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La alopecia androgenética o calvicie común.

La alopecia androgenética o calvicie común.

Si tradicionalmente se
ha asociado la caída del cabello con varones de edades avanzadas, los últimos
estudios demuestran que son muchos los jóvenes que tienen estos problemas a
partir de los 20 años.

  • Afecta al 50% de
    los varones en algún grado. 
  • Más de 3.5 millones
    de españoles padecen alopecia androgenética.
  • Desde los 25 años
    de edad, el 25% de los hombres pierde parte de su cabello.
  • La caída del pelo
    causa serios problemas psicológicos y sociales en los varones afectados.

Aunque
todavía son los varones de más de 50 años los más afectados por la caída del
cabello ? el 50% de ellos padecen la alopecia androgenética- la alopecia hace
su aparición a edad temprana, después de la pubertad.

Más
de 3.5 millones de varones padecen alopecia androgenética en nuestro país. Este
tipo de alopecia o calvicie común comienza con las sienes y la coronilla. Los
parámetros que se manejan actualmente para la incidencia de este problema es
que aumenta con el tiempo, comenzando con un 20% de los varones a los 20 años,
30% en hombres con 30 años, 40% entre los comprendidos en los 40 y hasta la
mitad de los hombres que cuentan con 50 años.

Según
el Dr. Ramón Grimalt, ?los varones latinos están más predispuestos genéticamente
a verse afectados por la alopecia androgenética. Sin embargo, otros grupos de
población como los chinos, japoneses o indios americanos se ven menos afectados
debido a su constitución genética. Otro aspecto diferente es la propia
percepción del afectado y la preocupación que esta afección causa en el hombre.
En este sentido, los varones latinos son los primeros en poner un remedio a su
problema debido a la importancia de la estética en su cultura.

El
pelo está considerado por los varones como una de las partes más importantes de
su imagen.  Como afirma el sociológico
Alejandro Perales, ?el cuidado personal, el aspecto físico, no puede
considerarse ya en modo alguno un elemento frívolo o banal, en la medida en la
que se refleja el deseo y el esfuerzo por agradar, por generar hacia uno mismo
una corriente de simpatía y confianza. El espectro del pelo, al estar dominado
por la imagen, se extiende desde el ámbito íntimo e interpersonal al público,
sea social o profesional?.

El
43% de los hombres afectados en España se preocupa por la caída de su cabello,
en gran medida porque siente que repercute en sus relaciones sociales,
profesionales y finalmente, daña su propia autoestima. Así se ha considerado
tradicionalmente y así aparece reflejado en la literatura médica y en
diferentes estudios sociológicos recientes.

Con
el objetivo de analizar los distintos aspectos que se ven influidos por la
alopecia androgenética o calvicie común, los laboratorios Merck Sharp &
Dohme desarrollan el programa PRO.P.E.C.I.A. ? proyecto para la evaluación
Continuada del Impacto de la Alopecia- que abarcan los siguientes campos:
impacto psicológico de la alopecia, influencia en la elección de candidatos
políticos e impacto en el trabajo. Todos ellos cuentan con el aval de la Academia
de Dermatología y en todos puede apreciarse el impacto que la alopecia produce
en la calidad de vida de los que la padecen.

Qué
es la alopecia androgenética

La
alopecia es el signo fundamental de la mayoría de las enfermedades del cuero
cabelludo. El significado del término alopecia es ?caída del cabello?, aunque
este fenómeno se produce con un desarrollo muy diferente en cada uno de los
casos y se debe a causas diversas.

Según
el Dr. Francisco Camacho, del Hospital Virgen Macarena de Sevilla, podría decirse
que los tipos de alopecia a grandes rasgos son la alopecia cicatricial y la no
cicatricial. ?En la primera, la caída del cabello se produce como consecuencia
de una lesión irreversible del folículo piloso, mientras que en la no
cicatricial, la alteración de los folículos y la rotura del tallo piloso es
reversible?.

