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Incontinencia de orina. con el mal a cuestas.

Incontinencia de orina. con el mal a cuestas.

Este trastorno lleva a muchas mujeres a evitar el
contacto sexual, a abandonar sus carreras profesionales y a aislarse
socialmente. Todavía en el siglo XXI, la incontinencia urinaria sigue siendo un
tema ?tabú?

Descrita ya en el año 3000 a.
de Cristo, la incontinencia urinaria, que afecta a una de cada tres mujeres de
entre 18 y 65 años de edad en España, sigue recluida en la esfera de la
intimidad de la mujer. La propia OMS reconoce a la incontinencia como uno de
los principales tabúes sociales que el siglo XX no logró erradicar, por delante
de otras condiciones como el SIDA, el cáncer o la depresión.

Esto no deja de tener
importancia, sobre todo si tenemos en cuenta que la gran mayoría de las mujeres
que padecen este trastorno no consultan al médico sobre su patología,
generándose en torno a la incontinencia todo un cúmulo de falsas creencias y
mitos que todavía hoy siguen en boga.

Cómo definirla

La Sociedad Internacional de
Incontinencia la define como ?la pérdida involuntaria de orina que provoca
problemas sociales e higiénicos a la persona que la padece?. La Incontinencia
Urinaria (IU) no se considera una enfermedad en sí mima, sino la consecuencia
de una alteración en la fase de llenado vesical que se presenta en numerosas
enfermedades o en presencia de factores de riesgo como estreñimiento, partos,
etc. Aunque puede manifestarse a cualquier edad y en ambos sexos, es mucho más
frecuente en las mujeres, llegando a afectar al 40% de la población femenina mayor
de 35 años.

De tres tipos

  1. De
    urgencia, también llamada vejiga hiperactiva:
    este tipo de incontinencia se asocia a un deseo
    imperioso y brusco de orinar, sin capacidad de retener la orina. Este tipo
    de incontinencia no se cura y se trata principalmente con fármacos y
    fisioterapia.
  2. De
    esfuerzo (IUE):
    es un trastorno
    clínico definido por la pérdida involuntaria de orina, al no funcionar
    correctamente el mecanismo de cierre o esfínter vesical. Este tipo de
    incontinencia se produce por el esfuerzo o el ejercicio, incluyendo los
    estornudos y la tos. De todos los casos de incontinencia en la mujer, el
    60 % corresponden a la incontinencia de esfuerzo. La IUE se trata con
    fisioterapia, ejercicios del suelo pélvico o cirugía.
  3. Mixta: es una combinación de síntomas de la
    incontinencia de esfuerzo y de urgencia.

IUE: la más frecuente

De los tres tipos de
incontinencia, la más frecuente es la de esfuerzo (IUE): una de cada tres
mujeres de entre 18 y 65 años de edad la padece. Así lo ha revelado la encuesta
multinacional ?incontinencia urinaria de esfuerzo y mujeres: descubrir la
verdad?, patrocinada por la Sociedad Internacional de Incontinencia (ICS), los
laboratorios Boehringer Ingelheim
y Eli Lilly and Company. Así, frente a lo que
siempre se había creído, la incontinencia, lejos de afectar únicamente a
personas mayores, puede afectar a
cualquier mujer y a cualquier edad,
provocando una pérdida de libertad y
vitalidad, que a menudo, es disimulada y tergiversada.

Factores de riesgo de la IUE

  1. Partos.
  2. Obesidad.
  3. Estreñimiento.
  4. Prolapso de los órganos pélvicos.
  5. Intervenciones quirúrgicas que afectan al nervio
    pélvico: pueden dañar el tejido conjuntivo y las estructuras neuromusculares, dentro y fuera de la uretra.

Incontinencia de?

¿Por qué no decirlo?

Tal y como explica la Dra.
Montserrat Espuña, del Servicio de Ginecología del
Hospital Clinic de Barcelona, un alto porcentaje de
mujeres no consulta el problema con su médico. Pero además, los médicos no
preguntan de forma sistemática a la mujer si padece este problema, haciendo que
las afectadas lo vivan como algo vergonzante, como una pérdida de control
socialmente no aceptable. Las repercusiones en la vida diaria de las mujeres
pasan por una pérdida de libertad y vitalidad, que les obliga a utilizar
absorbentes a diario, a llevar consigo mudas de ropa o ropa interior y a
restringir los desplazamientos personales o laborales como medios para manejar
sus síntomas.

La visita al especialista
resulta fundamental a la hora de establecer un diagnóstico y un tratamiento
adecuados, lo que sin duda haría disminuir las elevadas tasas de incidencia de
este trastorno. De hecho, la incontinencia es una enfermedad absolutamente
compatible con llevar una vida normal, porque gracias a las terapias existentes
(ya sean farmacológicas o quirúrgicas) entre el 80 y el 90% de los casos de
incontinencia urinaria son curables o, al menos, muy mejorables, y permiten
prevenir y evitar un alto porcentaje de las IU desencadenadas por partos o
cirugías.

