ESTÁS LEYENDO...

La alegría de la casa.

La alegría de la casa.

  • O sea que no estoy embarazada
  • Puede que sí, puede que no
  • ¡Si me acaba usted de decir que el análisis es negativo!
  • Es que un negativo no descarta un positivo. Otra cosa sería al contrario
  • ¿y eso cómo se come?
  • Porque depende de los días que hayan transcurrido desde la última menstruación
  • A mí me tocaba el 12 y hoy es 19, así que eche usted la cuenta
  • En siete días es posible que sea tan sólo un retraso, pero?
  • ¿Y no hay ninguna medicina para que me baje el periodo?
  • Medicamentos, exactamente para eso, no. Hay preparados hormonales, pero esto es muy complejo
  • Yo es que no quiero tener más niños ¡Tengo ya tres Don José! Y que conste que si ha de venir otro, a su casa viene. Lo que pasa es que, aparte, estoy muy molesta? como hinchada y?
  • Es que cuando la mujer se queda embarazada aparecen en su organismo grandes cantidades de determinadas hormonas mientras que otras disminuyen o desaparecen, y como consecuencia de ello, el organismo experimenta cambios
  • Pero vamos a ver, el análisis, entonces, ¿para qué sirve?
  • El análisis de orina que le he hecho detecta?
  • ¿Es que se puede hacer en sangre?
  • ¡Claro mujer! Lo que pasa es que es más cruento y tampoco necesario
  • ¿Más qué?
  • Que hay que pincharle en vena para tomar la muestra
  • Pero, ¿es más seguro?
  • No mujer. Se determina lo mismo pero cuantificado. Es averiguar si en su organismo hay gonadotropina coriónica
  • Lo que dice usted es para que lo pronuncie mi prima la tartamuda ¿Y eso qué es?
  • Una hormona
  • Pero vamos a ver Don José, yo no sé si con tantos adelantos avanzamos o vamos para atrás. Me acuerdo que mi madre me hablaba de la prueba de la rana y decía que no fallaba nunca
  • Es que cuando se hacía esa prueba la mujer, por el tiempo que había pasado, casi estaba segura de su embarazo. Era el Galli-Mainini
  • Parece un cantante italiano. Pero volvemos a lo mismo, ¡qué hay que esperar mucho tiempo!
  • En absoluto. Si de aquí a tres días no le ha aparecido la menstruación, me trae otra muestra de orina y ya el resultado se lo puedo dar con toda fiabilidad
  • O sea que tres días sin dormir y a esperar “la alegría de la casa” como le dice mi marido al período
  • Incluso antes. Todo depende del ritmo de segregación, en caso de embarazo, de la hormona que le dije antes
  • La que se pronuncia divinamente
  • La misma
  • Yo es que, como usted sabe, no puedo tomar la píldora y así ando con el alma en vilo porque mi marido no quiere? en fin ya sabe usted como son los hombres
  • Esto son cosas muy personales pero con precaución hay?
  • ¡Digo yo, y perdone que le haya cortado!, ¿y eso que hablan de la “pastilla” del día después?
  • Eso es harina de otro costal
  • Pues a mí me han dicho que esta medicina se vende en las Farmacias, como cuando quitaron la prohibición de la píldora
  • Es que esto que dice usted es muy relativo. Una cosa son las leyes sociales o religiosas y otras las sanitarias
  • Pero yo me acuerdo de cuando mi cuñada, que es muy suya, tenía que, para tomar la píldora, consultar con el confesor, su médico de cabecera? ¡vamos que sólo le faltaba ir al asesor fiscal! Y ahora las dan hasta en los centros esos de orientación sexual
  • Lo diga quien lo diga, estamos hablando de un medicamento que no es precisamente un antiácido sino un preparado hormonal, con muchas contraindicaciones y efectos secundarios y quienes tienen la última palabra sanitaria somos los farmacéuticos y los médicos. Es como la que se está estudiando para el hombre?
  • ¿No me diga que hay una para el hombre?
  • Aún no, pero la habrá. Se está ensayando en Alemania para impedir la espermatogénesis
  • Bien por los alemanes. Verá usted cuando se lo diga a mi marido la cara que va a poner y es que hablando con usted todos los días se aprende algo nuevo
  • Todos los días, señora

Pedro Caballero-Infante P.



COMPARTIR Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestBuffer this page