Mientras
que la primera se presenta en forma de placas alopécicas y la piel muestra
cambios morfológicos, la alopecia no cicatricial se presenta en placas
redondeadas, regulares o difusas y la piel subyacente mantiene el aspecto
normal.

La
alopecia androgenética o calvicie común es un tipo de alpecia no cicatricial
que recibe su nombre a partir de los andrógenos, las sustancias que determinan
la caída del cabello y su densidad. En los varones, estas hormonas aparecen
fundamentalmente en la pubertad y su manifestación se produce en los últimos
años de la segunda década y al principio de la tercera.

Con
el aumento de los niveles de andrógenos, el pelo se miniaturiza, disminuye el
tamaño del bulbo piloso y del cuerpo del pelo y el folículo produce cabello
fino y de diámetro pequeño. Con esta progresiva reducción del pelo se detiene
la producción del pigmento y el área afectada puede dar el aspecto de calva
mucho antes de que se pierda totalmente el cabello.

Como
explica el Dr. Camacho, ?todo este proceso se reduce a la compleja bioquímica
de los folículos pilosos por la actuación de la dihidrotestosterona o DHT. La
DHT acorta la fase de crecimiento de los folículos en los varones que han heredado
una sensibilidad a sus efectos y produce una miniaturización de los mismos,
apareciendo un pelo más fino y menos pigmentado?.

Por
esta razón es tan importante el descubrimiento del papel de la
5-alfa-reductasa, enzima que regula la producción de DHT : Su bloqueo se ha
mostrado como el modo más eficaz de combatir la caída del cabello y estimular
su crecimiento. Propecia es un inhibidor de esta enzima. Su mecanismo de acción
frena la conversión de la testosterona en DHT, con lo que se consigue frenar la
caída del cabello y estimular su crecimiento.

Escalas
de caída del cabello

El
primer intento de clasificación de los grados de alopecia androgenética fue el
propuesto por Hamilton en la década de los años 50. Este profesor  diseñó una escala con ocho grados: del I-II
para cueros cabelludos sin apenas calvicie, Tipos III y IV para señalar la
recesión frontoparietal simétrica, Tipos V y VI en la pérdida de cabellos en la
línea de implantación mediofrontal, temporoparietal y coronilla, y, por último,
Tipos VII y VIII para alopecia en herradura .

En
1975, Norwood siguió la misma clasificación aunque con algunas modificaciones.
Ambos coinciden en reconocer la incidencia de calvicie a partir del tipo III.

Otros
tipos de alopecia

Como
ya se ha señalado anteriormente, existen otros tipos de alopecia producidos por
causas diferentes a la acción de los andrógenos. Estos son algunos de los tipos
de alopecia  reconocidos:

Alopecia
cicatricial: puede deberse a infecciones que ocasionan una lesión localizada y permanente
de los folículos pilosos y que se acompaña de zonas de caída del cabello sin
posible repoblación

Alopecia
areata: puede deberse a una enfermedad autoinmunitaria. Se caracteriza por la
aparición de pequeñas placas redondeadas de calvicie en la cabeza o en
cualquier otra parte del cuerpo, que se reproducen progresivamente. La afección
suele ser más frecuente en jóvenes que en ancianos y puede desaparecer sin
necesidad de tratamiento.

Alopecia
totalis: se caracteriza por una calvicie completa

Alopecia
universalis: conlleva la pérdida de pelo de todo el organismo. Tanto este tipo
de alopecia como el anterior son bastante infrecuentes.

Efluvio
telogénico: se produce cuando demasiados folículos pasan de repente de la fase
anágena a la telogénica, es decir, a la fase de reposo. El resultado es que se
pierde el cabello en grandes cantidades. Suele aparecer varios meses después de
acontecimientos desencadenantes como situaciones de estrés, intervenciones
quirúrgicas, fiebres, malnutrición o una infección. También puede ocurrir
varios meses después de un parto. Se trata de episodios que duran poco y el
pelo vuelve a crecer después.