En busca de un remedio eficaz

En la actualidad, tal y como señala el Dr. Ignacio Galmés,
responsable de la Unidad de Incontinencia Urinaria y Patología del Suelo
Pélvico del Hospital Universitario Santa Cristina, ?es posible tratar y
corregir satisfactoriamente más del 90 % de las IU de esfuerzo?. Pero para
realizar un diagnóstico correcto, una contribución fundamental ha sido el
desarrollo de los llamados estudios urodinámicos, que permiten conocer con exactitud cómo
funciona la vejiga durante la micción, a fin de establecer el tratamiento más
adecuado a cada caso particular.

Las perspectivas terapéuticas
se basan principalmente en ejercicios de
rehabilitación del suelo pélvico
, implantación
de conos vaginales o cirugía
. Aunque no se ha autorizado aún ningún fármaco
para el tratamiento de la IUE, actualmente se hallan en fase de desarrollo tratamientos farmacológicos nuevos.

Nuevos fármacos

Los fármacos más empleados
son los antimuscarínicos, que actúan disminuyendo la
actividad del músculo de la vejiga y aumentando su capacidad. Estos
medicamentos actúan sobre los receptores muscarínicos
que están ampliamente distribuidos por todo el organismo: en el músculo de la
vejiga, en el sistema gastrointestinal (vesícula, estómago, colon e intestino
delgado), en las glándulas lacrimales y salivares, en el corazón y en los ojos.
Aunque está demostrada su eficacia a la hora de aliviar los síntomas, sus
efectos secundarios son tan severos que en muchas ocasiones obligan al paciente
a abandonar el tratamiento.

La última incorporación al
arsenal farmacológico ha sido tolterodina, el primer
fármaco antimuscarínico diseñado específicamente para
el tratamiento de la vejiga hiperactiva y la incontinencia de orina que
presenta una mayor selectividad de acción sobre los receptores muscarínicos del músculo de la vejiga, con lo que se evitan
los molestos efectos secundarios como sequedad de boca, estreñimiento y visión
borrosa.

Cirugía con TVT

Dentro de las posibles
opciones quirúrgicas para corregir la incontinencia, el Tension-free
Vaginal Tape (TVT), está considerado como el tratamiento menos invasivo y de más alta efectividad. Consiste en la
colocación de una banda hecha con un material totalmente inerte debajo de la
uretra, sirviendo de apoyo a la uretra ante situaciones cotidianas de esfuerzo,
evitando el escape de la orina. Este tipo de técnicas se implantan con un
abordaje vaginal mínimo (menos de 2 cm) y con anestesia local o regional.

Productos absorbentes

La farmacia, tu gran ayuda

Los absorbentes de última
generación están diseñados para aumentar la calidad de vida de los pacientes
con este trastorno y mantenerlos secos, protegiendo su piel, ropa y cama.
Normalmente, están diseñados con una capa de celulosa y suelen tener un
refuerzo de absorción en la parte central, para garantizar mayor retención
donde más se necesita. Esta capa de celulosa, así como el refuerzo central,
llevan íntimamente mezclados partículas supersabsorbentes
que, en contacto con la orina, la absorben y retienen convirtiéndola en un
estado semisólido. En su parte exterior, están revestidos por una capa de
polietileno impermeable que evita la salida de orina al exterior del
absorbente. Dependiendo de su sistema de sujeción y capacidad de absorción se
comercializan diferentes tipos de absorbentes de incontinencia. Tu farmacéutico
te será muy útil a la hora de elegir el más adecuado a tu caso.

Desterrando mitos

  • La incontinencia de orina SI tiene solución.
  • La incontinencia de orina SI es un problema que debe ser consultado y tratado por un
    médico.
  • Aunque puede manifestarse a cualquier edad y en
    ambos sexos, la incontinencia de orina SI es más frecuente en mujeres.
  • Cualquier mujer puede padecer incontinencia de
    orina, ya que NO es un problema
    inherente a la edad o la maternidad.
  • La actividad sexual NO afecta negativamente a la continencia de orina.
  • La incontinencia de orina SI tiene solución.
  • Los ejercicios del suelo pélvico SI previenen la incontinencia de
    orina.
  • La intervención quirúrgica SI corrige en un 90 % de los casos de IU de esfuerzo.
  • La fisioterapia SI resulta muy eficaz en los casos de incontinencia.

Terapias en incontinencia urinaria por esfuerzo (meter en tabla)

*Fuente: Sociedad Internacional para la Continencia

Tratamientos utilizados en la actualidad

Argumentos a favor

Argumentos en contra

Ejercicios musculares del suelo pélvico

  • No es una técnica invasiva.
  • No suele resultar dolorosa.
  • No presenta riesgos.
  • Es efectiva.
  • Presenta un bajo índice de respuesta, lo que
    provoca abandono
  • Requiere tiempo.
  • Tiene un coste-efectividad bajo, lo que la
    convierte en una terapia cara.

Empleo de dispositivos

  • Es una terapia
    menos invasiva que la quirúrgica.
  • Hay que poner y quitar el dispositivo.
  • Las mujeres pueden presentar complicaciones al
    evacuar.

Cirugía

  • Efectiva en la
    mayoría de las mujeres.
  • Es una técnica muy invasiva.
  • No siempre tiene éxito.
  • Las mujeres pueden presentar complicaciones a
    la hora de evacuar.


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