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Hipertensión.

Hipertensión.

La hipertensión, o tensión
arterial alta, es una elevación sostenida de los niveles de presión sanguínea (la fuerza con que la sangre
circula por el interior de las arterias de nuestro cuerpo). Se
trata de una enfermedad que no suele producir síntomas pero, sin embargo, si no
se recibe tratamiento
adecuado puede derivar en un infarto de miocardio, una hemorragia o trombosis
cerebral, insuficiencia renal,?

En la medida de la presión
arterial se obtienen dos cifras: la más alta se llama presión sistólica o
máxima  (
no debe superar los 140 milimetros de mercurio) la más baja corresponde a la diastólicao mínima (su valor no debe superar
los  90 mm Hg.) La presión
sistólica corresponde al momento en que el corazón se contrae y expulsa la
sangre a los vasos y la diastólica es la que se registra cuando el corazón
descansa en los latidos.

En España, la hipertensión
afecta aproximadamente a un 27% de la población, pero sólo el 25% controla su
enfermedad. Realmente, no es una enfermedad que exija cuidados excesivos, pero
nunca hay descuidarla y requiere ser constante en el tratamiento
. Gran
parte de las muertes que se producen cada año son consecuencia directa de la
hipertensión o de sus complicaciones sobre el sistema cardiovascular o el
riñón.

En su aparición influyen
factores como la edad, hábitos alimentarios y estilo de vida. Asimismo la
tensión arterial tiende a elevarse con la edad; es más frecuente en personas
obesas, en aquéllas con un dieta rica en sal y pobre en potasio (escasa en
verduras, frutas y frutos secos, legumbres o cereales integrales). Influyen
también el sedentarismo, el consumo de alcohol o el estrés.

 

Prácticamente en el 90 % de los casos la hipertensión es primaria o de
causa desconocida y, en menos de un 10 %, secundaria a otros procesos
relacionados con alteraciones de origen renal, cardiovascular o del sistema
endocrino.


Se considera que una persona es
hipertensa cuando su presión arterial está por encima de 140/90



Controla la hipertensión

Limita el consumo de sal

Beber agua a menudo, entre 6 y 8 vasos al día

Deja de fumar. El tabaco incrementa la tensión arterial

Reduce el sobrepeso. Adelgaza. Tu cuerpo te lo agradecerá

Haz ejercicio. La actividad física diaria te ayudará a sentirte mejor

Sigue una dieta saludable. Rica en frutas y vegetales, baja en grasas y
alcohol

Dónde medir
la tensión arterial:

1.- EN LA CONSULTA DE TU MÉDICO

El primero es, obviamente, la consulta de tu médico.
El único inconveniente es que es el lugar donde más va a aflorar la ansiedad
que hace que, de modo momentáneo, tu tensión sea más alta de la que realmente
tienes, provocando una confusión tanto al médico como a ti. Es lo que se llama
hipertensión de bata blanca.

2.- EN LA FARMACIA

El segundo lugar es la farmacia. Allí, se suele sentir
una mayor relajación debido a la confianza con el farmacéutico y parece que el
temor que conlleva la medición en la consulta médica desaparece. La lectura que
se observa en tu farmacia es más fiable, puesto que no tiene ese componente

que hace subir, de una forma un poco irreal, tu
presión.

3.- EN TU CASA

Queda un tercer lugar: Allí, a solas con tu aparato de
medida, sin preocupaciones y en un ambiente de total relajación puedes medir tu
tensión de una forma idónea. El método es tan adecuado que se ha descrito en muchas
ocasiones como el más aceptable. La prestigiosa Revista Médica Británica (BMJ)
publicó no hace mucho un gran estudio en donde se observa que los hipertensos
que monitorizan su presión arterial en su domicilio presentan un mejor control
de su hipertensión. Una razón que arguyen para explicarlo es que la automedida provoca
una mayor implicación del paciente, lo cual es un aspecto esencial. Sólo
recordarte que el límite de la presión cuando la mides en tu casa es un poco inferior:
135/85 mm de mercurio.



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