ESTÁS LEYENDO...

Obesidad: en la génesis del cáncer

Obesidad: en la génesis del cáncer

Obesidad: en la génesis del cáncer

El sedentarismo y el consumo elevado de alimentos ultraprocesados característicos del estilo de vida occidental está provocando un aumento de las tasas de obesidad y sobrepeso en todo el planeta, lo que, a su vez, repercute en un incremento sin precedentes de las tasas de cáncer.

Esta es la principal conclusión de un nuevo informe del Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer (WRCF, por sus siglas en inglés), titulado Dieta, nutrición, actividad física y cáncer: una perspectiva global. Según este organismo, la obesidad y el sobrepeso causan al menos 12 tipos distintos de cáncer, cinco más de los considerados en su último informe del año 2007, y alerta de que a medida que se extienda el estilo de vida occidental por el globo, la prevalencia del cáncer aumentará. Así, se prevé que para 2035 el número de nuevos casos de cáncer aumente en un 58%, alcanzando en torno a los 24 millones de casos en todo el mundo.

A pesar de las limitaciones del estudio, el informe señala que hay pruebas consistentes de que estas dos enfermedades metabólicas -obesidad y cáncer- se pueden contar como principal factor de riesgo de los tumores de hígado, ovario, próstata, estómago, boca y garganta, colorrectal, de mama (post menopausia), vesícula, riñón, esófago, páncreas y útero.

Aumento de peso y riesgo de cáncer

“Se sabe que el tejido adiposo visceral se asocia con un incremento en la incidencia de eventos cardiovasculares. La grasa abdominal también se asocia a un mayor riesgo de diabetes tipo 2 y de síndrome metabólico tal y como han demostrado distintos estudios, por tanto, la acumulación de grasa tanto por sobrepeso como por obesidad se asocia a numerosas patologías”, explica Adelardo Caballero, director del Instituto de Obesidad. Pero, además, desde hace algunos años varias investigaciones han explorado por qué estas patologías pueden aumentar el riesgo y desarrollo del cáncer. Según la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) entre los posibles motivos se incluyen:

  • Aumento de los niveles de insulina y del factor de crecimiento insulínico tipo 1, lo que puede contribuir a que algunos tipos de cáncer se produzcan.
  • Inflamación crónica de nivel bajo, la cual es más frecuente en las personas con obesidad y la cual se encuentra relacionada con un aumento en el riesgo de cáncer.
  • Cantidades más elevadas de estrógenos producidas por el tejido graso, lo que puede desencadenar el crecimiento de algunos tipos de cáncer, como el cáncer de mama o de endometrio.
  • Las células grasas también pueden afectar los procesos que regulan el crecimiento de las células cancerosas.

La dieta “anticáncer”

De todo ello se deduce que los diferentes patrones de dieta y actividad física a lo largo de la vida se combinan para hacernos más o menos susceptibles al cáncer. “La Organización Mundial de la Salud defiende que los embutidos y carnes rojas elevan el riesgo de cáncer. Asimismo las bebidas alcohólicas, los edulcorantes artificiales, así como los elementos empleados para preparar los ahumados, entre otros productos”, explica el doctor Caballero.

¿Y cuál sería entonces esa dieta anticancer y antiobesidad? Este experto señala que tanto en un caso como en otro, “lo importante es llevar una dieta sana y equilibrada en la que abunden las frutas y verduras, las harinas no refinadas, las legumbres, las carnes como el pollo y el pavo, los pescados, sobre todo con alto contenido en Omega 3. Asimismo, se deben evitar las grasas, los alimentos procesados, las bebidas azucaradas, el exceso de sal, y la bollería industrial“.

10 recomendaciones incluidas en el informe del WCRF

  1. Mantenga su peso dentro del rango saludable y evite incrementarlo en la vida adulta.
  2. Manténgase físicamente activo como parte de la vida cotidiana: camine más y siéntese menos.
  3. Siga una dieta rica en cereales integrales, verduras, frutas y legumbres, ¡que sean una parte importante de su dieta diaria habitual!
  4. Limite el consumo de ‘comida rápida’ y otros alimentos procesados ​​altos en grasa, almidones o azúcares.
  5. Limitar el consumo de carnes rojas y procesadas.
  6. Limitar el consumo de bebidas azucaradas.
  7. Para prevenir el cáncer, es mejor no beber alcohol.
  8. No consumir suplementos para la prevención del cáncer.
  9. La lactancia materna es buena tanto para la madre como para el bebé.
  10. Después de un diagnóstico de cáncer siga estas recomendaciones y consulte con el especialista qué es lo más correcto en su caso.

 





¿TE HA GUSTADO ESTE ARTÍCULO?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.