Efluvio
anagénico: se produce por un desprendimiento repentino de cabellos durante el
estado anagénico. Los ejemplos más conocidos son los derivados de la
quimioterapia y la radiación. Las células se dividen con más rapidez, entre
ellas el folículo piloso, y el pelo se cae en grandes cantidades.

Ciclo
de caída del cabello

El
pelo es una estructura compleja que consta de dos partes: el folículo, a partir
del cual crece el pelo, y el tallo, lo que conocemos como pelo, compuesto a su
vez por una corteza central denominada córtex y una capa externa conocida como
cutícula. Lo que sobresale de la piel sobre nuestra cabeza es el tallo. La raíz
se encuentra bajo la piel.

La
vida del pelo comienza en el folículo piloso. Esta estructura se forma antes
del nacimiento y ya entonces se fija su número. En la cabeza humana hay más de
100.000 cabellos por término medio y cada uno tiene su vida propia.

El
folículo piloso tiene la función de producir pelo. Puede presentarse como una
cavidad de la piel en forma de tubo, en cuyo fondo se encuentra el bulbo y bajo
éste tenemos la papila dérmica, un soporte vascular envuelto en tejido
conjuntivo. El folículo piloso está también rodeado de tejido conjuntivo y
tiene una posición oblicua con respecto a la epidermis. Gracias a estas células
musculares situadas entre el folículo y la piel puede ponerse de punta. En la
parte superior del folículo piloso se encuentra la glándula sebácea.

Los
folículos pilosos tienen un ciclo de vida que consiste en

Fase
de crecimiento o fase anágena: aumento de longitud (de 2 a 6 años)

Fase
catágena: dura entre dos y cuatro semanas y precede a la caída

Fase
de reposo o fase telógena: dura entre 2 y 4 meses, el pelo se desprende

Recrecimiento
de un nuevo cabello en el mismo folículo

El
ciclo vuelve a comenzar

El
pelo crece una media de 1cm al mes durante 2 a 6 años, antes de entrar en una
fase de regresión y migración hacia arriba del folículo que dura de 2 a 4
semanas. Después de este período, el cabello cae. Todos los tratamientos están
diseñados para garantizar que los cabellos existentes produzcan otros sanos.
Entre las sustancias capaces de modificar el ciclo del pelo cabe destacar los
estrógenos, hormonas tiroideas, los glucoticoides, retinoides, prolactina,
calcitriol y hormona de crecimiento. Cada día se pierden aproximadamente 100
cabellos que son repuestos por otros nuevos.

El
pelo de la cabeza crece unos 15 cm al año y es normal que cada día se pierdan
entre 50 y 100 cabellos.  La fase de
crecimiento del cabello se llama “anágena” y la fase de reposo recibe
el nombre de “telógena”. Entre ambas se produce un período de
transición que se conoce como “catágeno”.

Los
varones que tienen aumentados los niveles de DHT (dihidrotestoterona) en
algunas zonas de la cabellera, observan regularidades en el ciclo descrito, tal
como acortamiento de la fase de crecimiento del cabello, progresiva
miniaturización de los folículos pilosos y disminución del número de cabellos
terminales.

El
resultado es lo que se conoce como alopecia o calvicie común.

 

DECÁLOGO
DE LA ALOPECIA

Una
caída de 50 a 100 cabellos diarios puede considerarse como normal

Cada
cabello tiene un ciclo de vida independiente de los demás, con fase de
crecimiento, reposo y caída

La
alopecia androgenética es el tipo de caída más frecuente en el hombre, y puede
tener solución

Aproximadamente
el 50% de los hombres de 50 años padecen alopecia androgenética

Herencia
y hormonas masculinas desempeñan un papel clave en la caída de pelo del hombre

La
DHT es la responsable final de la caída de pelo

El
uso de sombreros, cascos o gorras no influye en absoluto en la aparición de
calvicie

No
existe ninguna relación entre calvicie y virilidad

Un
buen champú puede ser aliado , pero nunca un tratamiento para la alopecia.

