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La ficha del mes: enfermedad de Graves-Basedow

La ficha del mes: enfermedad de Graves-Basedow

La enfermedad de Graves-Basedow es un trastorno autoinmune provoca una hiperactividad de la glándula tiroides o hipertiroidismo y lo característico es que se presente con bocio y, en algunos casos, con aumento de los globos oculares (exoftalmia).

La enfermedad recibe el nombre del médico irlandés Robert Graves, que fue el primero en describir esta forma de hipertiroidismo en 1835, y de Karl Adolph von Basedow por sus aportaciones en 1840. Se trata de una enfermedad de tipo autoinmune, aquellas en las que el sistema inmunitario, que normalmente protege el cuerpo y ayuda a combatir las enfermedades, lo ataca por error.

La glándula tiroides, localizada en la parte frontal del cuello, es un órgano muy importante ya que modula las demás funciones del organismo haciendo que trabajen a un ritmo adecuado. Cuando el cuerpo produce demasiada hormona tiroidea, la afección se conoce como hipertiroidismo, mientras que una glándula tiroides hipoactiva lleva al hipotiroidismo. La enfermedad de Graves es la causa más frecuente de hipertiroidismo y afecta a alrededor del 1% de la población, siendo más frecuente en mujeres de entre 30 y 40 años.

Estos son los síntomas más habituales

⊕ Nerviosismo excesivo
⊕ Insomnio
⊕ Pérdida de peso a pesar de un aumento del apetito
⊕ Palpitaciones
⊕ Sudoración fácil
⊕ Temblor de manos
⊕ Ojos saltones o exoftalmia
⊕ Inflamación de las parte anterior de las piernas (mixedema)
⊕ Bocio: aumento del tamaño de la glándula tiroides

Cómo se detecta
La aparición de estos síntomas crea la sospecha diagnóstica que se confirma tras un análisis de sangre de hormonas tiroideas (T4 y T3) que deben estar elevadas. La concentración de TSH está muy disminuida, incluso por debajo del límite de detección. Cuando existe sospecha de enfermedad de Graves-Basedow se observan anticuerpos (antitiroglobulina, antimicrosomales, TSI) positivos. A veces se realizan pruebas complementarias como la gammagrafia o ecografía tiroideas.

¿Tiene cura?
Una vez se diagnostica el hipertiroidismo, el endocrinólogo suele prescribir un tratamiento con antitiroideos por vía oral que inhiben la formación de hormonas tiroideas. Cerca del 40% de casos remiten definitivamente, mientras que el resto recidiva, y puede ser necesario aplicar un tratamiento definitivo.
Si el bocio es de gran tamaño, produce síntomas compresivos o se acompaña de alteraciones oculares propias de la enfermedad de Graves-Basedow se encuentra indicada la cirugía. Si el bocio es de pequeño tamaño o existe riesgo quirúrgico alto, puede administrarse por vía oral una dosis de yodo radioactivo.





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