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Lorenzo milá. el hombre tranquilo.

Lorenzo milá. el hombre tranquilo.

“Me metí en este
mundo porque creo que hay que ayudar a las personas a comprender la
realidad”

Pasó de presentar las
noticias de la 2 a ser corresponsal en Washington para TVE. Tras un año de
actividad intensa, y no sin cierta pena, ha abandonado ese proyecto para volver
a España y embarcarse en una nueva aventura. Hace un par de meses nos cuenta
cada noche las cosas que pasan en el mundo desde el Telediario de la Primera
Cadena. Con un estilo inconfundible y cercano, Lorenzo Milá
huye de las etiquetas fáciles y  apuesta
por los cambios. Sonriente y tranquilo, Lorenzo Milá
seguirá apareciendo en los salones de nuestras casas con la sana intención de
presentarnos la actualidad de la forma más sencilla posible. Con corbata o sin
ella.

 

  • ¿Qué tal la vuelta de Washington?

Pues muy abrupta, muy
agitada, tienes que desmontar  una casa
en poquísimo tiempo, con dos niños? en fin, mucho lío. La adaptación nos durará
unos meses, yo creo que no va a ser cosa de unas semanas, pero bueno…

  • ¿Qué es lo que más te ha gustado de la
    experiencia en EEUU?

Realmente me he
encontrado muy a gusto, a pesar de ser un país distinto. Desde el punto de
vista profesional hay muchas cosas distintas, la televisión se hace diferente,
el periodismo tiene muchos matices distintos a los de aquí. Y después la vida
cotidiana, te estás construyendo tu propio mundo otra vez, nuevos amigos,
empiezas de cero, nueva casa. La sensación de que creces otra vez en un entorno
distinto es muy gratificante. Lo que pasa es que también el proyecto aquí es
muy importante, y hay que intentarlo.

  • Ahora eres la ?cara pública número 1? del
    Telediario de TVE.

Sí, (sonríe). Yo creo
que eso son productos que no son del todo reales, los medios de comunicación
tienden a vender sus caras como si fueran personajes trascendentales para sus
empresas. Entiendo que es un juego en el que hay que participar, pero yo no me
siento lo que se dice por ahí de mí, para nada.

  • Pero seguro que la gente te reconoce por la
    calle…

Sí, y lo agradezco mucho,
pero de ahí a ser la esperanza de la nueva cara de TVE… ¡Para nada, hombre!
Me siento mucho más pequeñito que todo eso…

  • ¿Qué te gustaría cambiar de los informativos
    actuales?

Yo creo que los
telediarios son demasiado convencionales, muy parecidos a lo que han sido
siempre, demasiado institucionales, políticos… Hay que hacer un esfuerzo por
acercar el contenido de los telediarios a las cosas que les pasan de verdad a
las personas que nos ven. Habrá días en los que eso signifique dar más política
para contarle a la gente qué es lo que pasa en el mundo, pero otros días habrá
que  incorporar otros contenidos menos habituales,
como la cultura, la ciencia, la tecnología o la solidaridad…

  • Y los temas de salud, ¿cómo crees que deberían
    tratarse en un telediario?

Con los temas de salud
somos muy cautelosos, porque tenemos muy comprobado que cuando tú te haces eco
de un avance médico en la televisión la gente sólo lo oye una vez y puede que
no se entere  bien. No es lo mismo leer
un texto y descubrir los matices. En la televisión. o pillas la noticia una vez o no la pillas,
y creemos que a veces se confunde más que se ayuda…

  • ¿Y entonces cómo habría que hacerlo?

Habrá que hablar en
programas en los que dedicar más tiempo a historias que tengan que ver con
medicina y salud y puedas preguntar a expertos. En el telediario tienes que
estar diciendo: (pone el tono de advertencia de cuando habla al espectador
desde la pantalla) ?¡cuidadoo, que es solo un avance
médico, que todavía no se sabe bien!? Yo creo que para hablar de medicina y de
salud hay que usar programas que tengan más contenidos y más matices que los
que te ofrece el minuto y medio que dura cada noticia en un telediario…

  • Con todo el estrés que te debe causar tu nuevo
    trabajo, ¿cómo haces para cuidarte?

(Se ríe) Ahora nada,
ahora nada…. pero yo nadaba, y espero volver a hacerlo. Procuro mantener un
equilibrio en mi dieta, tomo mucha verdura, mucha pasta, debiera tomar más
fruta y menos chocolate, que es mi vicio, el chocolate negro. En fin, procuro
cuidarme, porque en estos trabajos intensos comes mal, y a deshora? También
tomo vitaminas cuando me orienta mi dietista, que es fantástico. Soy muy
aficionado a la medicina natural. Por ejemplo, la homeopatía  me ha ido muy bien en mi vida.

  • ¿Vas  a la
    farmacia con frecuencia?

¡Síii!
Con dos niños pequeños fíjate si voy? continuamente, ¡vaya! Consultar con un
farmacéutico es importante, a veces no tienes ni tiempo para ir al médico y en
la farmacia te solucionan el problema… Soy ?adicto? al paracetamol, desde
adolescente me ha dolido la cabeza, y uno de mis puntos flacos es la garganta,
todos los días hablando, imagínate. Eso es algo que me curó mucho la
homeopatía… El propóleo es buenísmo,
por ejemplo, a mi me lo han aconsejado actores…

  • Y si tuvieras que trabajar en algo nuevo, ¿qué te
    gustaría hacer que aún no hayas hecho?

(Piensa y suspira)
Pues me gustaría trabajar en un programa más tranquilo, un programa de
divulgación, de ciencia, tecnología e historia, antropología… dedicar largos
reportajes a esas cosas, estoy bien en el informativo, la verdad es que nunca
lo pensé, pero mira…

  • Porque tú no querías ser periodista.

No pensé que lo
pudiera ser, no tenía vocación ninguna, vamos. Abandoné Biológicas, que me
pareció dificilísmo, tenía amigos que estaban
estudiando periodismo, y me hablaban muy bien de la carrera. Mi hermana
Mercedes, que ya entonces era muy conocida en España, me ofrecía una visión muy
positiva también. Pensé: ?alomejor el periodismo
puede acercarme al mundo del medioambiente…? Y así ha sido, me metí en este
mundo porque creo que hay que ayudar a las personas a comprender la realidad.
No se trata sólo de dar noticias, sino de hacer que esas noticias ayuden a
entender por ejemplo, ese medioambiente que va más allá de los pájaros y los
árboles.

  • Corbata sí/corbata no…

Yo creo que es bueno
que todos nos acostumbremos a que el rigor, la seriedad y el respeto no tienen por qué llevar traje necesariamente, eso es bueno.
Hace 60 años la gente no salía a la calle sin sombrero, y hoy la gente más
seria y más respetada sale a la calle sin sombrero y no pasa nada.  Son códigos. Yo llevo corbata muchas veces en
mi vida cotidiana y en el caso del telediario me la pongo de vez en cuando.
Tampoco quiero ser cautivo de mi personaje. Yo no quiero que Lorenzo Milá no pueda llevar corbata, ¿cómo que no? puedo hacer lo
que quiera…



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