Cualquier
tratamiento para la caída del cabello requiere constancia y utilización
continuada para observar beneficios.

En
los medios de comunicación de nuestros días

El
pelo ha alcanzado una dimensión importante en la época contemporánea con motivo
de la mayor difusión en los medios de comunicación, tan volcados en la difusión
de la imagen y la creación de nuevas modas.

Con
el cine aparecieron las primeras actrices rubias platino, los tupés, y
Hollywood se convirtió en el punto de referencia.

Durante
muchos años se han seguido criterios muy estritos con la moda, tanto en el modo
de vestir como de peinarse. La liberalización de las costumbres ha llevado a que
el público exprese públicamente sus tendencias e intente demostrarlas mediante
cambios en sus atuendos y en su aspecto físico.

Esta
misma preocupación ha producido en los últimos veinte años la proliferación de
grupos urbanos cuyas afinidades ideológicas se simbolizan con sus peinados
característicos. Así se reconocen los grupos de skin luciendo calvas, los
rockabilly con sus tupés, los punky con sus crestas, los grunch con el cabello
enmarañado y los rastafaris, asociados a la música reggae, con trenzas. El pelo
también sirvió como símbolo de protesta en los años 60 y 70. Cantantes,
artistas, universitarios, llevaban largos flequillos y melenas

Todos
estos peinados suponen la máxima expresión de lenguaje no verbal, transmitiendo
con su peinado, su ropa y su aspecto general 
una protesta o reivindicación. Con el paso de las décadas, las llamadas
tribus urbanas siguen utilizando el peinado como bandera de su identidad.

Sin
embargo, también se conservan numerosos hábitos del pasado relacionados con el
pelo. En los círculos religiosos estas tradiciones se mantienen y pasan de una
generación a otra, aunque por fortuna ha desaparecido el rapado de pelo a modo
de castigo.

En
el campo militar, los reclutas se afeitan la cabeza para fomentar la obediencia
y la uniformidad. El pelo rapado se ha asociado históricamente con agresividad.
Desde la época de los pueblos germanos, el pueblo europeo más combativo, se
distinguió especialmente en la época de Hitler por su gran proporción de
hombres rapados. Sin embargo, el origen de esta relación es bastante casual, ya
que fue en las tropas de Carlos V donde empezó a comprobarse gran cantidad de
soldados rapados para imitar a su emperador, quien casualmente seguía esta moda
para combatir las jaquecas que padecía.

Así,
parece demostrado que el mito de Sansón no es más que una leyenda y que hombres
y mujeres no han hecho más que seguir las modas de la época para ser incluidos
en los círculos sociales, profesionales y lograr el afecto en aquellas
situaciones en las que se reconoce el pelo como un factor esencial de
adaptación social.

Tratamiento
científico

El
tratamiento de la alopecia no adquiriría un cariz científico hasta los años 60
del siglo XX, cuando se descubre el modelo masculino de caída del pelo o
alopecia androgenética. Fue el comienzo de los injertos de pelo que avanzan
hasta los transplantes que conocemos hoy en día.

Esta
arraigada tradición de productos milagro alejados de todo rigor ha sido difícil
de desterrar, y aún hoy encontramos numerosos ejemplos de productos
fraudulentos y publicidad engañosa. La imagen del charlatán ha permanecido en
la mente de muchos y  se hace extensiva a
los productos cosméticos ofertados en el mercado, que si bien no poseen una
auténtica capacidad terapéutica ni son el tratamiento indicado para la
calvicie, si permiten mantener saludable el cabello..

 Pero existen, sin duda, tratamientos cuya
eficacia está probada científicamente como es el caso de Propecia®, inhibidor
de la 5-alfa-reductasa y único tratmiento oral que actúa sobre la verdadera
causa de la alopecia androgenética. Su mecanismo de acción frena la conversión
de la testosterona en DHT, con lo que se consigue frenar la caída del cabello y
estimular su crecimiento.

