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Las nuevas terapias biológicas para la EII grave buscan más precisión y personalización

Un 10% de los pacientes con Enfermedad Inflamatoria Intestinal grave no responde a los tratamientos biológicos actuales

Las terapias biológicas son las más eficaces para el tratamiento de los casos graves y persistentes y permiten a los pacientes recuperar, en buena medida, su calidad de vida, minimizando los síntomas y reduciendo el número de hospitalizaciones. Estos medicamentos incluso reducen el número de casos que deben desembocar en una intervención quirúrgica.

Los expertos de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD) consideran que la evolución de estos tratamientos hacia terapias cada vez más eficaces, más precisas y más individualizadas que permitan controlar la enfermedad y favorecer su remisión con los menores efectos secundarios, es hoy posible y clave al abordar esta enfermedad digestiva. La Enfermedad Inflamatoria Intestinal y sus avances terapéuticos es uno de los temas que se han tratado en el XXI Curso de Postgrado SEPD-AGA de Avances en Gastroenterología y Hepatología impartido en el LXXIII Congreso Anual de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD), celebrado en el marco de la Semana de las Enfermedades Digestivas, del 14 al 16 de junio en Valencia.

La Enfermedad Inflamatoria Intestinal es una patología crónica que engloba entre otras la Colitis Ulcerosa, que afecta al intestino grueso y al colon, y la Enfermedad de Crohn, que cursa con inflamación en cualquier área del tracto intestinal. Se trata de una enfermedad crónica que implica medicación de por vida y que afecta principalmente a personas jóvenes entre los 15 y los 30 años. “Es una enfermedad complicada que puede afectar a la calidad vida de personas
muy jóvenes”, explica el Dr. Manuel Barreiro, especialista en Aparato Digestivo y experto de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD), “aunque la enfermedad tiene períodos sin actividad o de remisión, los afectados van a medicarse de por vida y su calidad de vida, su vida social, laboral o incluso escolar, se verá irremediablemente afectada por los síntomas de la enfermedad. y por la necesidad de medicación crónica”.

Nuevos tratamientos
El tratamiento de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal en los casos graves y persistentes se basa en estimular el sistema antinflamatorio. Se utilizan para ello agentes biológicos, procedentes de fuentes vivas que actúan sobre los puntos específicos de inflamación al desbloquear una proteína llamada TNF-α. Así se consigue controlar la enfermedad y mantener la remisión. “El problema”, explica el Dr. Joaquín Hinojosa, especialista en Aparato Digestivo y
experto de la SEPD, “es que tenemos un 10% de pacientes que no responden al tratamiento y un 30% que entre los 6 meses y 1 año pierden la respuesta a éste, lo que nos obliga a intensificar el tratamiento o cambiar de agente biológico”.

Para dar respuesta a estos problemas y evitar que los pacientes deban someterse a una cirugía, que tampoco es garantía de remisión, pues en el caso de la enfermedad de Crohn suele reaparecer en casi el 90% de los casos, los expertos e investigadores trabajan en la búsqueda de nuevos fármacos que actúen por vías diferentes al TNF-α. “Creemos que en estos pacientes hay otros factores que mantienen la inflamación, por lo que se buscan y estudian nuevas moléculas que actúen sobre vías muy concretas, que serán muy selectivos y sin efectos secundarios”, explica el Dr. Hinojosa.

Cabe recordar que los efectos secundarios más importantes, al tratarse de fármacos que evitan la inflamación, están relacionados con la alteración de la capacidad inmunológica del intestino facilitando la aparición de infecciones oportunistas o potenciando el desarrollo de linfomas. Las nuevas terapias para pacientes graves de difícil control están ya en sus ensayos finales, por lo que en un futuro muy cercano, serán tratamientos individualizados, muy eficaces, que actuarán en zonas muy limitadas del intestino, con efectos secundarios controlados y con una administración más simple que la actual que es vía intravenosa o subcutánea.

Tanto los tratamientos biológicos actuales, como los que están a punto de llegar son fármacos complejos y caros que van a ser administrados a pacientes crónicos y jóvenes. Por lo que los especialistas son conscientes de que en la situación actual de crisis deben utilizarse con mucha responsabilidad.

En este sentido, el Dr. Yago Gonzalez Lama, especialista en Aparato Digestivo y experto de la SEPD, resume el papel que deben tener los expertos ante la Enfermedad Inflamatoria Intestinal del siguiente modo: “es nuestra obligación conocer más y mejor la enfermedad y las peculiaridad que desarrolla cada paciente, de este modo podemos ofrecerle un tratamiento adecuado y que sea coste efectivo porque no todos los tratamientos son para todos. Además, del mismo modo que los clínicos deben ser conscientes de lo que cuesta un tratamiento, debemos desempeñar un rol más importante en la administración de los recursos al decidir cómo usarlos, para no dejar sin tratamiento a los pacientes con una enfermedad más difícil de controlar y que por lo tanto más lo necesita”.

Diagnóstico, causas y tratamiento
Los síntomas de la Colitis Ulcerosa son básicamente diarreas con sangre y se llega al diagnóstico mediante colonoscopia. Mientras que la Enfermedad de Crohn tiene una sintomatología inespecífica que abarca desde diarrea y dolor abdominal, hasta anemia o retraso en el crecimiento, y se diagnostica mediante colonoscopia para el intestino grueso o resonancia magnética si la zona afectada es el intestino delgado.

No se conocen las causas de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal, pero en ambos casos se trata de cuadros en los que un desencadenante desconocido provoca una respuesta inflamatoria desordenada que termina atacando al propio intestino. Los expertos la asocian a factores ambientales, unidos a la predisposición genética.

Prevalencia de la enfermedad
Aunque no hay registro general de la enfermedad, a partir de los estudios realizados y los registros hospitalarios, los expertos consideran que la Enfermedad Inflamatoria Intestinal afecta a entre 180.000 y 200.000 personas. Con una incidencia de número de casos nuevos por 100.000 habitantes/año de entre 9 y 10 casos para la colitis ulcerosa y 5 y 7 casos para la enfermedad de Crohn. Aunque los expertos advierten también que aumenta la incidencia seguramente debido a factores ambientales y a la alimentación.





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