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La epoc gana posiciones.

La epoc gana posiciones.

La
Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, más conocida como EPOC, ha ido ganando
posiciones en el ranking de enfermedades en España, escalada que ha tenido al
tabaco como su principal mentor. Por este motivo, el 1 de mayo arranca el
pistoletazo de salida de una de las campañas más comprometidas con esta
enfermedad, y en la que participan más de 3.000 farmacéuticos de toda España.

Aunque no lo
parezca, el consumo de tabaco, sobre todo en mujeres cada vez más jóvenes, ha
aumentado considerablemente en los últimos años. Según los expertos, éste es
uno de los motivos del crecimiento de la EPOC, cuyas manifestaciones
más comunes son la bronquitis crónica y el enfisema. En la actualidad, un
9% de los españoles de entre 45 y 70 años la padecen, lo que equivale a 1.500.000
personas afectadas en toda España, constituyendo la cuarta causa de muerte en nuestro
país, según datos del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos. A
estos datos ya de por sí desalentadores, se le suma la previsión de la OMS de que en 15 años, la EPOC
será la tercera causa de muerte en el mundo, detrás de las
cardiopatías y las enfermedades vasculares y por delante del cáncer.

En este
contexto, unas 3.000
farmacias de todo el país se han unido para dar forma a una de las campañas de
mayor calado contra la EPOC, y en la que
desde el 1
de mayo y durante dos meses, los
farmacéuticos colaborarán en el seguimiento de los tratamientos prescritos por
el médico, ayudando a incrementar su eficacia y disminuyendo la probabilidad de
reacciones adversas, ya que entre un 50% y un 80% de los pacientes utiliza
incorrectamente los inhaladores para la administración de medicamentos.

Reconocer
la EPOC y sus síntomas

Esta enfermedad
se caracteriza por la obstrucción crónica, progresiva y poco reversible del
flujo aéreo de los pulmones. Sin embargo, aunque el tabaco es el
principal factor de riesgo (el 90% de los pacientes con EPOC son fumadores),
sólo el 20% de los fumadores desarrolla una EPOC y un 10% no son fumadores, por
lo que también hay que tener en cuenta factores genéticos y ambientales como la
contaminación atmosférica.

Detectar esta enfermedad en sus estados iniciales es unos de los
principales retos a los que se enfrenta en la actualidad la comunidad médica,
ya que es cuando tiene más probabilidades de ser tratada con éxito. El
principal problema, como explica el doctor Joan Escarrabill,
jefe de neumonología del Hospital Bellvitge
de Barcelona
, es que su aparición suele confundirse con otras enfermedades
como el asma o el catarro. Sus principales síntomas son:

  • Tos y aumento de la mucosidad, normalmente al
    levantarse por la mañana.
  • Tendencia a sufrir resfriados de pecho.
  • El esputo que se produce durante estos resfriados
    con frecuencia se vuelve amarillo o verde debido a la presencia de pus.
  • A medida que pasan los años, estos catarros de
    pecho se vuelven más frecuentes.
  • Respiración sibilante.
  • Sensación de ahogo cuando se hace un esfuerzo y,
    más adelante, ahogo en actividades diarias, como lavarse, vestirse y preparar
    la comida.
  • Un tercio de los pacientes experimenta pérdida de
    peso importante.
  • Hinchazón de piernas, debida a la insuficiencia
    cardiaca.

Causas
Hay varios factores que pueden provocar y
agravar la enfermedad, explica el doctor Antonio Ojeda, del Servicio
de Neumología del Hospital Clínico de Alicante
:

1.           
El tabaco.
Es la causa más importante de EPOC. Con el paso de los años, la función
pulmonar se pierde más rápidamente entre los fumadores. También se ha
demostrado que los hijos de padres fumadores padecen muchas más enfermedades
respiratorias que los de padres no fumadores: estos niños se convierten en
fumadores pasivos y están predispuestos a padecer bronquitis crónica de adultos.

