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GUÍA PRÁCTICA DEL COLESTEROL

GUÍA PRÁCTICA DEL COLESTEROL

Con el lema Está en tu mano controlar el colesterol: te lo agradecerá tu corazón distintas entidades sanitarias han lanzado una campaña nacional para informar y sensibilizar sobre la necesidad de mantener sus valores a raya. En vísperas a la celebración del Día Europeo para la Prevención del Riesgo Cardiovascular, el 14 de marzo, exponemos las pautas que varios expertos dan para conseguirlo.

El colesterol alto, la hipertensión y el tabaco son los principales factores de riesgo modificables de las enfermedades coronarias, que constituyen la principal causa de muerte en nuestro país. Como factores de riesgo modificables, si se adoptasen medidas adecuadas, podrían prevenirse en un tanto por ciento muy elevado de los casos. “Sin embargo, aunque los gobiernos europeos han tomado numerosas medidas contra el tabaquismo y la hipertensión, no se ha dedicado la misma atención al control del colesterol”, explica el doctor Luís Rodríguez Padial, jefe de Cardiología del Hospital Virgen de la Salud de Toledo. “Y ello a pesar de ser un factor que contribuye significativamente en la parición de patologías cardiovasculares, la principal causa de muerte en los países desarrollados”, añade. “Bajar el colesterol un mes es bueno, pero las arterias no se enteran. Hay que mantener el objetivo a lo largo del tiempo, sobre todo entre el colectivo de diabéticos, quienes tienen un riesgo mayor de sufrir enfermedad cardiovascular”, explica el doctor Rodríguez Padial.
 Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentos
Para informar y sensibilizar sobre la importancia de controlar el colesterol alto, este mismo hospital ha marcado el inicio de la campaña nacional Está en tu mano controlar el Colesterol: te lo agradecerá tu corazón, una iniciativa promovida por la Federación de Diabéticos Españoles (FEDE), la Fundación Hipercolesterolemia Familiar (FHF), la Federación Española de Asociaciones de Educadores en Diabetes (FEAED), la Federación Española de Asociaciones de Anticoagulados (Feasan), la Asociación Española de Portadores de Válvulas Cardíacas y Anticoagulados (Aepovac), la Asociación de Pacientes Coronarios (Apacor), y la Confederación Española de Pacientes Cardiovasculares (Conespacar).


1. ¿Qué es el colesterol y de dónde proviene?


El colesterol es una sustancia grasa natural que circula por la sangre y es necesaria para el normal funcionamiento del organismo. El colesterol proviene de dos fuentes principales (hígado e  intestino). En la primera, es nuestro cuerpo el que produce; en la segunda, la fuente son los alimentos que ingerimos.


2. ¿Por qué es importante controlar el colesterol?


Está demostrado que el nivel alto de colesterol (hipercolesterolemia) es, junto con el tabaco y la hipertensión, uno de los principales factores de riesgo en la aparición de manifestaciones coronarias. El exceso de colesterol que viaja en la sangre tiende a pegarse y formar placas duras y espesas (ateromas) en las paredes de las arterias. Con el tiempo, tapona estas paredes y reduce su diámetro en un proceso denominado aterosclerosis, impidiendo suministrar sangre y oxígeno de forma suficiente al corazón.


3. “Bueno” y “malo”

Para mantener un corazón sano, es importante mantener un nivel bajo de colesterol malo (LDL), y que el nivel del colesterol bueno (HDL) sea elevado:

• Colesterol HDL (lipoproteína de alta densidad), arrastra el colesterol de las arterias hacia el hígado para ser eliminado, por lo que se considera que un nivel elevado de colesterol bueno (HDL) es sano para el corazón.
• Colesterol LDL (lipoproteína de baja densidad), lleva el colesterol desde el hígado a los tejidos corporales. Si el nivel de colesterol malo (LDL) en sangre es elevado, puede acumularse en las paredes de los vasos sanguíneos, con lo que se estrechan y se incrementa el riesgo de enfermedad coronaria.


