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Hipertensión: tu farmacia controla

Hipertensión: tu farmacia controla

Hipertensión: tu farmacia controla

“Llevo tiempo con un dolor fuerte de cabeza, concretamente en la nuca. Fui a una farmacia y tras tomarme la tensión, me dijeron que la tenía alta. Me aconsejaron que fuera al médico y así lo hice. Me han dicho que me tome la tensión durante una semana. ¿Es peligrosa la hipertensión? Nos escribe… Nicolás (Málaga)

Según la OMS,  la tensión arterial alta o elevada es un trastorno en el que los vasos sanguíneos están sometidos a una tensión persistentemente alta, lo que puede dañarlos. Cada vez que el corazón  late, bombea sangre a los vasos, que llevan  la sangre a todas las partes del cuerpo. La tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos (arterias) al ser bombeada por el corazón. Cuanto más alta es la tensión, más esfuerzo tiene que  realizar el corazón para bombear.

¿Cuál es la tensión normal?

La tensión arterial normal en adultos es de 120 mm Hg cuando el corazón late (tensión sistólica) y de 80 mm Hg cuando el corazón se relaja (tensión diastólica). Si la tensión sistólica es igual o superior a 140 mm Hg y/o la tensión diastólica es igual o superior a 90 mm Hg, la tensión arterial se considera alta o elevada.

Un “asesino silencioso”

La mayoría de las personas con hipertensión  no muestra ningún síntoma; por ello se le conoce como el “asesino silencioso”. En ocasiones, la hipertensión causa síntomas como dolor de cabeza (como es su cao ), dificultad  respiratoria, vértigos, dolor torácico, palpitaciones del corazón y hemorragias nasales, aunque no siempre. Si tenemos un mareo es importante saber qué tensión arterial tenemos en ese momento. Si la tensión arterial es normal y la frecuencia del pulso también, sabemos que ese mareo no está relacionado con un problema cardiaco.

¿Qué me puede pasar?

Cuanto más alta es la tensión arterial, mayor es el riesgo de daño al corazón y a los vasos sanguíneos de órganos principales como el cerebro y los riñones. Si no se controla, la hipertensión puede provocar un infarto de miocardio, un ensanchamiento del corazón y, a la larga, una insuficiencia cardiaca. Los vasos sanguíneos pueden desarrollar protuberancias (aneurismas) y zonas débiles que los hacen más susceptibles de obstruirse y romperse. Asimismo, la tensión arterial puede ocasionar que la sangre se filtre en el cerebro y provocar un accidente cerebrovascular. También puede provocar deficiencia renal, ceguera y deterioro cognitivo. Las personas con hipertensión que también tienen un alto nivel de azúcar en sangre, hipercolesterolemia o insuficiencia renal corren un riesgo incluso mayor de sufrir un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular. Por tanto, es importante hacerse revisiones periódicas de la cantidad de azúcar y de colesterol en sangre y del nivel de albúmina en la orina.

Buenos hábitos

A algunas personas les basta con modificar su modo de vida para controlar la tensión arterial, como abandonar el consumo de tabaco, adoptar una dieta saludable, hacer ejercicio con asiduidad y evitar el uso nocivo del alcohol y el estrés permanente. La reducción de la ingesta de sal también puede ayudar. Sin embargo, a otras personas estos cambios les resultan insuficientes y necesitan tomar medicamentos sujetos a prescripción médica.





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