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La anemia agrava el curso de la enfermedad renal por incrementar el riesgo cardiovascular

La enfermedad renal crónica (ERC) en estadio 5, los que requieren tratamiento sustitutivo renal, es una patología que afecta a alrededor de 50.000 personas en España. Además, se estima que el 48% de los mismos sigue un tratamiento de hemodiálisis, el 5% diálisis peritoneal y un 47% es portador de un trasplante renal funcionante. La anemia asociada a la enfermedad renal crónica añade factores de riesgo a los pacientes que padecen esta patología, ya que aumentan el riesgo cardiovascular y reducen la calidad de vida. En este punto, es fundamental realizar un análisis de hemoglobina temprano para saber si la persona es anémica o no y estudiar cuál es el tratamiento más adecuado en cada uno de los casos.

Tal como explica el doctor Alberto Martínez Castelao, presidente de la Sociedad Española de Nefrología y jefe de sección del Servicio de Nefrología del Hospital Universitario de Bellvitge, “los criterios para tratar al paciente renal han ido variando a lo largo de los años y tras el estudio TREAT, y por ello el estudio  ACERCA,  se ha centrado en escuchar al colectivo de nefrología,  con el  objetivo de cubrir sus necesidades clínicas. De hecho, durante los últimos años hemos cambiado la conducta del tratamiento y el manejo de los agentes para tratar la anemia en los pacientes”. El objetivo para lograr las cifras de hemoglobina idóneas ha variado a lo largo de los años “antes teníamos tendencia a intentar casi igualar esta cifra de hemoglobina a la de una persona no nefrópata, mientras que ahora hay que ajustar más las dosis de los agentes eritropoyéticos y no normalizar los niveles de hemoglobina como en una persona no enferma, sino tenerla por debajo, individualizando sus necesidades. De esta forma es posible que se ahorren complicaciones cardiovasculares”

En este sentido, este especialista ha destacado los beneficios del tratamiento con Mircera® en las distintas fases de la enfermedad, tal como han mostrado diferentes estudios llevados a cabo en prediálisis, diálisis y trasplante. “Mircera® es una eritropoyetina de larga duración que ofrece grandes ventajas para los distintos pacientes renales. Además, presenta otros beneficios con respecto a otros agentes eritropoyéticos, ya que logra mantener bien los niveles de hemoglobina y por tanto, el tratamiento de la anemia, pero con una única administración mensual”.

Tratamiento de la enfermedad en las distintas fases
El paciente con insuficiencia renal crónica pasa por 5 etapas. Es en la fase 3 (prediálisis) es cuando se empieza a hablar de insuficiencia renal y cuando suele detectarse la anemia,  luego puede progresar hacia la etapa 4 y 5 (en ésta se requerirá diálisis y/o  trasplante).  El presidente de la Sociedad Española de Nefrología (SEN), destaca que “en la etapa 3 suele empezar la anemia porque el riñón segrega menos Eritropoyetina, la hormona que induce a la formación de los glóbulos rojos. A partir de aquí es cuando nosotros vigilamos la anemia, vemos si el paciente necesita hierro y después eritropoyetina. Por lo tanto, se empieza a tratar a partir del estadio 3 y es a partir de este momento cuando  suelen requerir agentes eritropoyéticos para la anemia”.

Comodidad para el paciente
Esta eritropoyetina mensual es un agente de larga duración y ofrece como beneficio la posibilidad de administrar el tratamiento con mayor intervalo entre una dosis y otra, reduciéndolo a una única dosis mensual.  Asimismo, presenta otros beneficios como comodidad porque puede administrárselo el propio paciente, puede ahorrar visitas al hospital y frecuencia de pinchazos. “La gran ventaja es que logramos mantener estables los niveles de hemoglobina y por tanto, mantener el tratamiento de la anemia, pero con una administración mensual. Esto supone un gran descanso para el paciente porque no tiene que pincharse tantas veces”, comenta Martinez Castelao.





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