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La gripe. con la llegada del invierno nos vuelve a...

La gripe. con la llegada del invierno nos vuelve a visitar.

Con la gripe aviar a las puertas, la Comisión
Europea ha recomendado a sus países miembros que intensifiquen este otoño la
campaña de vacunación de la gripe común. En España, se ha seguido la recomendación
?a pie juntillas? y se ha elaborado el Plan Nacional de Preparación y
Respuesta ante una pandemia de gripe

Este
Plan, que ya está activo, sigue las directrices de la Organización Mundial de
la Salud (OMS) y de la Unión Europea (UE), y según el Ministerio de Sanidad ha
sido consensuado con todas las comunidades autónomas. Y es que el virus de la
gripe o Influenza es un importante problema de salud pública, tanto por
la mortalidad que puede provocar directa o indirectamente (en pacientes con
otras patologías), como por la morbilidad que ocasiona y los costes económicos
y sociales que origina. Actualmente, la posible aparición de un nuevo virus de
la gripe fruto de la combinación de los virus de la gripe común (A) y de la
gripe aviar (H5N1) ha hecho saltar las alarmas sanitarias en todo el mundo.
Para el doctor Antoni Trilla, médico epidemiólogo y profesor de Epidemiología y
Salud Pública en la Universidad de Barcelona, ?esta situación es perfectamente
posible. Existen precedentes similares. Sería una de las formas por las que un
nuevo virus gripal, como el A (H5N1) pudiese adquirir la capacidad de
transmitirse efectivamente entre los seres humanos (de persona a persona),
condición que haría más probable el desarrollo de una epidemia?.

Hoy día, tanto países desarrollados como en vías de
desarrollo padecen la gripe común, y aproximadamente el 10% de la población se
ve afectada cada año. La enfermedad es más frecuente en meses fríos, en
instituciones cerradas (guarderías, residencias de ancianos o cuarteles) ya que
la transmisibilidad del virus es una de las más altas de todas las infecciones
humanas.

Gripes y resfriados: 4 claves para distinguirlos

Tanto la gripe como el resfriado se consideran
infecciones del tracto respiratorio superior. En ambos casos la causa es
siempre un virus, a elegir entre los más de 300 que pueden provocar catarros y
resfriados, y entre aquellos que provocan la gripe y cuyas cepas son distintas
cada año. Además, los virus del catarro pueden modificar continuamente su
composición antigénica, de ahí la dificultad de dar con una vacuna
verdaderamente efectiva.

1.       
La
fiebre es la clave más esclarecedora. A pesar de que provocan sensaciones
alternativas de frío y calor, normalmente los resfriados no suelen ir
acompañados de fiebre, o si la hay, no llega a ser elevada.

  1. El cansancio y el malestar general son
    también mayores en los procesos gripales y menores en los resfriados.
  2. En cambio, el lagrimeo, los estornudos y
    el dolor de garganta son más frecuentes e intensos en los resfriados.
  3. Con los resfriados el sentido del gusto
    y el olfato disminuyen llegando incluso a desaparecer. También se nos
    altera la voz, produciendo ronquera con bastante frecuencia.

Precauciones para evitarla

El
contagio del virus causante de esta enfermedad se produce a través de las
gotitas respiratorias que se expulsan mientras se habla, se tose o se
estornuda, o por transferencias de secreciones nasales a las manos de
individuos infectados, que transmiten el virus a través de objetos o contacto
manual. Para evitarlo:

·        
Cúbrete
la nariz o la boca con una pañuelo cuando tosas o estornudes.

·        
Lávate
las manos después de toser o estornudar.

·        
Si
es posible, permanece lejos de personas que pertenezcan a grupos de alto
riesgo, como personas mayores de 65 años, bebés y niños de corta edad y
personas que padezcan asma o enfermedades cardiovasculares.