2.           
La polución atmosférica. El monóxido de carbono y el óxido de sulfuro procedentes
de la combustión de gasolina, los hidrocarburos de los automóviles o el ozono,
producen irritación de las vías respiratorias y dificultan el transporte del
oxígeno por el cuerpo. La bronquitis
crónica, de hecho, es dos veces más frecuente en las zonas industriales y en
las grandes ciudades que en el campo.

3.           
Infecciones.
Aunque raras veces una infección es la causa inicial de la EPOC, sí puede ser
la responsable de que se agrave una irritación previa desencadenada por los dos
factores anteriores. Una infección también puede desencadenar brotes
posteriores de la enfermedad. Si durante la infancia se han sufrido repetidas
infecciones pulmonares, el adulto estará más predispuesto a la EPOC.

4.           
Trabajar en un ambiente contaminado. Desarrollar la actividad laboral o pasar mucho
tiempo en ambientes contaminados por vapores químicos o polvo no tóxico puede
llegar a causar la enfermedad. Las emanaciones de gases en industrias también
pueden influir.

Tratamiento

La EPOC se puede prevenir y se puede tratar, siempre y cuando
se detecte en sus fases iniciales. Sin embargo, en un 80% no está diagnosticada
y en el resto se detecta cuando ya está en fase avanzada. ?Al igual que sucede
con el asma, los síntomas de la EPOC se confunden con catarros, alergias o
consecuencias del tabaco y se infravaloran? explica el doctor Escarrabill. Esto quiere decir que en el caso de la EPOC, y
según datos del estudio IBERPOC, sólo el 49% de los pacientes graves, el 12% con obstrucción
moderada y el 10% con EPOC leve reciben algún tratamiento para su enfermedad. Y
es más, 1 de cada 3 fumadores sigue con el hábito después de habérsele
diagnosticado la EPOC.
El caso de la EPOC es diferente
al del asma, ya que no existe un tratamiento tan eficaz para combatirlo. Los
pacientes en fase avanzada tienen la calidad de vida muy limitada y un alto
índice de agudizaciones (el 50% fallece a los 10 años del diagnóstico). Es en
este grupo que los corticoides pueden aportar un beneficio reduciendo el número
de agudizaciones, mejorando la función pulmonar y la calidad de vida y, por
tanto, también ayudando a alargar la esperanza de vida de estos enfermos. Los
principales tratamientos:

  • Dejar de fumar. Abandonar el tabaco es útil en
    cualquier fase de la enfermedad.
  • Tratar de evitar la exposición a partículas
    irritantes en el aire.
  • La EPOC puede empeorar si la persona tiene gripe o
    neumonía. Por eso quienes padecen esta enfermedad deben vacunarse contra
    la gripe cada año, además de recibir una vacuna antineumónica
    cada seis.
  • Usar broncodilatadores para reducir el espasmo
    muscular.
  • La inflamación en las vías aéreas puede disminuir
    mediante el uso de corticosteroides, pero sólo
    un 20% de pacientes responden a ellos.
  • Para expulsar las secreciones no hay ninguna
    terapia válida, pero evitar la deshidratación bebiendo suficiente líquido
    puede prevenir las secreciones espesas y ayuda a mantener la orina clara.
  • La administración de oxígeno ayuda a disminuir el
    ahogo que sienten los enfermos cuando realizan actividades diarias. A
    largo plazo, además, prolonga la vida de las personas que padecen esta
    enfermedad con una concentración de oxigeno en la sangre extremadamente
    baja; el oxígeno reduce el exceso de los glóbulos rojos, mejora la función
    mental y reduce la insuficiencia cardiaca.
  • En personas con enfisema grave se puede hacer una
    cirugía conocida como reducción del volumen pulmonar. Esta opción sólo es
    viable en las primeras etapas de la enfermedad. Consiste en extirpar las
    partes más afectadas del pulmón para permitir que éste y los músculos
    respiratorios restantes funcionen mejor.
  • En casos extremos se puede llegar a transplantar el
    pulmón. Esta opción sólo se lleva a cabo con determinados pacientes
    menores de 50 años.
  • Hacer ejercicio, ya sea en casa o mientras se está
    ingresado en el hospital.
  • Seguir una dieta sana para aumentar la resistencia
    del cuerpo a las infecciones.



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