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Herpes labial. el legado solar.

Herpes labial. el legado solar.

Volver de las vacaciones con una ?calentura? o herpes labial
forma parte de la rutina postvacacional de muchos
veraneantes. Como todos los años, el sol ?despierta? al virus dormido

Al herpes producido por el
sol bien se entiende que lo llamen ?calentura? labial. Producido por el virus
del herpes simple tipo 1, se presenta en forma de erupción de pequeñas ampollas
más o menos molestas, que aparecen en los labios, en la zona perilabial o incluso en otras zonas circundantes de la cara.

Un virus acantonado

Hay personas a las que el
herpes labial suele salirle con relativa facilidad. La explicación no es otra
que la presencia invisible y perenne del virus en el tejido de los nervios de
la cara. No sólo la exposición solar, sino también el estrés o cuadros
infecciosos hacen que este virus se reactive y adopte la forma de pequeñas
ampollas, exudación y formación de costra, casi siempre en la misma zona, y con
un período de duración más o menos fijo, de entre 7 y 10 días.

Cómo reconocerlo

Aproximadamente uno o dos
días antes de que aparezca la lesión, suele aparecer picor y quemazón en la
zona, en este caso el labio. Una vez que aparecen las lesiones, su aspecto es
característico, mostrando una erupción de la piel con vesículas localizadas
alrededor de los labios o boca. Estas vesículas contienen un líquido claro
amarillento y pueden llegar a juntarse, formando ampollas enrojecidas. La zona
queda dolorida y con quemazón durante los días que tarde en cicatrizar. Las
vesículas y ampollas se rompen y forman una costra amarilla, que caerá dejando
una cicatriz en la piel. En ocasiones puede presentarse un cuadro febril e
inflamación de los ganglios.

Muy contagioso

Teniendo en cuenta que una
vez contagiado el virus, te conviertes en portador de por vida, deberás
extremar las precauciones a la hora de evitar el contagio a terceros, sobre
todo teniendo en cuenta que es altamente contagioso. Sobre todo durante los
primeros días, en la fase denominada de exudación, el contagio es muy fácil. Durante
este tiempo, y mejor aún, durante el tiempo que el herpes tarde en desaparecer,
evita compartir cubiertos, vasos, platos e incluso toallas.

Cómo tratarlo

Vigila especialmente la
higiene, a fin de no provocar infecciones bacterianas. Lo ideal es que antes de
que aparezca la lesión propiamente dicha y desde el momento en que notes el
picor y quemazón iniciales, utilices algún antiviral, para lo que el consejo
del farmacéutico te será muy útil. Si bien es verdad que esto no evitará que
salga la lesión, al menos reducirá su extensión y duración, además de mejorar
las molestias. 



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