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Inmuno-oncología, una nueva era frente al cáncer

Inmuno-oncología, una nueva era frente al cáncer

En el año 2013, la prestigiosa revista Science definió a la inmuno-oncología como el mayor avance científico del año. Años después los trabajos para producir anticuerpos monoclonales siguen un ritmo frenético.

Establece una forma distinta de tratar el cáncer, dirigiéndose al sistema inmunológico en lugar de al tumor, según explican desde BMS. La inmuno-oncología está llamada a protagonizar mucho de los avances científicos de los próximos años. El sistema inmunitario protege a nuestro organismo de amenazas externas como las bacterias, los virus, los hongos y las toxinas, y también de las amenazas internas como el cáncer. En ocasiones, las células tumorales consiguen esconderse y escapar de la acción del sistema inmunitario. La inmuno-oncología estudia cómo funciona este mecanismo de evasión y desarrolla moléculas para desactivarlo. Esta estrategia de tratamiento fue iniciada en 1890 por el estadounidense William Coley, quien tratando a un paciente con cáncer, asistió a su misteriosa curación tras haber padecido una infección en la piel. El y un colega desarrollaron la idea de que el sistema inmunitario tenía un papel relevante contra el cáncer. Ello unido al esfuerzo colectivo posterior, hizo que en 1975 se desarrollara un método para producir anticuerpos monoclonales.

Cómo actúa la inmuno-oncología

Cuando el sistema inmunitario detecta una presencia extraña en el organismo, (tanto microorganismos patógenos o células anormales, como por ejemplo las tumorales), activa una respuesta automática para destruirlos. Esta respuesta se dirige a unas moléculas, los llamados antígenos, ubicadas en la superficie de los cuerpos invasores. Existen dos formas de respuesta, en función del componente que interviene: innata y adaptativa.

  1. La respuesta innata es la primera línea de defensa del sistema inmunitario, en ella intervienen proteínas y células.
  2. La respuesta adaptativa es capaz de reconocer nuevos antígenos, es decir, detecta sustancias que no han estado en contacto previo con él, y las destruye. Además tiene memoria, una vez que conoce a un antígeno, si se presenta de nuevo actúa de manera más vigorosa, en este fenómeno se basa el desarrollo de vacunas. La respuesta adaptativa se realiza mediante los linfocitos T y B.

Cómo actúa el sistema inmunitario contra el cáncer

Cuando un linfocito contacta con una célula tumoral, las proteínas detectan a los antígenos, de forma que la célula tumoral es descubierta y el sistema inmune la destruye. Este proceso ocurre de manera habitual en nuestro organismo. El cáncer sin embargo, ha desarrollado mecanismos de resistencia contra este sistema de defensa natural.  Algunas células tumorales presentan en su superficie unas proteínas capaces de bloquear la acción del sistema inmunitario: lo que hacen estas proteínas, llamadas receptores, es impedir que los linfocitos reconozcan a las células tumorales y las destruyan.  Esto permite que los tumores proliferen.

Nuevos fármacos

La inmuno-oncología desarrolla nuevos fármacos capaces de inactivar o modular este complejo sistema de defensa de las células tumorales frente al sistema inmunitario. Gracias a ellos, las células tumorales pierden su disfraz de células sanas y el sistema inmunitario puede de nuevo reconocerlas y eliminarlas. El primer tratamiento eficaz de este tipo fue con un fármaco que bloquea el receptor de una proteína de los linfocitos T: el CTLA4. Este fármaco basado en el descubrimiento de James Alison en 2006,  ha conseguido mejorar la supervivencia de los pacientes con melanoma mestastásico. Muchoas avacnces vendrán de la mano de la inmunooncología.

 





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