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Los gérmenes de la endocarditis infecciosa, más ag...

Los gérmenes de la endocarditis infecciosa, más agresivos que hace una década

Los gérmenes de la endocarditis infecciosa, más agresivos que hace una década

Coincidiendo con la 60ª reunión científica anual del American College of Cardiology (ACC), celebrada del 2 al 5 de abril en Nueva Orleans, la Sociedad Española de Cardiología (SEC), la Sociedad Interamericana de Cardiología (SIAC) y el ACC celebrarán esta mañana una sesión conjunta, titulada “Problemas Relevantes en Cardiología”, en la que participarán como moderadores el Dr. Carlos Macaya, presidente de la SEC; el Dr. Wistremundo Dones, presidente de la SIAC y el Dr. Valentí Fuster, presidente anterior del ACC.


 Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentos

Cambios en el perfil de la endocarditis infecciosa en la última década

En este encuentro, los expertos los especialistas en cardiología de la SEC, la SIAC y el ACC destacarán las variaciones epidemiológicas que ha sufrido la endocarditis infecciosa en los últimos años en los países desarrollados. Estos cambios se han producido básicamente en tres elementos:

El paciente que sufría esta enfermedad solía ser un varón mayor de 50 años.Actualmente, y debido al envejecimiento de la población, el huésped de la endocarditis infecciosa acostumbra a superar los 65 años. Incluso no es raro encontrar octogenarios que padezcan esta infección.

El tipo de válvula infectada es otra de las novedades que se discutirán en el encuentro de esta mañana. Años atrás se consideraba que esta enfermedad tan sólo afectaba a válvulas que eran anormales o padecían alguna lesión endotelial. Hoy en día, válvulas aparentemente normales se infectan con mayor frecuencia que las anormales, debido a que el perfil microbiológico ha cambiado, probablemente a causa del progreso médico. Ahora los gérmenes son más virulentos (hay más estafilococos que estreptococos) y no necesitan que la válvula esté enferma para instalarse.

Asimismo, ha aparecido una nueva categoría epidemiológica de endocarditis según el modo de adquisición: la endocarditis asociada a cuidados sanitarios nosocomial, es decir, aquella que se contrae en residencias o asilos, en centros de diálisis, al recibir medicación intravenosa en casa… La vía de infección de estos pacientes suele ser un catéter que llevan implantado. Resulta importante tener presente que estos sujetos están expuestos a un mayor riesgo de sufrir endocarditis infecciosa que los pacientes comunitarios (los que contraen la enfermedad en el hospital).

“Todas estas observaciones son interesantes fundamentalmente por dos razones: para prevenir el foco de infección, incrementando la asepsia a la hora de manipular los catéteres, y para dar especial relevancia al lugar donde se ha contraído el germen, y así poder administrar el tratamiento antibiótico adecuado”, explica el Dr. Isidre Vilacosta, miembro de la SEC y cardiólogo del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

La endocarditis infecciosa es la infección de las válvulas del corazón y de cualquier material protésico intracardiaco, habitualmente por bacterias y menos frecuentemente por hongos. Su lesión característica es la vegetación que se desarrolla habitualmente en las válvulas cardiacas. La enfermedad se produce por la llegada de microorganismos circulantes al torrente sanguíneo y a la superficie de las válvulas anómalas. Como las bacterias se multiplican rápidamente, la válvula se daña más aún y aumenta el tamaño de la vegetación. Incluso se puede formar un absceso (acumulación de pus) que incida en el mal funcionamiento de la válvula.

Insuficiencia mitral isquémica crónica, debe tratarse más y mejor

Otro de los puntos más relevantes de la reunión de hoy serán los problemas clínicos con los que se han encontrado los cardiólogos en la última década con respecto al manejo de la insuficiencia mitral isquémica crónica (IMIC). Y es que ésta es una complicación muy frecuente tras el infarto agudo de miocardio, apareciendo en un 20% de los casos. Según el tipo de infarto sufrido, habrá más o menos probabilidades de padecer este defecto. Con un infarto inferior (oclusión de la arteria coronaria derecha) las probabilidades de padecer una IMIC son del 38%, mientras que con el infarto anterior (oclusión de la arteria descendente izquierda anterior), las probabilidades descienden a un 10%. Aún así, resulta imprescindible el seguimiento de estos pacientes a lo largo de los siguientes  meses e incluso años después de sufrir un episodio vascular de esta índole.

