Lenguaje gótico.

-Verás como este señor me da la razón.

-¡Mientras no me diga que ahora es de noche!

-No. Es que este niño me trae loca.

-¿Y qué le pasa al niño?

-Que dice que lo tengo mal alimentado y que le faltan
vitaminas.

-¿Y eso?

-Verá usted es que mi hijo es mellizo.

-¿Bicigótico?

-No por Dios, visigodo no. Que mi niño tiene estudios?

-Señora no he dicho godo, me he referido a…

-Es que tengo un cuñado, muy listillo él, que me tiene
manía…

-¿Y…?

-Como me llamo Carlota, dice siempre: ?chuminás
de la Carlota que dice godo con jota?.

-Es una frase ocurrente.

-Yo no la entiendo, pero la gente se ríe y por eso pienso que
lo de los godos debe ser algo ofensivo.

-No, señora. No es por los godos. Pero dejemos el léxico y
volvamos al principio. Me decía que su hijo es mellizo.

-Y usted me preguntó que si el niño era godo.

-No. Le pregunté si era bicigótico.

-¿Y no es lo mismo?

-En absoluto. Dentro de los gemelos los hay idénticos
físicamente, como fotocopias, y otros que, habiendo nacido del mismo parto, tienen
morfología distinta.

-¡Es verdad! ¿Y eso por qué?

-Aquí viene lo de bicigótico. Los bicigóticos se producen cuando dos óvulos distintos han
sido fecundados por un mismo espermio y los monocigóticos cuando el óvulo fecundado se fragmenta .

-¡Uy qué lío! Mis niños han sido
normales. Ni se han fragmentado ni nada. Mi marido y yo lo hicimos como
siempre. Así que, si el niño tiene algo, no es culpa mía.

-¿Pero de qué culpa me habla? Vamos al tema. ¿Qué le pasa al
niño?

-Que está acomplejado con la melliza.

-Pero esto es un problema psicológico.

-No. Verá usted. Es que, al ser gemelos, se han criado muy
juntos, pero, ahora, la niña ha dado el estirón y él se ha quedado, ¡mírelo
usted!, hecho un gambusino.

-Pero esto es normal…

-¡Pues dígaselo usted, porque a mí me trae loca!

-¿Por qué?

-Porque, como le he dicho, se queja de que no lo alimento
bien y que no le doy vitaminas.

-Las vitaminas no le van a hacer crecer. Todo es cuestión de
tiempo.

-Pues dígaselo usted, por que a mí me trae loca.

-Ya se lo estoy diciendo…

-Ahora dice que quiere que le compre un bote de calcio para
estirar los huesos.

-El calcio no sirve para eso. Solamente se prescribe en casos
de deficiencia y no es recomendable una sobredosis porque puede, precisamente,
impedir, por saturación, que el hueso crezca.

-Pues dígaselo usted, porque a mí me trae loca.

-Ya se lo estoy diciendo…

-Está empeñado, también, en que le compre un bote de zinc.
Dice que lo ha leído en una revista.

-Bueno en este caso no va descaminado, porque el zinc es un
oligoelemento de cierta importancia en la nutrición. Un equipo investigador
descubrió que su falta podría ser  causa
de retraso en el crecimiento. Pero no creo que sea el caso. Es cuestión de
tiempo.

-Pues dígaselo usted, porque a mí me trae loca.

-Ya se lo estoy diciendo…

-¿Y lo del desayuno?

-¿Qué es lo del desayuno?

-Que dice que el desayuno no es una comida importante.

-Eso es falso.

-Pues dígaselo usted, porque a mí me trae loca.

-Ya se lo llevo diciendo hace rato, pero como no reacciona ?alopeor? el niño es godo.

                              



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