ESTÁS LEYENDO...

La mastectomía preventiva permite reducir el riesg...

La mastectomía preventiva permite reducir el riesgo de padecer cáncer de mama, pero no garantiza la supervivencia

La mastectomía preventiva permite reducir el riesgo de padecer cáncer de mama, pero no garantiza la supervivencia
La decisión de la actriz Angelina Jolie de someterse a una doble mastectomía preventiva ante un elevado riesgo de padecer cáncer ginecológico ha reabierto el debate acerca de la importancia de la prevención y la detección precoz del cáncer, en este caso, hereditario. Las unidades de riesgo oncológico, como la de Salud de la Mujer Dexeus, tienen como objetivo la detección precoz mediante estudios genéticos que analizan el comportamiento hereditario de algunos genes.

Actualmente la mayoría de los cánceres que existen son esporádicos, sólo entre el 20% y 25% son hereditarios, de los cuales entre el 10% y el 20% responden a una agregación familiar y el 5%-10% son puramente hereditarios. El cáncer de mama es el más frecuente en la mujer, con un riesgo acumulado a lo largo de la vida del 8,9% para la población general el cual varía en función de la edad. El cáncer de ovario es menos frecuente pero tienen una mortalidad mayor siendo la cuarta causa de muerte por cáncer en las mujeres.

Ante la gran prevalencia de estos dos cánceres, un grupo de científicos norteamericanos consiguieron clonar en 1994 el gen BRCA1 para el cual se estima un 85% de riesgo de cáncer de mama y 39% de cáncer de ovario. Un año más tarde se clonó BRCA2 el cual se asocia a un riesgo de cáncer de mama y de ovario inferior a BRCA1, siendo del 80% para el cáncer de mama hasta los 70 años y de alrededor del 11 % para cáncer de ovario. Por otro lado, el riesgo de desarrollo de un cáncer de ovario después del de mama es del 12% para BRCA1 y del 7% para BRCA2.

El diagnóstico de estos dos genes se realiza a partir de una muestra de sangre periférica. Si el test sale negativo significa que no se tiene los genes BRCA, aunque eso no significa que no se tengan otros que también predispongan a la aparición de cáncer de mama u ovario.

La mastectomía preventiva
Los primeros estudios nos mostraron que la mastectomía reduce el riesgo de sufrir cáncer de mama y de ovario en un 89,5% en los grupos de riesgo moderado y en un 90% en los grupos de riesgo alto. Se considera que una persona está dentro de un grupo de riego alto cuando se tienen familiares de primer grado, como madres o hermanas, con uno o dos casos de cáncer de mama u ovario, con un cáncer de mama detectado a una edad muy temprana o con cáncer de mama y ovario a la vez. Actualmente la mastectomia conservadora de piel presenta una reducción de riesgo cercana al 100%.

En cualquier caso, la mastectomía no debe nunca recomendarse, sino que debe ser una opción de prevención. El médico debe valorar con la paciente todas las opciones y debe explicar las implicaciones psicológicas que comporta la cirugía. Hay que tener en cuenta, además, que la extirpación mamaria no tiene un impacto en la supervivencia, tan solo se reduce en un nivel muy alto el riesgo de sufrir cáncer.

El Dr. Rafael Fábregas, Consultor de Ginecología Oncológica y Mastología de Salud de la Mujer Dexeus, alerta de las consecuencias físicas y psicológicas de la mastectomía y recomienda “que la decisión se tome de forma personalizada entre el médico y la paciente una vez sopesadas todas las alternativas terapéuticas”. Es más, una vez se decide optar por una mastectomía, “existen distintas opciones a discutir con la paciente, desde la mastectomía total hasta la mastectomía subcutánea, en la que puede persistir tejido mamario residual con potencial de malignizar”, añade el Dr, Fábregas

Por otro lado, algunas pacientes no consideran aceptable este procedimiento porque es irreversible y puede conllevar una morbilidad quirúrgica y psicológica (cambio en la imagen corporal, depresión, impacto en la sexualidad, pérdida de sensibilidad…). Teniendo en cuenta que en ningún caso se ha demostrado un beneficio en la supervivencia, “es importante saber individualizar en cada caso la mejor opción para la mujer”, advierte el Dr. Fábregas.

Alternativas a la mastectomía

El screening con resonancia magnética y la mamografía con iniciada a los 25 años resultan en una supervivencia similar a la mastectomía. Aunque la mastectomía es menos costosa, cuando se analiza la decisión, si ajustamos por calidad de vida, el screening con resonancia magnética y la mamografía es la mejor estrategia de reducción de riesgo.

Los expertos aseguran que la resonancia magnética tiene una tasa destacada de falsos positivos. Esto significa que con la práctica de la resonancia magnética, se detectan lesiones sospechosas que requieren una biopsia y que finalmente no serán malignas. A pesar de ello es con diferencia la técnica que tiene mejor sensibilidad para detectar el cáncer de mama.

Otra alternativa es la práctica de una anexectomía preventiva. Cuando esta se realiza en mujeres premenopáusicas, se consigue una reducción del riesgo de cáncer de ovario del 95% y del cáncer de mama en un 50%. Esta es una opción muy razonable ya que el cáncer de ovario es mucho más agresivo que el de mama. La práctica de una anexectomía bilateral preventiva tiene un impacto en la supervivencia por cáncer en estas pacientes. En estos casos se debe advertir siempre del riesgo de una menopausia precoz.

La prevención primaria del cáncer de mama y cáncer de ovario debe basarse ante todo en la recomendación de un estilo de vida sano. La obesidad, sobre todo a edades jóvenes, puede suponer un factor de riesgo en portadoras de las mutaciones BRCA1 o BRCA2. La evidencia científica muestra como la práctica de actividad física constante y un peso adecuado retrasan el riesgo de sufrir cáncer de mama.





¿TE HA GUSTADO ESTE ARTÍCULO?