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Las ovejas, ¿también locas?.

Las ovejas, ¿también locas?.

No cambiaría la enfermedad (Encefalopatía Espongiforme Bovina), sino las víctimas. De demostrarse que una sola oveja ha sido infectada por el prión de la EEB, habiendo traspasado la barrera de las especies, el alcance sería, si cabe, aún mayor, ya que Gran Bretaña se vería obligada a acabar con toda su cabaña ovina. Un estudio publicado en la revista Trends in Microbiology, en cuya lista de investigadores se cita a Matthew Baylis y Mike B. Gravenor, del Instituto de Salud Animal Británico, acaba de poner en el candelero la posibilidad de que la cabaña británica se pueda ver afectada por esta nueva variante del mal de las vacas locas, la Encefalopatía Espongiforme Bovina en ovejas (EEB ovina), lo que no ha de confundirse con el Scrapie, Enfermedad Espongiforme Transmisible (EET), pero en su forma natural, sin haber traspasado la barrera de las especies como ocurriría en el caso de la EEB ovina, de mucho mayor alcance y riesgo, sobre todo para el consumidor. De demostrarse esto, la retirada de los materiales de riesgo (cerebro, médula espinal y vísceras) resultaría mucho más compleja que en el ganado bovino. A pesar de ello, los investigadores insisten en que hay “fundadas razones” para pensar que la enfermedad existe realmente y que, de hecho y aunque no se haya podido demostrar aún, habría miles de ovejas portadoras, muchas de las cuales habrían desarrollado ya la enfermedad aunque de un modo imperceptible ante la falta de métodos de control adecuados o por la confusión de la misma con el Scrapie, patología de síntomas similares.



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