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González Díez: “el papel del farmacéutico va más allá del tratamiento farmacológico”

González Díez: “el papel del farmacéutico va más allá del tratamiento farmacológico”

El presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM), Luis González Díez, pronunció el pasado martes una conferencia en la Real Academia Nacional de Farmacia (RANF) donde defendió el papel del farmacéutico como agente de salud y su compromiso para mantener y mejorar la salud de los ciudadanos. Si bien la terapia con medicamentos es “la forma más utilizada de tratamiento en cualquier entorno de la práctica de la salud” y el farmacéutico “es el especialista del medicamento”, González Díez considera que su papel como agente de salud se extiende “más allá del tratamiento farmacológico”.

En este sentido, “es importante que el farmacéutico conozca su papel y lo ejerza potenciando la responsabilidad de sus pacientes en el cuidado de su salud”, subrayó dentro de un programa de conferencias organizada por la RANF y el laboratorio MSD, que contó también con la participación de la presidenta de la Federación Internacional Farmacéutica, Carmen Peña López; el catedrático de Farmacología de la Universidad Complutense de Madrid, Juan Tamargo Menéndez; y el presidente de la RANF, Mariano Esteban.

Situación óptima

El farmacéutico de oficina de farmacia se encuentra en una situación óptima para realizar las actividades de promoción de la salud y prevención de la enfermedad que recoge el artículo 1 de la Ley 12/1997, de 25 de abril, de regulación de servicios de las oficinas de farmacia, ya que dispone de la posibilidad de una comunicación y acceso a la población más cercano que otros profesionales sanitarios.

Desde la farmacia se puede informar y educar a los usuarios con el fin de disminuir los factores de riesgo y modificar sus comportamientos en sentido favorable a la salud. Es decir, “informar de los estilos de vida y de las conductas que es preciso abandonar o adoptar; motivar para que se abandonen o adopten ciertos hábitos; ayudar a conseguirlo cuando ya se ha tomado la decisión de practicarlos o a mantener los nuevos estilos de vida adoptados”, precisó el presidente del Colegio, no sin antes puntualizar que esta atención “requiere un desarrollo de conocimientos, actitudes y habilidades que no pueden improvisarse, sino que, por el contrario, deben ser cuidadosamente programados para que realmente cumplan su objetivo”.

Pero ¿qué actividades pueden llevarse a cabo desde la oficina de farmacia en materia de promoción de la salud y prevención de la enfermedad?, se preguntó. En primer lugar, destacó la prevención como una actividad esencialmente sanitaria, que incluye intervenciones como los cribados, las vacunas y el consejo sobre factores de riesgo, y está enfocada a evitar la enfermedad. La promoción de la salud sería otra actividad que responde a un concepto de salud positiva que requiere, además del sector sanitario, de la implicación de otros sectores. Entre otras actuaciones, el farmacéutico está en condiciones de promover el uso racional de los medicamentos, combatir el tabaquismo, la hipertensión o el sobrepeso, realizar cribados para conseguir diagnosticar precozmente la infección por VIH o el cáncer de cólon, aconsejar sobre fotoprotección, higiene bucodental, dar información y recomendaciones en vacunación o colaborar en programas de alto impacto social como el de reducción de daños para personas con drogodependencia.

Lograr la implicación activa del ciudadano en su propio cuidado resulta clave a la hora de reducir el número de readmisiones hospitalarias, mejorar la adherencia a los tratamientos o fomentar el seguimiento de dietas alimenticias y, en general, en cumplir las indicaciones recibidas, señaló.

Luis González Díez resaltó también el papel de los colegios profesionales en este proceso a la hora de garantizar una formación continuada y establecer convenios de colaboración con la Administración, entidades sanitarias o asociaciones de pacientes, como herramientas esenciales de las que disponen las corporaciones para desarrollar e impulsar esta misión del farmacéutico.

El Convenio de Colaboración firmado con la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid en marzo de 2016 es un ejemplo de la actuación colegial, al fijar  las condiciones para la participación de las oficinas de farmacia de forma coordinada con las estructuras asistenciales sanitarias en los ámbitos de promoción y protección de la salud. Entre otras líneas de actuación, el Convenio recoge servicios de información, que incluyen programas en salud ambiental, seguridad alimentaria, campañas en vacunación, servicios de apoyo al seguimiento de pacientes crónicos, así como programas de adherencia a los tratamientos. Campañas de información comoPara disfrutar del verano, infórmate” o programas de salud como “Diabetes en tu barrio” o “Detección precoz de la EPOC” son fruto de este esfuerzo e implicación del farmacéutico en la promoción de la salud.

Aunque el farmacéutico de oficina de farmacia es un profesional muy valorado por la población, el presidente del COFM admite que la sociedad demanda una mayor proactividad en su labor asistencial, en la provisión de servicios y una mejor comunicación de sus actividades, como así revela el estudio REFCOM de 2014. Por eso, el Colegio de Madrid trabaja para encontrar el equilibrio entre la faceta más comercial de la farmacia y la visión del farmacéutico como agente de salud, de forma que la imagen de la farmacia esté asociada a un establecimiento sanitario, concluyó Luis González Díez.





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