone la consulta médica, sobre todo en los niños, ya que el dolor de garganta puede ser síntoma de enfermedades como la escarlatina, paperas, rubéola.

Los dolores de garganta recurrentes pueden deberse al consumo de corticoides inhalados para el tratamiento del asma y de alergias respiratorias, de ahí que haya que lavarse bien la boca después de cada aplicación Los antibióticos, con moderación.

En principio, la irritación de garganta no reviste mayor importancia si no existe sobreinfección bacteriana. Es el caso de la amigdalitis de origen bacteriano, afección que hay que tratar más prudentemente, ya que puede presentar complicaciones, y que precisa de un tratamiento antibiótico prescrito por el médico, quien detectará
el origen vírico o bacteriano de la enfermedad. Hoy en día existe una tendencia a reducir el consumo de antibióticos y a prescribirlos únicamente cuando son necesarios, es decir, cuando nos encontramos en presencia de infecciones de tipo bacteriano y nunca vírico, ya que los antibióticos no actúan contra los virus. La explicación no es otra que la resistencia antimicrobiana que se deriva de su mal uso, de manera que con el tiempo nuestro organismo puede hacerse resistente a la acción de la antibioterapia. Los tests de detección rápida realizados por el médico permiten descartar la antibioterapia inútil en caso de infección de origen viral.

Consejos para proteger la garganta

Suprime los factores irritantes como el tabaco y el polvo.

Evita las variaciones bruscas de temperatura.

Humidifica la atmósfera y desinfecta el ambiente con esencias de plantas.

Mantén la calidez del cuello con bufandas y echarpes.

Bebe abundantemente y preferentemente bebidas calientes.

En caso de molestias al tragar, toma alimentos líquidos o semilíquidos como sopas, caldos, yogures, etc.

Procura que tu voz descanse y no la fuerces nunca para evitar la fatiga de las cuerdas vocales.

El buen uso de las formas locales

  1. Los colutorios deben aplicarse a cierta distancia
    de las comidas, cuatro o cinco veces al día en los adultos y dos o tres
    veces al día en el caso de los niños.
  2. Las pastillas y tabletas para chupar aumentan la
    producción de saliva, de propiedades antimicrobianas
    e inmunitarias. La saliva además permite una liberación progresiva de los
    principios activos antisépticos y analgésicos de los medicamentos. Ahora
    bien, son medicamentos y no deben confundirse con caramelos, por lo que
    sobre todo en los niños hay que tomarlos con moderación.
  3. El tratamiento con supositorios no debe
    prolongarse más allá de tres días.




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