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La leche y sus derivados. alimento indispensable.

La leche y sus derivados. alimento indispensable.

Desde que hace 5000 años el hombre del mesolítico
descubriera el ordeño, el consumo de leche se ha establecido en la dieta de
todas las culturas y civilizaciones, sin excepción. Hoy en día, las leches
enriquecidas con calcio y ácidos grasos permiten conseguir un alimento aún más
completo y saludable que el de la prehistoria

El calcio que consumimos

Según se recoge en el libro Leche, lácteos y
salud
, el 35% de la población infantil y juvenil realiza ingestas insuficientes de leche y lácteos, situación que se
extiende al 40% de la población adulta y al 60% de las personas mayores de 65
años. El dato positivo es que los niveles más altos de consumo corresponden a
los niños y niñas de entre 2 y 5 años, colectivo al que también corresponde el
mayor consumo de yogur.

?La hora del desayuno, la
media mañana y la merienda son momentos muy oportunos para incorporar a la
dieta leche o derivados lácteos. Además, en cuanto a los más pequeños, debe
hacerse un especial esfuerzo desde los colegios para que sus comedores ofrezcan
diariamente un lácteo y una pieza de fruta?, afirma el doctor Javier Aranceta, secretario
general de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria de la Universidad de
Navarra.

Ríos de beneficios

  1. Todos los expertos que han participado en la
    elaboración de esta obra coinciden en señalar el gran aporte de poteínas de alta calidad y digestibilidad, grasas e
    hidratos de carbono, calcio de fácil asimilación, vitaminas (entre las que
    destaca la vitamina A y D), fósforo, magnesio, zinc y otros nutrientes
    beneficiosos, contenido en la leche y sus derivados.
  2. La leche y sus derivados ayudan a prevenir el
    ictus isquémico y la tensión arterial alta, uno
    de los factores de riesgo de esta enfermedad.
  3. El manual también muestra una menor incidencia de
    síndrome metabólico en relación con el mayor consumo de leche y lácteos.
    Junto a una dieta y una serie de hábitos saludables, la leche y los lácteos,
    especialmente enriquecidos con calcio y ácidos grasos omega-3, previenen
    no sólo enfermedades óseas, sino también cardiovasculares y metabólicas.
  4. Los lácteos bajos en grasa, además, reducen las
    posibilidades de gota y atenúan el aumento de peso en dietas hipercalóricas.
  5. Las leches enriquecidas con calcio y ácidos
    grasos omega-3 son especialmente buenas durante el embarazo, la lactancia
    y la infancia, ya que contribuyen al desarrollo del sistema nervioso, del
    cerebro y de la retina. Estas leches, además, reducen los síntomas de
    enfermedades inflamatorias, asma y problemas de piel.

Gallegos, castellano-leoneses, asturianos y vascos son
los mayores consumidores de leche en nuestro país. Por el contrario, catalanes
y valencianos dejan mucho que desear respecto al consumo recomendado de 3-4
raciones diarias



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