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Las terapias naturales demuestran eficacia y seguridad en el manejo de los síntomas de la menopausia

Cada vez son más las mujeres que recurren a terapias naturales como complemento a la medicina tradicional en el manejo de los síntomas de la menopausia. De hecho, cada vez hay más estudios que refrendan la seguridad y eficacia de estos tratamientos y avalan su influencia positiva en el control del estado emocional, los sofocos, e incluso en el estado de la piel, ya que ayuda a paliar la pérdida de colágeno que provoca la caída de hormonas. Precisamente para poner en común los últimos avances de las terapias fitoterápicas, la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM) celebrará el próximo mes de noviembre en Oviedo el Curso de Terapias Naturales en el que se darán cita destacados expertos de la especialidad.

“No cabe duda de que la terapia hormonal sustitutiva es el tratamiento más eficaz de los síntomas moderados y severos de la menopausia, pero las terapias naturales se están popularizando entre las mujeres por la proliferación de preparados fitoterápicos que pueden ayudar a la mujer a mejorar su calidad de vida tras la menopausia”, comenta el doctor Ignacio Bachiller, miembro del Grupo de Trabajo de Fitoterapia de la AEEM, quien destaca que la inclinación de las mujeres por este tipo de preparados responde “al temor, a veces exagerado, a los efectos secundarios de los tratamientos hormonales”.

Si bien los fitoestrógenos son los tratamientos fitoterapicos más utilizados, otros preparados están demostrando su eficacia y seguridad en algunos trastornos frecuentes de esta etapa de la mujer. Así, entre los diferentes tipos de fitoestrógenos, las isoflavonas son el tratamiento natural más empleado para prevenir las enfermedades y trastornos asociados a la menopausia, sobre todo a partir de la última década. “Las isoflavonas poseen una estructura química tal que les permite actuar en los mismos lugares que algunas hormonas femeninas, supliendo en parte el papel de los estrógenos, cuya disminución durante la menopausia es la causa de la aparición de sofocos, sudoraciones, enfermedades cardiovasculares y osteoporosis”, según señala el doctor Bachiller, quien añade que “ya contamos con datos que evidencian también del uso de isoflavonas de soja o trébol rojo en ciertos factores cardiovascular y la protección de la salud ósea”.

Un remedio bajo supervisión

La fitoterapia se ha convertido en una herramienta más para ofrecer atención integral y personalizada durante la etapa climatérica. No obstante, los expertos insisten en que las plantas medicinales son considerados fármacos y, como tales, deben respetarse las indicaciones del prospecto y tomarse bajo supervisión médica. Tal como recuerda este experto, “para garantizar la seguridad, es fundamental que la paciente consulte siempre a su ginecólogo, médico o farmacéutico antes de utilizar una planta como si de un medicamento se tratase. No hay que olvidar que las plantas medicinales presentan actividades farmacológicas que son útiles para el tratamiento de distintas dolencias, pero su mala utilización puede ser motivo de interacciones y efectos adversos”.



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