ESTÁS LEYENDO...

La gripe. ¿posible pandemia?.

La gripe. ¿posible pandemia?.

El miedo a una ?más que posible? pandemia anunciada
por la OMS ha llevado al Ministerio de Sanidad a recomendar la vacunación
contra la gripe a todos los mayores de 60 años

Frente al nivel de intensidad bajo-moderado de
la actividad gripal registrado en la temporada 2002-2003, la Organización
Mundial de la Salud (OMS) ha advertido a todos los países sobre el peligro de
que este año se produzca una pandemia de este virus.

Se abre la veda

Del 1 de octubre al 30 de
noviembre podrán vacunarse contra la gripe, ya sea por iniciativa propia, ya
sea por prescripción médica, todas las personas mayores de 60 años, una novedad
respecto de años anteriores en los que sólo se aconsejaba inocular la vacuna a
los mayores de 65. Las vacunas se administrarán a través de la red pública de
centros de salud, mutuas y gabinetes médicos de empresa a partir de ese
momento, aunque las fechas podrían variar levemente según cada Comunidad
Autónoma. Con esta campaña de vacunación, sanidad pretende conseguir una ?inmunización
en anillo? en la que los sectores más directamente implicados serán los
servicios públicos y sanitarios, encargados de garantizar el correcto
funcionamiento de toda la red sanitaria, en caso de una incidencia generalizada
del virus o de una anunciada y probable pandemia.

Seis millones de españoles van a ver cómo la gripe
pasa por su lado sin hacer estragos: son los que han decidido vacunarse, un
millón más que el año pasado

La ?antigripal? de este año

La dificultad que entraña el
control del virus de la gripe, también llamado virus Influenza, se debe a los
ligeros cambios que se producen en las proteínas de su envoltura externa, lo
que supone una estrategia de supervivencia para el virus, y un quebradero de
cabeza para nuestro sistema inmune. Son las mil caras del virus influenza, que
lo vuelven tan escurridizo a manos de los laboratorios y que les obligan a
diseñar nuevas vacunas cada año, de acuerdo con los datos suministrados por los
observatorios de la OMS.

La vacuna para la campaña
2003/2004 tiene la misma composición que el pasado año, y se compone de dos
subtipos de la cepa A, como son la New Caledonia H1N1
y la Moscú H3N2 y una variante de la cepa B, la Hong Kong/330/2001. Su eficacia varía entre el 65 y el 85 % y es
activa a las dos semanas de ser inoculada, aunque sólo sirve para una
temporada.

La cuarta cepa

Aunque el virus de la gripe
cambia constantemente (cada año se producen variaciones antigénicas menores en
el genoma influenza), lo que realmente supone un motivo de alarma es que se
produzcan variaciones antigénicas mayores en las cepas tipo A de la gripe, lo
que suele ocurrir cada 10 ó 12 años y en cuyo caso se puede producir una alta
incidencia del virus o una pandemia. La OMS ha alertado de la posibilidad de
una pandemia derivada de la aparición de una cuarta cepa del virus, procedente
de una mutación del virus influenza aviar, que ya el pasado mes de febrero
logró saltar la barrera de la especie afectando a humanos (250 casos) en
Holanda y Bélgica.

Creado un Comité Nacional

Esta cuarta cepa del virus
podría provocar, según datos de la OMS, hasta 650.000 muertes en menos de dos
años en todo el mundo, lo que ha llevado a la OMS a recomendar a todos los
países que dispongan de comités nacionales encargados de la preparación del plan
de actuación para hacerle frente. Siguiendo estas recomendaciones, el Gobierno
español ha constituido un Comité Nacional para la prevención, el control y el
seguimiento de la evolución epidemiológica del virus de la gripe, presidido por
la ministra Ana Pastor, y que sería quien, llegado el caso, coordinaría los
trabajos de organización del sistema sanitario y de la producción de vacunas. Según la OMS, esta posibilidad existe a corto
plazo y aún no hay vacunas que permitan controlar la situación, aunque ya se
está trabajando para conseguir una vacuna eficaz. Además, se establecerá con el Ministerio de Agricultura, Pesca y
Alimentación la coordinación con los sistemas de vigilancia de la gripe animal.
La vigilancia humana de la gripe es imprescindible que se complemente con la
vigilancia en los animales, especialmente de cara a detectar brotes en animales
con capacidad de transmisión al ser humano.

Inevitable y posiblemente inminente

Así y con independencia de la
reaparición del SRAS, existe la práctica certeza de que en Europa va a surgir
una epidemia o pandemia por una variante del virus de la gripe. De esta forma
lo ha manifestado el Dr. David Haymann, director
ejecutivo de Enfermedades Transmisibles de la OMS, quien en uno de los cursos
de la Universidad Complutense de El Escorial celebrado este verano, afirmó
además que el SRAS rebrotaría en otoño con toda probabilidad, con el
descendimiento de la temperatura.