El
50% de los varones se ven afectados por la calvicie común en algún grado 

TRES
MILLONES Y MEDIO DE VARONES ESPAÑOLES TIENEN ALOPECIA ANDROGENÉTICA O CALVICIE
COMÚN

El
mercado ha puesto a disposición de los pacientes un amplio abanico de
tratamientos en los que se confunden tratamientos médicos y cosméticos

Propecia®  (finasteride 1 mg) es el único tratamiento
oral indicado para el tratamiento de la alopecia androgenética

Los
afectados en un grado más  severo optan
por las últimas técnicas de trasplantes

Madrid,
3 de Abril de 2001. La alopecia androgenética es una afección común y estudios
recientes demuestran que lo es cada vez en forma más severa. La caída del pelo
se ha asociado siempre a hombres maduros, pero lo cierto es que cada vez son
más jóvenes los que tienen el mismo problema. Tres millones y medio de varones
españoles entre 25 y 45 años tienen alopecia androgenética o calvicie común en
algún grado y las soluciones que ponen en cada caso son diferentes.

Por
término medio, nuestra cabeza está poblada por entre 100.000 y 150.000 pelos
que crecen una media de 15 cm al año. Cada día se pierden entre 50 y 70
cabellos y se ven sustituidos por otros nuevos. Pasados estos límites la
alopecia hace su aparición.

La
preocupación por la estética en nuestros días y la búsqueda de la imagen
perfecta impuesta por los medios de comunicación ha provocado la oferta de
productos que ofrecen soluciones milagrosas para un problema que
tradicionalmente ha estado vinculado a crecepelos y curanderos.

La
clase de alopecia más frecuente es la alopecia androgenética o calvicie común.
Según el Dr. Eduardo López Bran, se debe a factores genéticos, que condicionan
la forma en la que los folículosos pilosos reaccionan ante las hormonas
masculinas. La DHT o dihidrotestoterona, un poderoso andrógeno, acorta la fase
de crecimiento del folículo piloso y la reduce hasta que los nuevos cabellos
tienen un tamaño inferior y el número de pelos disminuye. ?La buena noticia es
que la raíz de los pelos continúa viva, con lo que puede reactivarse?, afirma.

Este
tipo de alopecia se manifiesta en sienes y coronilla. Debido a la gran
importancia que los varones han manifestado en este problema ?el 43% de los
varones españoles con alopecia media o moderada dice que les preocupa- cada uno
intenta la solución que le parece más conveniente.

Tratamientos
contra la caída del pelo

Las
repercusiones sociales y de autoestima que la alopecia puede provocar en los
varones afectados han provocado la aparición de todo tipo de productos que
prometen efectos rápidos y definitivos. Pócimas mágicas conviven con
tratamientos científicamente probados. Sin embargo, sólo dos tratamientos
cuentan con el aval de rigurosos ensayos científicos: Propecia®  y Minoxidil

Propecia®  es el primer tratamiento oral para la
alopecia androgenética. Está indicado en casos de alopecia de patrón masculino
media y moderada. Su mecanismo de acción se basa en la reducción de la cantidad
de DHT (dihidrotestoterona), el andrógeno responsable final de la caída del
cabello. El principio activo de Propecia es un inhibidor de la 5-alfa-reductasa
de tipo II, una enzima que favorece la producción del andrógeno DHT responsable
final de  la caída del cabello.

Propecia®
es un fármaco desarrollado y comercializado por MSD. Desde su aprobación por la
FDA en 1995, este fármaco está presente en 53 países. Existe un millón y medio
de hombres que siguen el tratamiento en todo el mundo, de los cuales el 45% se
encuentra en EEUU. Europa es el segundo foco de atención para estos varones
(413.629 en tratamiento actualmente) , un mercado en el que España ocupa el
segundo lugar con 80.000 pacientes después de Alemania.

