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La osteoporosis. una enfermedad silente.

La osteoporosis. una enfermedad silente.

Los datos son alarmantes: más de tres millones de personas en España padecen osteoporosis. Según la Fundación Hispana de Osteoporosis y Enfermedades Metabólicas Óseas (FHOEMO), uno de cada 22 españoles padecerá osteoporosis en el siglo XXI.

Descubrir la propia fragilidad de nuestra estructura ósea sólo es cuestión de tiempo. Aunque en principio no se manifieste externamente, la osteoporosis implica una pérdida gradual de masa ósea inevitable que se agrava con la edad. Si el pico de masa ósea se sitúa en torno a los 25-30 años, su pérdida gradual se produce a partir de los 35 años. En España, un 32% de las mujeres en edad menopáusica padecen osteoporosis, mientras que el porcentaje de varones de la misma edad se eleva a un 19 %. Siendo la enfermedad metabólica ósea más frecuente, afecta a casi la mitad de las personas mayores de 76 años.

Tras la calma, la tempestad

Esta enfermedad, caracterizada por una pérdida de masa ósea y un deterioro de la microestructura del hueso, causa una gran fragilidad en todo el esqueleto, que puede desembocar en fractura, sobre todo en zonas vertebrales, cadera, pelvis y brazo. De incidencia tres veces mayor en la población femenina que en la masculina, la fractura de cadera se ha revelado como la complicación más severa de la osteoporosis, definida como la epidemia ortopédica y silenciosa de los países occidentales. No sólo la fractura de cadera, sino también la de fémur, vértebra y muñeca preocupan a los especialistas, cuya principal labor se encamina ahora a la prevención de esta patología.

Concretamente en España se producen cada año 60.000 fracturas de cadera, cuyo índice de mortalidad se ha situado en torno al 20 %, cifra que, según expertos, puede llegar a triplicarse en el Siglo XXI debido al envejecimiento de la población en nuestro país (actualmente superan el 13,1% y en el 2.010 llegarán al 15,1%).

Factores de riesgo (por orden de importancia)

  • Menopausia precoz. La pérdida de estrógenos propia de la menopausia es un factor de riesgo importante.
  • Historia personal de fracturas previas. Según la Organización Mundial de la Salud, para el año 2.040 el número de fracturas debidas a osteoporosis en Europa se duplicará. Las personas que sufren fracturas traumáticas tienen una masa ósea baja en el 80 ó 90 por ciento de los casos. La osteoporosis es la enfermedad responsable de unas 500.000 fracturas al año en los ancianos españoles y la causa de más de 80.000 estancias hospitalarias, según se ha puesto de manifiesto en el Curso de Fracturas en el Anciano organizado por el Hospital del Valle de Hebrón de Barcelona.
  • Tratamiento prolongado con corticoides.
  • Peso inferior a 55 Kg tras la menopausia.
  • Antecedentes familiares de osteoporosis. En un 80% de los casos la osteoporosis se debe a factores genéticos, mientras que un 20% se producen a consecuencia del estilo de vida y de la alimentación.
  • Tabaquismo.
  • Ingesta pobre de calcio y Vitamina D. Aunque una dieta rica en calcio y el sol moderado proporcionan ambos elementos, existen suplementos que resultan muy recomendables.
  • Sedentarismo y ejercicio físico escaso.
  • Alto consumo de alcohol.
  • Estrategias de prevención

    Dado que la osteoporosis ha sido clasificada como una enfermedad silenciosa, ya que no proporciona síntomas que avisen del comienzo de la enfermedad hasta que se producen microfracturas o fracturas, la principal estrategia debe ir encaminada a la prevención y/o recuperación de la masa ósea.

    Según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), una prevención primaria de la osteoporosis debe empezar desde la infancia con la obtención de un buen pico de masa ósea mediante una dieta equilibrada y rica en calcio y vitamina D, que incluya medio litro de leche al día. Una dieta rica en fibra, lácteos y frutas puede prevenir o mejorar la evolución de esta enfermedad. También son importantes el ejercicio moderado habitual y la ausencia de hábitos nocivos como el alcohol o el tabaco.

    La prevención secundaria está encaminada a evitar la pérdida de masa ósea, principalmente en la mujer durante la menopausia, manteniendo las medidas anteriores y, en su caso, mediante tratamiento farmacológico.

    El calcio: una gran ayuda

    Dentro de la dieta, el calcio juega un papel fundamental, puesto que sin calcio no habría esqueleto, o al menos éste no estaría mineralizado. La ingesta de calcio durante la etapa de desarrollo esquelético condiciona el pico de masa ósea, por lo que los cambios en la ingesta dietética de calcio serán capaces de inducir cambios en la tasa de renovación ósea.

    Son numerosos los estudios que han demostrado que los suplementos de calcio son capaces de retardar la tasa de pérdida ósea en mujeres después de la menopausia con o sin fracturas osteoporóticas. Además, todos los expertos coinciden en la necesidad de una ingesta de calcio adecuada durante la infancia y la adolescencia para conseguir un mayor pico de masa ósea, estimulando el desarrollo de la masa esquelética, y en la necesidad de mantener esa ingesta adecuada a lo largo de la vida, teniendo en cuenta que la necesidades se elevan de nuevo en la postmenopausia y en la edad avanzada.

    Según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, una dieta adecuada para prevenir la osteoporosis debe aportar diariamente entre 1.000 y 1.500 mg de calcio. También son recomendables la realización de ejercicio físico moderado y la vida al aire libre bajo el sol para potenciar la síntesis de la Vitamina D.

    Aunque se discute si el calcio es suficiente como tratamiento, lo que sí está claro es que la administración de calcio es esencial como acompañante de cualquier otro tratamiento farmacológico. En España son numerosos los preparados disponibles, y se formulan como carbonato cálcico (el que proporciona una mayor cantidad de calcio elemento, con un porcentaje del 40%), fosfato cálcico, cloruro cálcico, lactogluconato, pidolato en forma más compleja como hidroxiapatita. Las diferencias a nivel de absorción en estos preparados son prácticamente inexistentes, si bien no lo son respecto a los niveles de calcio que contienen.

    LA OSTEOPOROSIS CONSTITUYE UN PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA DE GRAN IMPORTANCIA EN LOS PAÍSES INDUSTRIALIZADOS, QUE AFECTA A LA CALIDAD DE VIDA DE LOS ANCIANOS Y A SU BIENESTAR PSICOEMOCIONAL Y HABILIDAD PSICOSOCIAL.

    LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD Y LA FEDERACIÓN INTERNACIONAL DE OSTEOPOROSIS RECOMIENDAN QUE LAS MUJERES CON MÁS DE 65 AÑOS Y LAS MENORES DE 65 AÑOS CON FACTORES DE RIESGO SE SOMETAN A UNA DENSIOMETRÍA ÓSEA, TÉCNICA QUE PERMITE VALORAR LA DENSIDAD MINERAL EN LOS HUESOS Y PREDECIR EL RIESGO DE FACTURA.



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