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Las ventajas de dejar que otros nos cuiden.

Las ventajas de dejar que otros nos cuiden.

Por Rafael García Silvestre. Fisioterapeuta colegiado

Clínica Moreto

Los masajes terapéuticos favorecen la resolución de numerosas patologías , gracias a los últimos avances de la Fisioterapia.

16.000 centímetros cuadrados de piel, que pesan unos 3 kilos y medio, unos 208 huesos y mas de 650 músculos, por no hablar de las más de cien articulaciones, las cadenas linfáticas, el sistema arterial y venoso? El cuerpo humano es una fabulosa máquina provista de una mecánica de precisión.

Sin embargo, el desgaste diario, hábitos inadecuados, nuestra profesión, una alimentación inadecuada o la predisposición genética, provocan que esa máquina sufra “desajustes” y “averías” que hacen necesaria la intervención de los profesionales sanitarios. Por lo que si detectamos un “desajuste” solemos acudir a nuestro farmacéutico; o bien, en caso de que pensemos que se trate de una “avería” de mayor relevancia, acudimos al médico. Pero casi nunca pensamos, también, en el fisioterapeuta.

¿Qué hace un fisioterapeuta?

Se trata de un terapeuta que actúa por medio del movimiento, la electricidad, el calor, el frío y otros medios físicos, para mantener nuestro organismo en las mejores condiciones posibles, tanto para solucionar problemas concretos como para cuidar nuestra salud en general.

Para practicar la fisioterapia, el profesional sanitario debe poseer un profundo conocimiento de la anatomía y la fisiología, ya que su actividad se aplica sobre los sistemas y órganos vitales de nuestro organismo. Aunque más que fisioterapeuta, probablemente, nos suene más la palabra “masajista”. Porque el uso de los masajes, con fines terapéuticos, no es nada nuevo.

En todas las culturas y épocas

En China, por ejemplo, podemos remontarnos a escritos fechados en el año 3000 a.C. Igualmente, se han encontrado en tumbas egipcias frisos y dibujos que hacen clara referencia a manipulaciones practicadas por los médicos a los faraones y que hoy calificaríamos como masajes.

En la India, casi 2000 años antes de J.C., algunos textos médicos aconsejan fricciones y otras manipulaciones con fines curativos. Asimismo, personajes tan importantes como Hipócrates o Galeno, que sentaron las bases de la medicina en el siglo V antes de J.C., son abiertos defensores del masaje y lo recomiendan entre sus terapias.

En Roma enriquecían la práctica del masaje con la aplicación de aceites y esencias; y también se aplicaba el masaje, que hoy llamaríamos deportivo, para fortalecer y relajar la musculatura de atletas y gladiadores.

Con la caída del Imperio Romano y la posterior llegada de la Edad Media, la técnica del masaje es relegada al olvido. Por lo que debemos esperar hasta el Renacimiento para ver como se despierta un gran interés por estas técnicas. Interés que se prolonga hasta nuestros días, gracias al impulso que recibe en el siglo XVI en Francia. Este proceso culmina en el siglo XIX, cuando se funda el Instituto Gimnástico Central de Estocolmo: la famosa “gimnasia sueca”, de la que todos hemos oído hablar. A la vez que se incluyen este tipo de maniobras, con fines terapéuticos, en los tratados médicos.

Profesionales cualificados

Afortunadamente, en la actualidad los ciudadanos de cualquier edad, sexo y estado físico o psíquico pueden beneficiarse de las ventajas que la Fisioterapia aporta a nuestra salud. Eso si, siempre y cuando sea aplicada por profesionales debidamente formados y colegiados. Porque no hay que olvidar que en 1979 se realiza en España una profunda reforma universitaria que crea la nueva, e imprescindible, titulación oficial de Fisioterapeuta y hace desaparecer, por tanto, la profesión de “masajista” como tal.

Así pues, en la actualidad son los fisioterapeutas, y no los autodenominados “masajistas”, los únicos profesionales verdaderamente formados y capacitados para satisfacer las necesidades de su salud y ayudarle a recuperar su bienestar. Porque un fisioterapeuta no sólo puede ser eficaz ante un esguince o una fractura complicadas. Su amplio espectro de acción les permite actuar sobre enfermedades tan variadas como el asma, las varices, la celulitis, las contracturas musculares, el dolor de cuello y espalda y hasta la incontinencia urinaria; ayudando y colaborando con el resto de los profesionales sanitarios para conseguir que la vida de cada uno de nosotros sea más saludable y mucho más grata.

No lo dude, visite a su fisioterapeuta y verá como su salud se lo agradecerá durante años.



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