La campaña de vacunación se
llevará a cabo durante los meses de octubre y noviembre

¡Cúrense en salud¡

En individuos sanos, esta patología suele ser un
proceso leve, pero en personas que sufren determinadas enfermedades existe un
mayor riesgo de complicaciones, lo que les considera un grupo de riesgo y por
tanto deben vacunarse. Así pues, cúrense en salud:

    • Personas de 65 años o más.
    • Niños mayores de 6 meses de edad y adultos con enfermedades
      crónicas cardiovasculares (incluyendo niños con asma, displasia
      broncopulmonar o fibrosis quística), renales o metabólicas.
    • Niños y adolescentes (de 6 meses a 18 años) que estén en
      tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico por la posibilidad de
      desarrollar un síndrome de Reye ?inflamación cerebral y hepática que se
      asocia a cuadros de fiebre por infecciones virales o varicela a los que
      se les ha tratado con este principio activo- tras la gripe.
    • Médicos, enfermeros y otro personal intra y extrahospitalario que
      atienda a personas de alto riesgo (ancianos, trasplantados, personas con
      SIDA, etc.).
    • Personal empleado en instituciones cerradas o en centros de
      cuidados de enfermos crónicos que tienen contacto directo con los
      residentes.
    • Personas que proporcionan cuidados domiciliarios a pacientes de
      alto riesgo.
    • Convivientes en el hogar, incluidos niños, de personas de alto
      riesgo.
    • Trabajadores que prestan servicios comunitarios institucionales
      (policías, bomberos, etc.).
    • Estudiantes y otras personas en centros institucionales que
      comparten dormitorios comunes.
    • Personas infectadas por el virus de inmunodeficiencia humana
      (VIH).
    • Cualquier persona, antes de realizar un viaje al extranjero, en
      cualquier época del año en viajes al trópico y de abril a septiembre, en
      viajes al hemisferio sur.
    • Personas que viajan a zonas del mundo en las que se han declarado
      brotes de gripe aviar altamente patogénicos y puedan estar en contacto
      estrecho con aves de corral.

Periodo de vacunación

Si
te encuentras entre los grupos considerados diana o de alto riesgo,
pásate por cualquier centro de salud durante los próximos meses de octubre y
noviembre que es cuando se llevará a cabo la campaña de vacunación
. Aunque
los ambulatorios comenzarán a dispensar vacunas a partir del 20 de septiembre
solamente para aquellas personas con un mayor riesgo de complicaciones que
hayan contactado por algún motivo con el sistema sanitario.

Si se llegasen a combinar
ambos virus hay que evitar que cunda el pánico, para lo cual informar adecuadamente
de la realidad es esencial, explica Trilla

A
(H5N1)

Esta sucesión de letras y números
intercalados no es más que la unión correlativa de dos virus ?el de la gripe
común (A) seguido del de la gripe aviar o fiebre del pollo (H5N1). La posible
aparición de un nuevo tipo de virus de la gripe como consecuencia de la
combinación de ambas cepas ha alarmado a los expertos de todo el mundo. Aunque
el H5N1 es un virus gripal que raramente infecta al hombre, salvo que esté en
contacto muy directo con animales enfermos, y no se ha demostrado que una
persona infectada pueda transmitirlo a otra, los especialistas en epidemiología
y salud pública le siguen la pista estrechamente desde 2003, cuando empezó a
circular en el sudeste asiático. ?No hay actualmente una vacuna totalmente
desarrollada y probada frente al virus gripal A (H5N1). Es posible (muy
probable) obtenerla, pero su producción y distribución a gran escala tardaría
entre 8 y 14 meses en el caso más favorable?, explica Trilla. Además añade ?que
si se produce una epidemia, la previsión más realista es que no se dispondrá de
vacuna eficaz en suficientes cantidades?. Pero su mensaje ante una situación de
alerta es claro ?hay que evitar que cunda el pánico. Informar adecuadamente de
la realidad de la situación es esencial, y confiar en que las administraciones,
el sistema sanitario, los medios de comunicación y los propios ciudadanos
seamos todos responsables de habernos preparado adecuadamente para hacer frente
a una situación muy difícil y exigente?.



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