ESTÁS LEYENDO...

La terapia hormonal sustitutiva es más beneficiosa...

La terapia hormonal sustitutiva es más beneficiosa en mujeres con menopausia precoz

La eficacia de la terapia hormonal sustitutiva es mayor cuanto más joven sea la mujer, y demuestra mejores resultados en las mujeres con insuficiencia ovárica prematura o con menopausia precoz. Es una de las conclusiones de los expertos de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM) que se han dado cita en el XIII Congreso Nacional de Salud y Medicina de la Mujer (SAMEM) que se celebra desde hoy y hasta el viernes en Madrid.
 Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentos
“La ausencia de estrógenos a edades tempranas constituye un factor de riesgo para diversas enfermedades a largo plazo, además de las molestias clínicas que estas pacientes padecen, por lo que las sociedades científicas han llegado a un acuerdo sobre las ventajas del tratamiento con terapia hormonal en esta franja de edad”, comenta el doctor Plácido Llaneza, presidente electo de la AEEM. Asimismo, las mujeres en las que la menopausia acontece dentro del rango de edad considerado normal, entre los 45 y los 55 años, también se puede beneficiar del uso de la terapia hormonal cuando presentan síntomas clínicos que alteran su calidad de vida (sofocos, insomnio, irritabilidad, falta de deseo sexual, etc.), siempre que se empleen bajo control médico y durante un periodo de tiempo razonable.

En la actualidad, entre el 10 y el 16% de las mujeres siguen una terapia hormonal para tratar los síntomas de la menopausia, aunque su uso continúa estando limitado pese a sus efectos positivos demostrados. En opinión del doctor Rafael Sánchez Borrego, presidente de la AEEM, la terapia hormonal constituye el tratamiento más fisiológico para los síntomas de la menopausia. “Si la gran mayoría de los síntomas menopáusicos obedecen al déficit de estrógenos que se produce en la menopausia, parece lógico corregir este déficit mediante el aporte de dichas hormonas para aliviar los síntomas”, comenta el doctor.

En opinión del doctor Llaneza, la terapia hormonal continúa registrando una elevada eficacia con respecto a otros tratamientos. “Diversos fármacos utilizados para el alivio de los sofocos y para prevenir el riesgo cardiovascular no han demostrado una efectividad tan alta como la terapia hormonal.  Algo similar ocurre con el amplio arsenal utilizado para el tratamiento de la osteoporosis postmenopáusica. Todos estas terapias se enfocan a aspectos concretos del síndrome climatérico y no lo abordan en su conjunto como lo hace la terapia hormonal”.

Los beneficios de la tibolona
En los últimos años los expertos han podido comprobar una mejora de los resultados gracias al uso de la tibolona, comercializada como terapia hormonal posmenopáusica en más de 70 países y cuyo rendimiento clínico ha demostrado una elevada eficacia en el tratamiento de los síntomas menopáusicos. El tratamiento con tibolona se recomienda, principalmente, para paliar la disfunción sexual, uno de los síntomas más frecuentes durante la posmenopausia, ya que puede afectar a alrededor del 63% de las mujeres en esta etapa. “En este campo, la tibolona presenta ventajas sobre otras terapias hormonales siendo más efectiva que la terapia hormonal convencional”, explica el doctor Llaneza.

Precisamente a la vista de los beneficios de esta terapia surgió el llamado consenso de la tibolona, un posicionamiento impulsado por la AEEM sobre la utilidad de esta terapia para el abordaje de los síntomas asociados al déficit de estrógenos durante la posmenopausia en mujeres sanas que lo usan cerca de la menopausia. A juicio del doctor Llaneza, “el documento de consenso puede llegar a convertirse en una herramienta útil para el médico que trata a este tipo de mujeres, ya que puede ayudarle a mejorar el diagnóstico y tener a su disposición varias evidencias científicas sobre su uso en mujeres sanas”.

Fruto de ese consenso, y como instrumento de ayuda para reforzar la comunicación entre el profesional y las mujeres, la AEEM ha publicado una guía práctica, conocida como Menoguía, sobre el uso de la tibolona. “El documento debe servir para mejorar la situación actual en la que un gran número de mujeres soportan estoicamente los síntomas menopásucios sin ningún tipo de ayudas o, en ocasiones, con remedios de escasa efectividad y con riesgo de posibles efectos secundarios que no han sido estudiados completamente”. En este sentido, este experto añade que “la menoguía ha de obligarnos a hacer una reflexión sobre la necesidad de distinguir distintos tipos de pacientes con arreglo a los factores de riesgo que presenten y a que los médicos conozcan de forma más profunda los diversos tratamientos hormonales con sus ventajas e inconvenientes”.