… la vida imposible.

Reinan por doquier, y
mientras ellos se preparan para atacar, nosotros lo hacemos para defendernos:
pastillas, sprays, cremas, pulverizadores,
mosquiteros? todo un arsenal con el que librar la dura batalla del verano,
batalla que para algunos es realmente una cuestión de vida o muerte. Si las
picaduras de insectos revisten poca importancia, en las personas alérgicas
pueden representar un verdadero peligro, con el riesgo añadido de que se
produzca incluso una reacción anafiláctica con pérdida de conocimiento, sobre
todo en el caso de picaduras de himenópteros (avispas y abejas). Las reacciones
a las picaduras pueden ser de tipo local o de tipo general. Las primeras se
limitan a la zona de la picadura, y se manifiestan en forma de dolor o
tumefacción. Las reacciones de tipo general, más serias, pueden ser de tipo
alérgico, -frecuente en niños especialmente sensibles y que se manifiestan en
forma de urticaria, hinchazón generalizada, dificultad respiratoria o shock anafiláctico-, o tóxicas, si el ataque de insectos ha
sido masivo. Vigila estrictamente a tu hijo y llévale inmediatamente al médico
si observas edemas (zonas hinchadas), si le salen muchos ronchones, si no puede
hablar bien o si tiene dificultad para respirar. El peligro es mucho mayor si
la picadura se ha producido en el cuello, los ojos, la cara, la garganta, o la
boca. El médico te indicará cuál es la medicación a seguir (normalmente a base
de antihistamínicos o corticoides), y si el cuadro es grave, te indicará la
necesidad de que tu hijo lleve siempre una placa o pulsera en la que se indique
la medicación que debe tomar con urgencia.



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