4. Conocer los valores


Es recomendable que las personas sin síntomas y con riesgo bajo se midan el colesterol total sérico, al menos una vez, antes de los 35 años de edad en varones y antes de los 45 en mujeres. Es conveniente que las personas con riesgo de padecer una dislipemia (alteración de los niveles normales de estas grasas), que tengan familiares con enfermedades cardiovasculares, se sometan a esta prueba desde edades tempranas. “Si se es paciente de alto riesgo hay que conocer y controlar muy de cerca los niveles de colesterol”, concluye el doctor Padial. “Los principales factores de riesgo cardiovascular son el tabaco, el colesterol, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y la hipertensión”, recuerda.
En la última actualización de las ‘Guías europeas de prevención de las enfermedades cardiovasculares’, elaboradas por la Sociedad Europea de Cardiología, se han redefinido los objetivos de colesterol y se ha hecho énfasis en una mayor actuación en el estilo de vida del paciente. Entre los nuevos objetivos se establece para los pacientes de alto riesgo (diabéticos, coronarios o hipercolesterolémicos) unos valores de LDL o colesterol malo por debajo de 100 mg/dl, y siempre que se pueda, por debajo de 80 mg/dl. En cuanto al colesterol total, siempre por debajo de 175 mg/dl y siempre que se pueda por debajo de 155 mg/dl.


6. Cómo controlar el colesterol


Son diversos los factores que pueden contribuir a elevar el nivel de colesterol malo (LDL), pero la causa más habitual está en la alimentación. Otros factores, como los antecedentes familiares de colesterol elevado, el envejecimiento, la falta de ejercicio, el sobrepeso, la baja actividad de la glándula tiroides, la diabetes o los problemas renales, pueden tener efectos negativos sobre los niveles de colesterol en sangre. Cuando la dieta y el ejercicio físico no son suficientes, es necesario recurrir a fármacos para reducir el colesterol.


Dieta


La dieta juega un papel fundamental en la prevención primaria y secundaria de los trastornos cardiovasculares. El Consejo Europeo de Información sobre la Alimentación -Euific-, hace las siguientes recomendaciones:


1.
Las grasas alimentarias suelen dividirse en saturadas e insaturadas. En general, la mayoría de las grasas saturadas elevan los niveles de colesterol malo LDL y totales (mantequilla, manteca y alimentos fabricados con ellas, como pasteles, bollos y galletas), los productos cárnicos (embutidos, salchichas, patés), la nata o el queso. Algunas grasas insaturadas pueden reducir los niveles de colesterol LDL y, en general, es bueno sustituir las grasas saturadas por grasas insaturadas (los aceites vegetales y de semillas como el aceite de colza y el aceite de oliva); el pescado graso (caballa, el salmón y el arenque); los frutos secos y el aguacate.
2. Otro tipo de grasas, las grasas trans, pueden encontrarse en alimentos que contienen grasas parcialmente hidrogenadas (como algunos productos de repostería y galletas), y pueden elevar el nivel de colesterol LDL. A diferencia de las grasa saturadas, las grasas trans también reducen el colesterol HDL (el bueno) y elevan los niveles de triglicéridos en sangre; dos efectos asociados con un mayor riesgo de padecer enfermedades coronarias.
3. Aparte de consumir las grasas apropiadas, no está de más intentar reducir la cantidad total de grasa ingerida, asando, cociendo, escalfando o cocinando al vapor los alimentos. Además, el consumo abundante de frutas y verduras, alimentos con fibra soluble (como la avena, las lentejas, las judías y los guisantes), frutos secos (como las almendras) y soja puede ser útil. Hay que tener en cuenta que los productos que contienen estanoles o esteroles vegetales añadidos están diseñados para personas con niveles excesivos de colesterol y no son necesarios para aquellas con niveles saludables.


Estilo de vida


Las investigaciones demuestran que el 80 % del riesgo de enfermedad coronaria se puede reducir mediante sencillos cambios del estilo de vida. Además de seguir una alimentación sana y mantener un peso equilibrado, ser más activo físicamente, dejar de fumar y relajarse más.
Realizar un programa de ejercicio aeróbico (caminar, carrera suave, ciclismo, natación…), a intensidad moderada (65-70 por ciento de frecuencia cardiaca máxima) y desarrollado de manera regular (tres a cinco sesiones por semana), aumenta el HDL (colesterol bueno) y reduce el LDL (colesterol malo) y los niveles de triglicéridos.


