La circuncisión.

Se llama
circuncisión a la eliminación del prepucio, la parte extrema de la piel que
cubre el pene. Esta operación se practica todavía ritualmente entre los judíos
y los musulmanes, así como en otos muchos pueblos.

Según
Heródoto, la practica de la circuncisión se inició en Egipto. Se llevaba a cabo
durante la adolescencia, no inmediatamente después del nacimiento, como en la
practica judía. La practica en el Antiguo Egipto no era obligatoria, ya que se
han encontrado muchos cuerpos de varón sin circuncidar y el único cuerpo
femenino examinado de modo fidedigno, el de la reina Anhapou, estaba igualmente
intacto. Esto añade algunas dudas a las afirmaciones de Estrabón de que las
jóvenes eran circuncidadas.

Al
principio, esta practica ritual egipcia fue seguramente un privilegio de los
sacerdotes, que más tarde paso a los faraones y sus familiares. Como suele
ocurrir, la corte faraónica imito a sus gobernantes, y desde los altos
dignatarios la costumbre se extendió al pueblo. El resultado final fue que
nadie que no estuviera circuncidado podía entrar en un templo consagrado.

Desde
Egipto, la circuncisión se extendió a los pueblos vecinos. Los judíos la
tomaron durante su cautiverio, y posteriormente la incorporaron a su religión.
El mandato divino de la circuncisión para los judíos el octavo día desde el
nacimiento es, de hecho, bastante singular en el judaísmo. Casi todos los
pueblos que la practican realizan la misma al comienzo de la pubertad, como
rito de iniciación a la edad viril.

Los orígenes
de la circuncisión han sido muy discutidos. Probablemente surgió por el deseo
de aumentar la fertilidad, y no solo para el hombre circuncidado, sino también
para los frutos de la tierra. Tal vez se creía que el pene estaba habitado por
poderes que producían la vida. Esto se ve reflejado en aquellos pueblos que
arrojan el prepucio cortado en sus campos, o lo entierran en ellos. Algunos
pueblos aborígenes de Nicaragua mezclan la sangre de la operación con harina de
maíz para ser consumida durante la ceremonia.

Sin
embargo la idea dominante en Egipto era probablemente la limpieza. El prepucio,
en particular si es estrecho, dificulta la correcta limpieza del glande, y
cualquier impureza era impensable en las casas de los dioses egipcios.

Las
circuncisiones primitivas consistían probablemente en un breve corte
longitudinal en la parte superior del pene. Esto corresponde a la forma mas
sencilla de circuncisión que se lleva a cabo hoy cuando el prepucio esta
constreñido en los niños pequeños. Tal vez la demanda de preparados que
indujeran la fertilidad durante los periodos de malas cosechas fue lo que
condujo a la posterior popularidad de la verdadera circuncisión. En esta
operación se corta un anillo completo de piel del extremo del prepucio.

Según la
descripción que un medico militar hace de una ceremonia de circuncisión en una
tribu de Argelia en los albores del siglo XX, la ceremonia se desarrollaba
según antiguas tradiciones. El cirujano, sus ayudantes y los jóvenes estaban
todos vestidos de seda dorada. Los niños tenían que sentarse en palanganas que
hubieran sido iluminadas por la luna llena durante la noche. Sujetando el pene
con una compresa de modo que solo quedara expuesto el prepucio, el cirujano lo
cortaba con rapidez. Su técnica era la misma que la actual, con la excepción de
que no se cosían los bordes de la herida. Se aplicaba un vendaje con un polvo
de bayas secas de enebro, que debía ser un poco hemostático. Durante esta
ceremonia las mujeres de la tribu permanecían encerradas en una casa próxima,
donde entonaban canciones con címbalos y tambores. Por último, todos los
prepucios cortados se recogían y enterraban con tradicional pompa.

Francisco González Lara



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