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La hepatitis C es la principal causa de muerte en pacientes coinfectados por VIH

La hepatitis C es la principal causa de muerte en pacientes coinfectados por VIH

A lo largo de los últimos años se ha producido un incremento considerable de pacientes infectados por VIH que reciben tratamiento para la hepatitis C. el principal motivo radica en que “cualquier especialista que trabaja con  pacientes infectados por VIH está sensibilizado con la hepatopatía crónica por virus C”, señala el Dr. Santiago Moreno, jefe de Enfermedades Infecciosas del Hospital Ramón y Cajal de Madrid y coordinador de la 4ª Reunión de Actualización de la Co-Infección VIH/VHC, que se celebra mañana en Madrid.

Asimismo, la infección del virus C (VHC) de la hepatitis se ha convertido en la principal causa  de muerte, “la primera causa no estrictamente relacionada con el VIH”, matiza el Dr. Moreno. No obstante, a pesar de que el tratamiento antirretroviral ha permitido prolongar la supervivencia y mejorar la calidad de vida de los pacientes infectados por VIH,  no ha logrado impedir que en pacientes infectados por el virus C, la enfermedad hepática progrese y, en determinados casos, cause la muerte del paciente.

En la actualidad hay tres cuestiones clave en torno a las pautas de tratamiento -basadas en interferón pegilado y ribavirina- para los pacientes co-infectados: cuándo iniciar el tratamiento, cuál es la duración óptima y cómo lograr adherencia al mismo por parte de estos pacientes, en función de diversos factores, tales como el genotipo, la carga viral y el grado de fibrosis.

La mayoría de los expertos coinciden en que el inicio del tratamiento debe ser tan precoz como sea posible tras el diagnóstico. “Si se puede, incluso antes de que comience el tratamiento antirretroviral, con el fin de evitar interacciones y mayor número de efectos adversos”, afirma el Dr. José Hernández Queró, Jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas en el Hospital Universitario San Cecilio de Granada.

En cuanto a la duración óptima del tratamiento en pacientes coinfectados, el Dr. Juan Antonio Pineda, de la Sección de Enfermedades Infecciosas del Hospital de Valme de Sevilla, considera que “ajustar la duración del tratamiento a la cinética vírica es clave”. En este sentido, “los pacientes con genotipo 1 ó 4 respondedores lentos pueden beneficiarse de tratamientos de 72 semanas, en tanto que los portadores de genotipo 2 ó 3, con respuesta viral rápida, probablemente no necesitan más de 24 semanas de tratamiento”, señala el Dr. Pineda.

No obstante, hay que tener en cuenta que la cinética de aclaramiento del VHC en pacientes coinfectados es más lenta que en monoinfectados. De todas formas, “todavía no existen ensayos clínicos con pacientes coinfectados que comparen los resultados de las estrategias de prolongación de tratamiento con la terapia estándar”, señala el Dr. Pineda. En cualquier caso, a la luz de los conocimientos actuales, como mínimo, “los respondedores lentos deberían tratarse 72 semanas”, concluye.

Asimismo, durante la reunión se abordarán las novedades relativas al manejo más eficaz de los efectos secundarios del tratamiento, con el fin de lograr adherencia al mismo. De esta manera, “los pacientes que deciden iniciar el tratamiento deben ser conscientes de los efectos secundarios que puedan surgir”, señala el Dr. Moreno.

No obstante, los centros hospitalarios ofrecen un gran apoyo para solucionar los problemas que puedan surgir a estos pacientes, ya que esto “condiciona que la adherencia sea mayor que la que inicialmente cabría estimar, a lo que hay que sumar el hecho de que son pacientes con un adecuado control de la infección por VIH, y por tanto, son buenos adherentes a la medicación antirretroviral”, concluye el Moreno.

El futuro del tratamiento de los pacientes coinfectados discurrirá de forma paralela al del tratamiento de los monoinfectados. La incorporación de los nuevos fármacos: inhibidores de la proteasa y de la polimerasa, que en combinación con los actuales “permitirán construir regimenes más potentes y eficaces, de forma similar a lo que ocurrió con el tratamiento del VIH en su día”, afirma el Dr. Hernández Queró.

 





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