Para distinguirla del SRAS

Uno de los motivos por los que
la OMS recomienda a todos los países duplicar su vigilancia ante la gripe este
año, es la semejanza que guardan sus síntomas con los del Síndrome Respiratorio
Agudo Severo (SRAS), cuyo rebrote por el momento, ha obligado a poner en
cuarentena en Singapur a unas 50 personas. El objetivo de la recomendación no
es proteger directamente contra el SRAS, sino reducir el número de neumonías
producidas por gripe mediante una alta cobertura de la inmunización contra esta
enfermedad y así poder identificar con mayor facilidad las neumonías producidas
por el virus del SRAS.

Síntomas

La puerta de entrada de este muy contagioso virus es respiratoria,
presentándose con posterioridad una fase de multiplicación viral. Los síntomas
más comunes de la gripe incluyen la aparición brusca de fiebre alta (entre 38º
y 40º), que dura entre tres y cinco días, cefalea, tos, debilidad muscular,
escalofríos, malestar general y ojos llorosos.

Un plan de la mano de la OMS y la UE

Llegado el caso, el
Ministerio de Sanidad ha diseñado un plan en varias fases, coordinado con la
OMS y la Unión Europea (UE) para la prevención de una posible pandemia, que se
activaría en cuanto existiera el más mínimo indicio internacional del cambio en
uno o dos de los antígenos superficiales del virus A de la gripe. En una
primera fase se intensificaría la vigilancia en la red epidemiológica nacional
para detectar la aparición de los primeros casos. En este sentido, Ministerio y CC.AA.
dotarán al Centro Nacional de Microbiología y al Centro Nacional de Epidemiología
(ISCIII) de los recursos necesarios para potenciar su papel como referentes del
sistema de vigilancia y control de la gripe. La segunda fase consistiría en una revisión de los programas
de vacunación de todas las CCAA, con la previsión de los fármacos antiepidémicos necesarios para atender a toda la población
de riesgo, y por último el diseño de una respuesta de emergencia, manteniendo
operativos todos los servicios comunitarios de la red de salud pública.

Nunca antibióticos

Si Sanidad defiende la
vacunación como primera medida contra la gripe y la de mayor eficacia, se opone
a la administración de antibióticos para luchar contra ella, ya que, además de
no resultar eficaces contra el virus de la gripe, en cambio su administración
indiscriminada puede generar resistencias bacterianas. La figura del médico de
Atención Primaria (AP), es la más indicada para prescribir el tratamiento
adecuado ante la aparición de los primeros síntomas, por lo que debe ser el
primer consultado.

Más recomendaciones

Junto a la vacuna contra la
gripe, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) insiste en
que se suministre la vacuna contra al neumococo a las personas de más de 65
años y a los adultos aquejados de bronquitis crónica o enfisema. En un
comunicado, la SEPAR recuerda que esta bacteria genera cada invierno una
elevada mortalidad en personas ancianas o con carencias en sus sistemas innunitarios.

¿Y los niños?

Aunque el Comité Asesor de
Vacunas (CAV), de la Asociación Española de Pediatría (AEP), no recomienda la
administración sistemática de la vacuna de la gripe
a niños sanos, sí se podría valorar esta posibilidad en próximas
campañas. Sin embargo, insiste en la exhaustiva prevención de la gripe en
todos los niños con enfermedades crónicas, especialmente respiratorias, o
inmunitarias, que hagan sospechar que podrían sufrir una gripe natural
especialmente virulenta.

Las pandemias del siglo XX

Las primeras referencias
históricas de la gripe las encontramos en las descripciones que hace
Hipócrates, padre de la medicina, allá por el 412 a. de Cristo: una enfermedad
respiratoria que durante unas semanas mató a muchas personas y luego
desapareció, o “catarros epidémicos unidos a épocas estacionarias”. En
el siglo XX, se produjeron tres grandes pandemias mundiales de gripe: la
primera fue la llamada Gripe Española, que tuvo lugar entre los años 1918 y
1919, y que tuvo como resultado entre 20 y 40 millones de muertes en todo el
mundo. Coincidiendo con la Primera Guerra Mundial, el comienzo de la pandemia
se produjo en el frente occidental y se ocultó para mantener la moral de los
ejércitos. En 1957-58 tuvo lugar la segunda pandemia, denominada Gripe
Asiática, que produjo 70.000 muertes en Estados Unidos. La última pandemia
conocida fue la Gripe de Hong Kong,
que causó 40.000 fallecimientos en Estados Unidos, en 1968-69. Estas pandemias
están relacionadas con virus de origen animal (1918, cepa porcina; 1957 y 1968,
cepas aviares). Más recientemente hemos asistido a la aparición de subtipos
diferentes del virus A como el (H5N1) en 1997 o el (H9N2) en 1999, ambos en Hong Kong.



COMPARTIR Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestBuffer this page