La colonoscopia es la técnica más precisa para el diagnóstico de cáncer colorrectal

Publicado por el 15/06/2012
“La colonoscopia es la exploración endoscópica más precisa para el diagnóstico de lesiones de colon y recto, además de muy segura. Permite la toma de biopsias para confirmar el diagnóstico cuando se observa alguna alteración en el interior del colon, así como la extirpación de la mayoría de pólipos que se detectan”. Así lo explica el doctor Antoni Castells, director del Instituto de Enfermedades Digestivas y Metabólicas del Hospital Clinic de Barcelona y miembro del Comité Médico Asesor de europacolon España.

En España, el cáncer colorrectal es el segundo tipo de cáncer más frecuente, con una tasa de mortalidad cercana de 14.000 fallecimientos anuales; una de cada tres muertes por cáncer de colon podría evitarse si todas las personas mayores de 50 años se efectuaran los exámenes de detección precoz con regularidad. Si el cáncer se diagnostica antes de que se haya extendido más allá de la pared intestinal, la probabilidad de sobrevivir por encima de los cinco años supera el 80%.

Tal diagnóstico temprano se logra principalmente a través de programas de cribado que consisten en la realización del test de sangre oculta en heces (TSOH) a personas de entre 50 y 69 años. Si el análisis es negativo, se debe repetir cada 1 ó 2 años; pero si es positivo, se realizará entonces una colonoscopia para confirmar el diagnóstico.

“Cuando un paciente presenta síntomas o signos que sugieran la existencia de una enfermedad en el colon o recto, si el TSOH ha sido positivo, o si existen antecedentes familiares, se requiere de esta prueba para confirmar el estado del paciente, es decir, la existencia o no de un cáncer o un pólipo precanceroso en el intestino. Si se detectan estos últimos,  pueden extirparse en la misma colonoscopia, evitando así la eventual progresión hacia un cáncer”, detalla el doctor Castells.

Riesgos infrecuentes
A diferencia del TSOH, la técnica de la colonoscopia requiere de una preparación previa del colon, que puede resultar pesada e incómoda para el paciente. Antes de realizar esta exploración, debe administrarse una solución evacuante que permite limpiar y visualizar totalmente la pared del colon. Esta preparación requiere de la ingesta de una importante cantidad de líquido, lo que dificulta la realización de dicho lavado. “Dado que, en la actualidad, la mayoría de colonoscopias se realizan con sedación, la limpieza del colon previa a la prueba es uno de los aspectos peor valorados por el paciente”, señala el experto.

Por otro lado, aunque son conocidos, y en su mayoría controlados, la colonoscopia puede suponer una serie de riesgos como son la perforación y la hemorragia. Estas suelen ocurrir cuando debe efectuarse de forma simultánea algún procedimiento terapéutico (fundamentalmente, la extirpación de pólipos). “No obstante, ambas complicaciones son muy infrecuentes: ocurren de 1 a 5 casos por 1000 exploraciones”, asegura el doctor Castells.

Actualmente existen endoscopios de alta resolución y técnicas de tinción digital que permiten el diagnóstico de lesiones cada vez más pequeñas e incipientes, en particular en individuos especialmente predispuestos a desarrollar cáncer de colon debido a características personales y/o familiares. Además, los avances en endoscopia terapéutica (mucosectomía, disección submucosa) permiten la extracción de lesiones cada vez mayores, evitando la cirugía en muchas ocasiones.