ESTÁS LEYENDO...

La amputación del pie diabético es 23 veces más fr...

La amputación del pie diabético es 23 veces más frecuente en mayores de 65 años

En la actualidad, la totalidad de los pacientes diagnosticados de  diabetes mellitus tipo 1 con una evolución de la enfermedad superior a los 12 años presenta algún déficit neurológico sensorial en sus pies, que es lo que va a hacer que el pie esté en riesgo de desarrollar úlceras plantares (o mal perforante plantar) y, en último término, pie diabético.

 Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, MedicamentosSegún apunta la doctora Rocío Merino, coordinadora de la Sección de Pie Diabético de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV), “la arteriopatía periférica puede presentarse en los pacientes diabéticos como claudicación intermitente o dolor en reposo, pero a menudo  se presentan como ulceras que no cicatrizan. La afectación vascular  es 3 veces superior en los hombres diabéticos que en los no diabéticos y 8 veces más frecuente en las mujeres diabéticas que en las que no lo son, pero el mayor riesgo atribuido a la diabetes es la amputación, llegando a ser 23 veces más frecuente en los diabéticos mayores de 65 años, que en los no diabéticos de la misma edad”.

Asimismo, la doctora Merino destaca que “la infección del pie es una de las afecciones más comunes derivadas de la diabetes. De hecho, en el 25% de los diabéticos que ingresa en un centro hospitalario por una infección, ésta se encuentra en las extremidades inferiores. Por ello es necesario contar con equipos multidisciplinares que permitan abordajes cada vez más precisos y completos, y la inclusión paulatina de nuevas terapias”. De hecho, esta experta afirma que “en la mayoría de las ocasiones, el primer contacto con el paciente en la consulta de cirugía vascular se produce cuando ya ha aparecido la úlcera, por tanto, el reto de los profesionales sanitarios es detectar los pies de riesgo antes de que aparezca la úlcera e intentar prevenir su aparición”.

Con estos objetivos, durante el 58º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV), que se está celebrando esta semana en Barcelona, se han revisado los factores de riesgo de pie diabético, las formas de exploración podológica en las consultas de Angiología y Cirugía Vascular y los protocolos de actuación y manejo de este trastorno. Según la doctora Merino, existen tres grandes grupos de factores de riesgo: los predisponentes, los desencadenantes y los agravantes. “Entre los factores que predisponen al pie diabético, destaca la neuropatía. La afectación de las fibras sensitivas priva a los pacientes de la percepción de dolor  o calor, con el consiguiente riesgo de sufrir lesiones inadvertidas; la afectación de las fibras motoras da lugar a desequilibrio en la musculatura del pie ocasionando deformidades (principalmente dedos en garra), lo que ocasiona zonas con aumento de presión al caminar; por último, la lesión de las fibras del sistema nervioso autónomo provoca principalmente sequedad en la piel, con el consiguiente riesgo de aparición de grietas”.

Sobre este factor predisponente actúan unos factores desencadenantes, generalmente traumatismos por roce de calzado o por zonas de hiperpresión localizada en la planta del pie o  quemaduras con fuentes de calor, a menudo no percibidos por la ausencia de sensibilidad. Estos factores desencadenantes dan lugar a la aparición de la úlcera. “Una vez que aparece la úlcera, existen unos factores agravantes, como son la isquemia o la infección, que retrasan la cicatrización de la misma y que en ocasiones puede llevar a la pérdida de la extremidad”, explica la doctora Merino.

En las consultas de Cirugía Vascular se atienden pacientes con isquemia de miembros inferiores, a menudo con diabetes mellitus, en su gran mayoría en una situación estable en la que no existen úlceras; se exploran los pulsos de ambas extremidades y se inicia el tratamiento. En palabras de esta experta, “los tres pilares del tratamiento de la isquemia en esta fase son: control de factores de riesgo, medicación y animar al paciente a caminar de forma regular”. A este respecto, la coordinadora de la Sección de Pie Diabético de la SEACV hace hincapié en que caminar con un calzado inadecuado, en un paciente que presenta una neuropatía y/o deformidades, es predisponerlo a que sufra una lesión en el pie con consecuencias muy negativas. “Por tanto, es fundamental que los cirujanos vasculares estén familiarizados con la exploración podológica básica, de forma que sean capaces de detectar qué pacientes presentan un pie de riesgo y se establezca el tratamiento más adecuado”, explica la doctora Merino.

Por todo ello, el reto es conseguir que los pacientes se hagan responsables de la vigilancia y el autocuidado de sus pies. “Hay que instruirles –destaca la doctora Merino- sobre los signos de alarma que deben hacerles consultar con su médico, indicarles que, de forma periódica, se hagan revisar sus pies por un podológo y establecer un canal de derivación rápido y eficaz para instaurar el tratamiento adecuado en cada momento”. Dentro de esos canales están todos los profesionales sanitarios y, “por ello, la exploración vascular básica y la exploración podológica básica debe ser conocida por todos ellos, incluidos los cirujanos vasculares”.

Unidades de pie diabético
A pesar de la importancia y de la necesidad de Unidades de Pie Diabético para poder establecer un manejo óptimo de los pacientes con pie diabético e intentar en cualquier caso evitar la amputación, en nuestro país no hay más de seis unidades de este tipo conocidas, acreditadas y con un funcionamiento continuo y eficaz.

Se trata de Unidades funcionales  que agrupan equipos multidisciplinares de profesionales con el fin de tratar el Pie Diabético desde todos los ámbitos posibles, como angiología y cirugía vascular, endocrinología, traumatología, podología o asistencia social, y así mejorar su pronóstico. “Una Unidad de este tipo  no sólo es eficiente, sino también eficaz”, afirma la doctora Merino. Actualmente de cada 10 pacientes que se presentan en las consultas con mal perforante plantar, 4 sufren una amputación total o parcial de la extremidad.  Aunque puede resultar un porcentaje optimista, los expertos estiman que estas Unidades de Pie Diabético podrían reducir esta incidencia hasta en un 40%.



COMPARTIR Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestBuffer this page