Las sanguijuelas.

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Las sanguijuelas están íntimamente
ligadas a la historia del ser humano, siendo mencionadas incluso en la Biblia y
el Corán. En el campo de la Medicina su uso se remonta a más de 3500 años. Se
han descritos dibujos de ellas en
los jeroglíficos de cavernas y pirámides egipcias. En Grecia, Roma y Siria
estos gusanos se utilizaban para extraer la sangre de muchas zonas del cuerpo. Existía
la creencia de que su utilización podía curar desde los dolores locales a
procesos inflamatorios, incluso nefritis, laringitis, gota, enfermedades
oculares, obesidad y patologías mentales, hasta que, con el desarrollo de la
farmacología perdieron protagonismo.

Las sanguijuelas son gusanos
anélidos formados por 32 anillos. Son hermafroditas y existen más de 600
especies, algunas marinas y otras terrestres, la mayoría pequeñas e
inofensivas. Se alimentan de sangre o fluidos corporales.

                Este
animal posee órganos bien definidos. Su aparato bucal tiene dientes, entre .los
cuales hay glándulas que secretan sustancias que se incorporan a la saliva cada
vez que muerden a un huésped.

                Los
médicos galenistas abusaron de su uso, olvidando las recomendaciones de
prudencia del propio Galeno. Se convirtieron en un remedio muy utilizado, de
los que había existencias en todas las farmacias y barberías, pues muchos
barberos cirujanos eran los encargados de administrar las sanguijuelas. Este
remedio tan desagradable se convirtió en un suplicio para los enfermos. No había
paciente al que no se sangrase y al que no se le administrasen purgantes, eméticos
y sanguijuelas. Éstas causaban heridas y desgarros muchas veces graves, debido
a que, con gran imprudencia, se aplicaban en todas las partes del cuerpo,
incluidas las más delicadas como las mucosas, el contorno de los ojos y los
genitales. Muchos enfermos perdieron la vista o sufrieron daños irreparables
por culpa de las sanguijuelas.

                En los siglos XVIII y XIX  se vendían sanguijuelas en las farmacias
europeas,
llegando a ser muy populares en la terapéutica de esa época,
sobre todo en Francia. Fue así como la población de este gusano descendió hasta
niveles alarmantes en Europa y hoy la especie más utilizada en Medicina, Hirudo medicinalis, está en peligro de
extinción.

                La
saliva de la sanguijuela ha sido comparada con un botiquín biológico, sus
sustancias medicinales impiden la infección de la herida y permiten que la
sanguijuela se aliente de un cuerpo sano.

Los componentes relevantes
de su saliva son:

Anticoagulante: La primera descripción de
la acción anticoagulante de una sustancia producida en las glándulas salivales
de la sanguijuela fue en 1884. En 1904, esta sustancia se denominó hirudina,
un inhibidor específico de la trombina y potente inhibidor de la agregación
plaquetaria mediada por trombina.

Vasodilatador: Una sustancia similar a la
histamina es la encargada de prolongar la pequeña hemorragia.

Anestésico
: La mordedura es indolora ya
que la sanguijuela produce un anestésico para evitar que el huésped sienta la
mordedura.

Antimicrobiano: La hialuronidasa tiene un
efecto antibacteriano.

Para la mayoría de las
personas, las sanguijuelas son criaturas repulsivas. Sin embargo, estos
animales, que fueron imprescindibles en la medicina del siglo XIX, vuelven a
ser un instrumento terapéutico importante para los científicos y médicos
actuales. En Europa y en EUA, se están utilizando actualmente (sobre todo la
especie H. medicinalis) en la cirugía plástica y reconstructiva.
Mediante la hirudoterapia, estos animales ayudan a restablecer la circulación
sanguínea, a través de una pequeña hemorragia en el área donde se produce el
injerto de tejido, imitando así a la circulación venosa, descongestionando los
vasos sanguíneos y reestableciendo la presión sanguínea y la circulación
normal.Así, las sanguijuelas se están utilizando en los últimos 15
años para reimplantar dedos, orejas, labios, trozos de nariz o cualquier otra
parte del cuerpo que haya sido gravemente dañada en un accidente.

Francisco González Lara



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