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La edad de aparición de hipertensión baja de los 30 a los 50 años

 corazón hipertensoMás estrés, más grasas en la alimentación, mayor consumo de tabaco y de alcohol, menos ejercicio,… son hábitos que empiezan a pasar factura a las nuevas generaciones. Y es que según los más de 1.000 especialistas que han asistido a las V Jornadas Cardiovasculares ESTEVE, en la última década la edad de inicio de la hipertensión se ha rebajado en 15-20 años, de modo que el diagnóstico de esta enfermedad está siendo más frecuente pasando de los 30 a los 50. Ante esta situación, las sociedades médicas involucradas en el control de la hipertensión no dudan en reclamar campañas sanitarias de prevención y de control de esta enfermedad

La hipertensión tiene una mayor prevalencia a partir de los 50 y sobre todo de los 60 años (casi el 68% de los mayores de esta edad en nuestro país son hipertensos), básicamente porque el envejecimiento se acompaña de un aumento de la presión y de un endurecimiento de las arterias. Pero en los últimos años se ha detectado que ya las capas más jóvenes de la población muestran una clara tendencia a tener elevados los niveles de colesterol, de glucosa y de presión arterial por la mayor prevalencia de factores de riesgo, como una dieta rica en grasas y en hidratos de carbono en detrimento de la dieta mediterránea de toda la vida, el aumento de las actividades sedentarias o el mayor consumo de tabaco y de alcohol.

Tal como explica el doctor Antonio Coca, coordinador de las Jornadas y Jefe de la Unidad de Hipertensión Arterial del Hospital Clínic de Barcelona, “estos cambios en la alimentación y el estilo de vida están llevando a que cada vez aparezcan mayor número de hipertensos en edades jóvenes, entre los 15 y los 30 años”.

“Antes los porcentajes de esta patología en estas franjas de edad se situaban en torno al 1%-2%, mientras que ahora han aumentado hasta el 4%-5%. La causa la hallamos en el abandono de la dieta mediterránea por alimentos precocinados, ricos en grasas y con mucha sal y la mayor prevalencia del sedentarismo”, según el doctor Pedro Aranda, presidente de Presidente de la Sociedad Española de Hipertensión – Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión (SEL-LELHA) y Jefe de la Unidad de Hipertensión Arterial del Hospital Carlos Haya de Málaga.Otra muestra de ello es que “hace 30 años veíamos casos de hipertensión maligna fruto del no control de la presión arterial en personas por encima de los 50 años. Hoy en día estos casos se ven más a menudo entre los 30 y los 40 años de edad”.

El 70% abandona el tratamiento en alguna ocasión

La hipertensión es una enfermedad que no duele y que no presenta síntomas visibles de su gravedad, elementos que hacen que exista “una baja adherencia al tratamiento por parte del paciente y, de hecho, entre el 70% y el 80% de los hipertensos controlados abandonan su terapia en alguna ocasión”, explica el doctor Coca.

El grado de conocimiento de los pacientes acerca de la relación entre las modificaciones del estilo de vida con el control de la hipertensión es muy bajo. Según un estudio aparecido hace un par de años en la revista de la SEL-LELHA, el café y la sal eran los factores considerados de mayor influencia en el aumento de la presión arterial, por delante de otros verdaderamente severos a la hora de causar hipertensión, como son por ejemplo la obesidad y la falta de ejercicio.

Más del 20% de los hipertensos colocan otros diagnósticos como principal problema de salud en detrimento de la hipertensión. Pero es importante tener en cuenta que ésta puede causar enfermedades tan serias como las cardiacas, ictus e insuficiencia renal. El 70% de los pacientes tiene un riesgo cardiovascular alto o muy alto y el 20% de ellos tendrá una complicación de este tipo –ictus, infarto,…- en un plazo de 10 años. De hecho, se estima que la hipertensión es el principal factor de riesgo responsable de cerca del 45% de los fallecimientos que cada año se producen en España por enfermedades cardiovasculares, la principal causa de muerte en nuestro país por delante incluso de patologías como el cáncer o de los accidentes de tráfico.

Por todo ello, y por el coste tan elevado que cada año supone no tomar medidas adecuadas en el control de la hipertensión es fundamental realizar acciones en este sentido, ya que “sabemos que cuando se realizan campañas este porcentaje baja de forma drástica”.

Tomar medidas en forma de campañas de salud

Según el doctor Coca, “las perspectivas no son halagüeñas si no se toman medidas, que pasan fundamentalmente por informar debidamente a la población y establecer una serie de planes de actuación con la implicación de las autoridades sanitarias”.

En este sentido, el doctor Aranda coincide en señalar que “es necesaria una estrategia nacional para luchar contra la hipertensión, que sea efectiva para evitar nuevos casos y llevar un control de las personas que ya son hipertensas, consiguiendo un firme compromiso por parte del paciente, de modo que éste ‘se active’ en el control y tratamiento de su dolencia, esté informado y sea consciente de los problemas negativos que la hipertensión puede acarrear para su salud”.

En países donde están llevando iniciativas de este tipo los resultados son muy buenos.
Es el caso de Inglaterra, “donde existe un programa de incentivación de los profesionales y de Noruega, con una campaña dirigida a facilitar a la población el uso de un aparato de medición de la presión arterial, de manera que los mismos pacientes puedan llevar un control más continuado y exhaustivo, lo que redunda finalmente en una terapia más adaptada a las necesidades de cada caso”, explica el doctor.

Abordaje multifactorial y con terapia combinada

La hipertensión precisa de un enfoque multifactorial, ya que muy a menudo esta enfermedad se asocia con factores de riesgo como exceso de peso, colesterol, diabetes,… “tenemos que mirar al paciente en su contexto global, ver qué factores tiene agregados y a partir de ahí ver cuál es el mejor tratamiento en cada caso”, señala el doctor Antonio Coca.

Por otro lado, debemos tener en cuenta que se trata de una patología crónica que exige un tratamiento de por vida, con lo cual, “cuanto más simple sea este tratamiento y más tolerables sean los fármacos que se emplean, más garantías tendremos de que el paciente vaya a cumplir con la terapia de forma correcta”, afirma el doctor. 

Según los especialistas reunidos en las V Jornadas Cardiovasculares ESTEVE, la mejor opción para tratar la hipertensión “son los fármacos que bloquean el sistema de regulación de la angiotensina, por su eficacia y tolerabilidad. Pero como cualquier otro grupo de medicamentos, si se utiliza como monoterapia sólo es capaz de controlar a entre el 40% y el 45% del total de pacientes”.

Según el doctor Aranda, “para aumentar el porcentaje de control de la hipertensión, los compañeros de viaje idóneos de estos fármacos son los calcio antagonistas, que además de proporcionar un efecto sinérgico antihipertensivo, también ofrecen beneficios de cara a la protección cardiovascular, cerebral y renal”.



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