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Los dermatólogos españoles cuentan ya con un libro de referencia sobre el papel del metotrexato en el tratamiento de la psoriasis

“Existía la necesidad para los dermatólogos de tener una publicación actualizada que resumiera de forma práctica los últimos avances en el empleo de metotrexato como fármaco antiinflamatorio”. Quien así se manifiesta es el Dr. Lluís Puig, director del Departamento de Dermatología del Hospital de Sant Pau de Barcelona y coordinador del libro “Metotrexato y psoriasis”, que se publica ahora y en colaboración con Laboratorios Gebro Pharma.

 
La psoriasis es una enfermedad inflamatoria sistémica, de predisposición genética y origen multifactorial, que afecta al 1,4% de la población en nuestro país, según el único estudio realizado hasta la actualidad. Tal y como explica el Dr. Lluís Puig,  “Metotrexato y psoriasis” nace como una referencia para los dermatólogos ya que aporta datos poco difundidos hasta la fecha sobre farmacocinética, mecanismo de acción, monitorización del tratamiento y nuevas presentaciones que mejoran la disponibilidad, la eficacia terapéutica y la seguridad del metotrexato y su tratamiento para la psoriasis”.
 
El metotrexato, fármaco estándar para una patología muy invalidante
El metotrexato está considerado el fármaco de referencia dentro del tratamiento sistémico convencional de la psoriasis, pero hasta hace poco no existía prácticamente evidencia científica sobre su eficacia en esta enfermedad.
 
De hecho en los últimos cinco años se han producido cambios en su patrón de uso. “Con los recientes avances en cuanto a eficacia terapéutica aportados por los agentes biológicos, los prescriptores nos hemos vuelto más exigentes en cuanto a la eficacia. Se ha demostrado que la administración por vía subcutánea es eficiente y segura, ya que mejora la biodisponibilidad de la vía oral a dosis superiores a 12,5 mg”, matiza el Dr. Puig.
 
Así, en el libro también se revisan las precauciones y requerimientos de monitorización establecidos, y se define el metotrexato como una opción idónea “en pacientes sin patología hepática de base, insuficiencia renal o riesgo de interacciones medicamentosas”, concluye el experto.
 
Los tratamientos biológicos en combinación con el metotrexato
En los últimos años el desarrollo de los tratamientos biológicos ha cambiado las perspectivas terapéuticas de forma radical. La introducción reciente de estos tratamientos, ha puesto de relieve la utilidad del metotrexato como tratamiento combinado, al impedir o reducir el desarrollo de anticuerpos y mantener la eficacia del tratamiento, con mínimo potencial de efectos adversos. En el libro se dedica un apartado a abordar estas novedades.

La psoriasis puede causar trastornos sociales e incapacidad laboral
La psoriasis puede ser una patología muy incapacitante, sobre todo si se asocia a artritis, que requiere un diagnóstico y tratamiento precoz. Además, produce alteraciones en la propia imagen que determinan trastornos psicosociales, incapacidad laboral y dificultad para las relaciones personales y sociales.
 
Según el responsable del Departamento de Dermatología del Hospital de Sant Pau, Dr. Lluís Puíg, “en muchos pacientes con psoriasis moderada a grave debe prestarse especial atención a los cambios de estilo de vida y a los tratamientos farmacológicos destinados a normalizar los factores de riesgo. El adecuado tratamiento de la psoriasis, reduciendo su componente inflamatorio, puede contribuir a disminuir el riesgo cardiovascular en estos pacientes”.
 
Algunos de los aspectos más destacados de la enfermedad a los que se da más importancia en la actualidad son la frecuente asociación con artritis psoriásica y comorbilidades que aumentan el riesgo de muerte y enfermedad cardiovascular, en particular obesidad, hipertensión, diabetes y dislipemia.
 
El componente genético es clave
La psoriasis tiene un componente genético muy importante; aunque no se puede influir en la predisposición genéticamente determinada, evitar factores como la obesidad, el tabaquismo, o el alcoholismo, y tratar o prevenir  las alteraciones psicológicas asociadas con la enfermedad (ansiedad, depresión) puede evitar o mitigar el desarrollo de la psoriasis y sus consecuencias en cuanto a la calidad de vida de los pacientes.
 
Los expertos como el Dr. Lluís Puig consideran que un adecuado apoyo psicológico, junto con un tratamiento eficaz con objetivos exigentes, pueden minimizar los problemas de ajuste psicosocial que afectan a la calidad de vida de nuestros pacientes.