Tratamiento farmacológico


El colesterol se puede reducir con medicamentos que actúan sobre el hígado (inhibiendo la producción hepática), o sobre el intestino (inhibiendo la absorción intestinal). Las estatinas reducen la producción de colesterol en el hígado y son los fármacos habitualmente utilizados en primer lugar para tratar la hipercolesterolemia. Los inhibidores de la absorción del colesterol bloquean la absorción de colesterol (biliar y de la dieta) en el intestino y se añaden en los casos en que el colesterol no está adecuadamente controlado con las estatinas. Otros medicamentos menos utilizados son las resinas y los fibratos.

“Desde hace unos años existe un nuevo tratamiento, los inhibidores de la absorción intestinal, que actúan de forma eficaz sobre la fuente intestinal y que abren un futuro hacia la terapia de coadministración, es decir, estatinas más inhibidores de la absorción intestinal, lo que nos permite el manejo integral de la hipercolesterolemia”, matiza el Dr. Rodríguez Padial.


7. El colesterol y otros factores de riesgo

La Fundación Española del Corazón advierte de las interacciones de un colesterol asociado a otros factores:
• Colesterol + Diabetes ya que la diabetes (tipo I y tipo II) frecuentemente aumenta las cifras de colesterol.
• Colesterol + Obesidad. Los pacientes obesos suelen tener hipertrigliceridemia y un nivel bajo de HDL (colesterol bueno).
• Colesterol + Sedentarismo. El ejercicio produce una mejora de la capacidad pulmonar, del sistema cardiovascular y de los niveles de colesterol y de tensión arterial.
• Colesterol + Alcohol. El consumo excesivo de alcohol causa hipertrigliceridemia.


Estudio Hispalipid


La prevalencia de la hipercolesterolemia (colesterol alto) entre los pacientes que acuden a consulta médica en España es elevada, según se desprende del estudio Hispalipid, en el que participaron 1.461 médicos para recoger datos de 33.913 pacientes de prácticamente todas las Comunidades Autónomas. El estudio refleja que el 86,4% de los pacientes que acuden a consulta con colesterol alto poseen otros factores de riesgo cardiovascular: obesidad, diabetes, hipertensión arterial, sedentarismo, tabaquismo y antecedentes de enfermedad cardiovascular.

Según el estudio, el mapa del colesterol por comunidades autónomas refleja que los valores más altos de prevalencia entre los pacientes que acuden a consulta médica corresponden a Canarias (33,9%), Murcia (30,7%), Galicia (24,7%) y Extremadura (25,2%), y los más bajos a Cantabria (18,6%), Castilla-La Mancha y Castilla-León y Asturias. En cuanto a la prevalencia del colesterol alto por edad y sexo, el 52,4% de los pacientes que acuden a consulta con colesterol alto son mujeres.

Los datos del estudio también reflejan que el colesterol malo, en el global de los pacientes que acuden a consulta con colesterol alto, sólo está controlado en el 33% de lo casos y que sólo el 15% de los pacientes de alto riesgo (diabéticos y coronarios) que acuden a consulta están dentro de objetivos terapéuticos (menos de 100 mg/dl).


CIFRAS CLAVE


Niveles de colesterol total

• Menos de 200 mg/dL >>> Nivel “deseable” que le expone a menos riesgo de enfermedades del corazón
• 200–239 mg/dL >>> Límite alto. Un nivel de colesterol de 200 mg/dL o más aumenta el riesgo
• 240 mg/dL y más >>> Colesterol “alto”. Una persona con ese nivel tiene más del doble de riesgo que una persona con nivel deseable
 
Niveles de colesterol LDL (“malo” o “lipoproteína de baja densidad”)
• Menos de 100 mg/dL >>> Óptimo
• 100–129 mg/dL >>> Cerca o por encima del valor óptimo
• 130–159 mg/dL >>> Límite alto
• 160–189 mg/dL >>> Alto
• 190 mg/dL y más >>> Muy alto

Niveles de colesterol HDL (“bueno” o “lipoproteína de alta densidad”)

• Menos de 40 mg/dL (hombres) y menos de 50 mg/dL (mujeres) >>> Bajo, este nivel aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular
• 60 mg/dL y más >>> Óptimo. Este nivel reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular
 
Niveles de Triglicéridos 
• Menos de 150mg/dL >>> Normal
• 150-199 mg/dL >>> Límite Alto
• 200-499 mg/dL >>> Alto
• 500 mg/dL o más >>> Muy Alto

 





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