La insuficiencia mitral isquémica crónica sucede cuando hay un defecto en el cierre de la válvula mitral, la que separa la aurícula izquierda del ventrículo izquierdo.
Cuando el ventrículo late, esta válvula, en condiciones normales, se cierra para que la sangre no vuelva en sentido retrógrado hacia la aurícula y avance por la aorta hacia el organismo. Se dice que esta válvula es insuficiente cuando no cierra de manera completa. Cuando esto sucede por culpa de la propia válvula se denomina insuficiencia mitral primaria, si por el contrario, sucede por una enfermedad en el músculo que afecta a la válvula por dilatación o por tracción, se tratará de una insuficiencia mitral secundaria o funcional, aún más difícil de solucionar.

Actualmente existen cuatro modos distintos de combatir la IMIC, dependiendo del grado de gravedad que se padezca y de las características del paciente. Cuando la insuficiencia  se encuentra en un estado muy embrionario, se puede combatir con tratamiento farmacológico, habitualmente con diuréticos. Muchos pacientes logran mantener bajos niveles de riesgo gracias a estos tratamientos y no necesitan cirugía.

Con muchos otros pacientes resulta necesario tomar otras medidas: el 90% son operados con cirugía abierta de reparación mitral, que permite arreglar la válvula con un anillo mitral que reduce el tamaño de la misma e impide el reflujo de la sangre desde el ventrículo izquierdo a la aurícula izquierda. Otro 2% son intervenidos con un trasplante cardiaco. Ésta es la solución más drástica y menos frecuente, debido al reducido número de donantes existente y a la dificultad de encontrar pacientes aptos para esta intervención (menores de 65 años, sin otras enfermedades…).

Actualmente, el 8% de los enfermos de IMIC ya son tratados con procedimientos de cardiología intervencionista como la angioplastia, con las que se realizan intervenciones menos invasivas, y por tanto se acortan los procesos de recuperación y se minimizan los riesgos a corto plazo. “A lo largo de estos últimos años se han realizado numerosos e importantes trabajos clínicos y experimentales que nos han hecho avanzar mucho en el conocimiento de la fisiopatología de la insuficiencia mitral isquémica y sobre todo en su historia natural, lo que ha llevado a muchos grupos a dar un vuelco en su abordaje y manejo” comenta el Dr. José Cuenca Castillo, miembro de la SEC y jefe del Servicio de Cirugía Cardiaca del Complexo Hospitalario Universitario Juan Canalejo de A Coruña, “se han abierto novedosas modificaciones terapéuticas, pero también se han creado nuevos y se ha exacerbado viejos interrogantes. Los resultados aún no son del todo satisfactorios, hay que seguir trabajando en ello”, aclara Cuenca.

Según el presidente de la SEC, el Dr. Carlos Macaya, “Esta sesión conjunta no sólo muestra la buena colaboración entre la SIAC, el ACC y la SEC, sino que se trata de una actividad científica de peso de gran utilidad para actualizar conocimientos en Cardiología”.

“En este simposio tan heterogéneo en cuanto a temas, expertos de gran prestigio internacional presentarán, además de lo expuesto anteriormente, una ponencia sobre la utilización de Beta Bloqueadores en pacientes con Insuficiencia Cardiaca y EPOC a cargo del Dr. Jorge Ilha Guimaraes, una de Biomarcadores en Insuficiencia Cardiaca ofrecida por el Dr. Carlos R Martinez-Sánchez y otra de Muerte Súbita con Función Ventricular Normal: Factor Arterial y Factor de Fibrosis Miocárdica a cargo del Dr. Valentí Fuster”, aclara Macaya.


 





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