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La fibra y sus beneficios.

La fibra y sus beneficios.

Me comentas sobre la ?moda?
de consumir fibra y alimentación natural. En primer lugar te diré que no es una
moda sino una necesidad, si bien en la actualidad se le está prestando más
atención a este tema. Afortunadamente estamos pasando de consumir los alimentos
muy refinados a hacerlo con todos sus ingredientes. Es decir, entre otras
cosas, el consumo de fibra está creciendo … pero
debe aumentar más aún.

Esto, que podría parecer un
problema, es un gran beneficio pues de este modo se retiene agua, se aumenta el
volumen del bolo fecal y se dificulta la absorción de algunos componentes que
no son adecuados.

La fibra dietética es un
componente de las paredes de los vegetales que proporciona volumen en el tubo
digestivo debido a que nuestro organismo no la puede digerir. Hay dos tipos de
fibra, la soluble y la insoluble. La fibra soluble, en donde están
principalmente pectinas y mucílagos, forma un gel en contacto con el agua; de
esta forma, se mezcla en el intestino con el colesterol e impide que éste se
reabsorba, al igual que enlentece la absorción de glucosa, pudiéndose controlar
mejor al diabético. La fibra insoluble, compuesta por celulosa,
hemicelulosa o lignina principalmente, incrementa el bolo fecal y acelera el
paso de los alimentos a través del tubo digestivo.

Como ya conoces su mecanismo
de acción, verás fácilmente que es imprescindible que se tome un mínimo de 2
litros de líquidos diariamente (agua, zumos, caldos, etc) para evitar un
estreñimiento causado por la falta del movimiento intestinal. Se recomienda una
ingesta diaria mínima de 10 gramos por cada 1.000 calorías, lo cual puede
mejorar los trastornos del metabolismo de las grasas y de los azúcares. Por lo
tanto, debes incluir en tu alimentación unos 30 gramos diarios repartidos entre
las tres comidas principales. Ahora bien, como siempre no se debe abusar: una
cantidad grande de fibra podría provocar déficit de algunos minerales, por lo
que la alimentación variada remediará este problema. Por otra parte, grandes cantidades
de fibra pueden producir flatulencia o gases intestinales

¿Dónde encontrarla? La fibra
soluble la tienes en las legumbres, frutos secos y en la mayoría de frutas. La
insoluble la encontrarás principalmente en los cereales
integrales y en las legumbres, verduras y hortalizas.

La fibra es un ingrediente
que debe ser básico en una alimentación saludable. La fibra insoluble ayuda en
la prevención y tratamiento del estreñimiento y de las hemorroides. Su efecto
en la prevención de cáncer de colon parece positivo y aunque no está totalmente
demostrado actualmente, se recomienda su uso. Por otro lado, la fibra soluble
ha demostrado contribuir a la estabilización de los niveles de colesterol
en individuos con elevado riesgo cardiovascular, además de mejorar el
control glucémico
y el nivel de lípidos en sangre en los diabéticos tipo 2.
Si todo esto fuera poco, acaba de publicarse en la revista americana Archivos
de Medicina Interna
un estudio en donde se evidencia que un consumo
habitual de 11,5 gramos diarios de fibra reduce sensiblemente la presión
arterial
, efecto que es mayor aún en las personas de más de 40 años y en
los hipertensos.

Ya ves ahora. Lo que parecía
una moda actual es un buen comportamiento a seguir. Así que ¡habla con tu
farmacéutico, pregúntale, infórmate! Él está siempre ahí. No necesita cita
previa. Y te puede aclarar todas tus dudas. El medicamento y tú sois su
preocupación.

Ángel Sanz Granda

Farmacéutico
consultor



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