Según
el Dr. Ramón Grimalt, los países mediterráneos, registran un mayor número de
casos de este tipo de alopecia debido a razones genéticas. Además, estos
varones son más proclives a buscar una solución porque su cultura de la
estética les induce a ello. ?Los países del norte de Europa registran un menor
número de consultas médicas por problemas de alopecia, por eso llama la
atención que Alemania haya experimentado un incremento de visitas tan grande y
se ha experimentado este hecho desde que los varones alemanes han contado con
un tratamiento eficaz para la caída del pelo?

El
otro producto que ha mostrado su eficacia para la caída del cabello es
Minoxidil. Aunque se desconoce su auténtico mecanismo de acción, se sabe que
conduce a una prolongación de la fase de anágeno o fase de crecimiento del
pelo. Minoxidil se presenta a modo de loción que debe ser aplicada dos veces al
día sobre el cuero cabelludo seco y no humedecerlo hasta después de su
aplicación. A diferencia de Propecia, Minoxidil no asegura el crecimiento de un
cabello fuerte y de la misma calidad que puede conseguirse con el uso de
Propecia.

Minoxidil
se comercializa con distintos nombres: Lacovin, Regaine, Kresse, y se presenta
como loción tópica en todos los casos.

La
industria cosmética

La
demanda de soluciones al problema de la alopecia ha provocado el aumento de
productos de perfumería y cosmética que prometen soluciones rápidas y
sofisticadas, pero que en la mayor parte de las ocasiones defraudan las
expectativas de los que los prueban. Los precios de estos tratamientos suelen
además superar los de los medicamentos (con una media de 16.000 ptas. al mes)
pero no existe ningún aval científico que pruebe sus resultados.

Los
especialistas entienden por productos cosméticos toda sustancia o preparación
destinada a ponerse en contacto con las distintas partes superficiales del
cuerpo humano con el fin cumplir misiones de higiene, y mantener en buen estado
la piel.

La
FDA (Agencia americana del medicamento) considera el cosmético como aquel
agente tópico que ayuda al aseo personal e influye en el aspecto mejorando la
propia imagen, y los clasifica según se empleen para: higiene corporal y del
cuero cabelludo; mantenimiento del buen estado cutáneo; maquillajes o
decorativos; y, finalmente, productos de fragancia.

Un
producto considerado cosmético no puede afectar al metabolismo de la piel y
mucosas pues si lo hiciera sería un preparado de terapéutica o cosmética local
dermatológica. Por tanto, dentro de los cosméticos hay varias posibilidades:
cosméticos propiamente dichos, farmacosméticos (es decir que incorporan
principios activos), y cosméticos terapéuticos (preparados dermatológicos que
incorporan sustancias activas, medicamentos o drogas para que realicen una
misión dermatológica específica).

En
el caso del pelo, estos cosméticos se presentan en forma de champús y lociones.
Según el Dr, Ramón Grimalt, ?a pesar de que se utilizan múltiples preparados
OTC por vía tópica, su eficacia no se ha contrastado suficientemente. Algunos
de ellos incorporan a la formulación sustancias de supuesto efecto
antiandrogénico (acetato de zinc) o vasodilatadores (furfil nicotonato) y
pueden contribuir al cuidado del pelo, pero en ningún caso sustituyen el
medicamento adecuado en este caso?.

El
modo en que muchos de los farmacosméticos se anuncian y se presentan a los
consumidores hace pensar que los productos que están ofreciendo tienen una
eficacia garantizada. En realidad, el uso de estos productos lleva finalmente a
una actitud de escepticismo que impide al hombre adoptar la que sería una
solución final y definitiva .

En
cualquier caso, el primer paso antes de decidirse a poner una solución al
problema de la alopecia es recomendable visitar al dermatólogo, el especialista
que puede decidir cuál es la mejor opción en cada caso. La tricología ?ciencia
que estudia el pelo- es una especialidad de la dermatología que debe ser la
responsable de estudiar los casos de caída del cabello. En España, la Academia
de Dermatología agrupa a todos los profesionales acreditados para llevar
adelante el diagnóstico y tratamiento de la alopecia.



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