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Los adolescentes españoles practican menos deporte...

Los adolescentes españoles practican menos deporte que la media europea

Los adolescentes españoles practican menos deporte que la media europea

Uno de cada cuatro adolescentes españoles no realiza ninguna actividad física y apenas el 10% cumple las recomendaciones de practicar al menos una hora diaria de ejercicio de intensidad moderada, lo que sitúa a España como uno de los países europeos donde se practica menos deporte. Con motivo del Día Mundial de la Actividad Física, que se celebra hoy, la Asociación Española de Pediatría (AEP) insiste en la importancia de favorecer la actividad física y lograr así el crecimiento adecuado y correcto de los jóvenes.

 Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, MedicamentosSegún el estudio HBSC 2002 (Estudio de Conductas de los Escolares Relacionadas con la Salud, ECERS), en el que participaron más de 160.000 escolares de 32 países, el hábito deportivo entre los adolescentes españoles es bajo, siendo los jóvenes entre los 13 y 18 años en los que se registra un mayor nivel de sedentarismo.

Según ha recordado el profesor Serafín Málaga, presidente de AEP, “hoy en día, nadie duda de las bondades del ejercicio físico. Mejora las funciones cardiovasculares, la maduración del sistema músculo-esquelético y las habilidades psicomotoras, además de aumentar la autoestima y favorecer la integración.

Por el contrario, se estima que la inactividad  es una de las causas de incapacidad y fallecimiento. En las personas que no realizan ejercicio de forma habitual se incrementa la prevalencia de distintas enfermedades crónicas. Esto se está haciendo más patente en el caso de los niños y adolescentes y un claro ejemplo lo tenemos con los datos crecientes sobre la incidencia de la obesidad y la diabetes infantil”.

Y es que la obesidad afecta, según la Encuesta Nacional de Salud (2006), al 9% de la población de entre 2 y 17 años y el sobrepeso al 18%. Cada vez es más frecuente ver en la consulta niños con diabetes tipo dos, la no insulinodependiente, hasta hace unos años típica de las personas adultas. “Varios estudios han alertado ya sobre los riesgos que la obesidad puede generar en la salud cardiovascular y lo que puede representar en un futuro ya que la mayoría de las enfermedades cardiovasculares y crónicas se empiezan a gestar desde la infancia”, afirma el presidente de la AEP.

Deporte como medida de prevención
El pediatra juega en este sentido un papel crucial como “promotor” del deporte adecuado a cada edad. “De igual forma que ya ha sucedido con la vacunación o con otros aspectos relativos a la nutrición, los pediatras, fundamentalmente desde los centros de atención primaria, debemos participar de forma más activa en la instauración de políticas preventivas y en la promoción de la actividad física tanto en los niños sanos como en aquellos que ya presentan problemas como el sobrepeso”, señala el profesor Málaga.

Las recomendaciones de ejercicio físico que proponen los profesionales sanitarios varían, por supuesto, en función de la edad:

  • Primera infancia (0 a 3 años de edad)
    A partir del tercer mes el objetivo de  la actividad física será fomentar, de forma lúdica, el  adecuado desarrollo del lactante, fortaleciendo la musculatura necesaria para lograr desplazarse y manipular objetos con total autonomía. Entre los  12 y 36 meses de edad, el niño ya goza de cierta autonomía en sus movimientos, puede desplazarse y explorar su entorno. A medida que su habilidad para caminar progresa, los niños deberían realizar por lo menos 30 minutos de actividad física estructurada cada día. Una de las actividades recomendables es la natación para bebés.
  • Segunda infancia (Preescolares, 3 a 5 años)
    Esta etapa es una de las más importantes ya que se desarrollan tanto las habilidades perceptivas (percepción corporal, espacial y temporal) como físicas básicas (desplazamientos, saltos, giros, lanzamientos, recepciones y reequilibrios). La actividad debe ser multidisciplinar, variada y presentarse como en forma de juego. La natación es una actividad muy recomendable así como la psicomotricidad, que además favorecer la interacción con otros niños de su edad.
  • Tercera infancia (de 6 a 9 años)
    A partir de los 6 años, se inician las actividades deportivas escolares y las clases de educación física en la escuela adquieren un papel protagonista en el desarrollo motor del menor. Lo importante a partir de esta edad es adquirir el hábito de realizar actividad física diariamente. Se recomiendan practicar varios tipos de deporte, no especializarse en uno solo, sino que cuanta más variedad más enriquecedor es.
  • Pubertad (de 10 a 16 años)
    En esta etapa es fundamental la consolidación de los hábitos deportivos, ya que es durante el inicio de la adolescencia cuando más riesgo se corre de dejar de realizar actividad física, sobre todo en las chicas.




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